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	<title>#CuentosInfantiles &#187; Fomento de la lectura</title>
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	<description>Cuentos infantiles. Novedades, entrevistas y reseñas literarias.</description>
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		<title>Encuentro</title>
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		<pubDate>Tue, 07 Apr 2015 11:05:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julieta Botto</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Fomento de la lectura]]></category>
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		<description><![CDATA[La radio, que antaño era «la» fuente de cultura y que con el tiempo fue desplazada por la televisión, hoy encuentra restos de esa época dorada en programas que disparan magia, educan y «dan ganas». &#160; En mi infancia, cuando era chica e iba al colegio, mamá nos despertaba con la radio; mejor dicho, nos... <a href="http://blogs.infobae.com/cuentos-infantiles/2015/04/07/encuentro/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div dir="ltr">
<p>La<strong> radio</strong>, que antaño era «la» fuente de cultura y que con el tiempo fue desplazada por la televisión, hoy encuentra restos de esa época dorada en <strong>programas que disparan magia, educan y «dan ganas»</strong>.<br />
<span id="more-1312"></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<div dir="ltr">
<p>En mi infancia, cuando era chica e iba al colegio, mamá nos despertaba con la radio; mejor dicho, nos despertaba y la radio <strong>musicalizaba nuestra rutina diaria</strong>. Eso perduró hasta el día de hoy, que ya no vivo con ella, pero que cada vez que llegás a su casa está sonando. Mi papá también tiene su radio, fiel amiga suya; y mi tío Rafa, periodista igual que papá, se dormía escuchando la radio.</p>
<p>Cuando llegué a la adolescencia, estaban de moda los programas desenfadados, y la elección de escuchar radio ya fue personal. En algún momento, perdí el hábito, y de un tiempo a esta parte, aunque más no sea, de vez en cuando, la escucho <em><strong>vía streaming</strong></em>.</p>
<p>Este último caso es la alternativa habitual, en los tiempos que corren, para programas que ameritan pago por parte de quienes los generan y  para alcanzar una mayor llegada (aunque, además, las radios «tradicionales» pueden ser escuchadas a través de esta vía). En medio de este éter, de este maremágnum, podemos encontrar perlas cultivadas,  como es el caso de <a href="http://tinkuylibros.com.ar/"><strong>Tinkuy</strong></a>, que, paradójicamente, significa &#8216;encuentro&#8217;.</p>
<p>¿Y qué es <strong>Tinkuy</strong>? Solo para dar mi humilde visión de algo que es grande, muy grande, lo sintetizaría como un proyecto ambicioso (y tiene con qué) que cuenta con un programa (radial y de los otros, de los que van más allá de las materialidades de los sonidos, de los que dejan huellas) de fomento de la lectura. Un espacio disparador de lecturas, de búsquedas de ellas y de partir desde ellas. Es un transitar un viaje saboreando, con alegría, y a la vez, un espacio desde donde dar a conocer a autores, ilustradores, editores, humanizarlos.<strong> El trabajo que ellos hacen, desde el amor por los libros y desinteresadamente,</strong> dio como fruto los premios Hormiguita viajera y Madre Teresa y el <a href="http://tinkuylibros.com.ar/tinkuy-declarado-de-interes-educativo/">reconocimiento del Ministerio de Educación de la Nación</a>, pero, fundamentalmente, que desde un lugar tan particular como la radio, puedan fomentar la lectura, una de las cosas, al menos para mí, más placenteras. Todo esto los llevó a que sea identificables como líderes –de opinión, seguro– en lo que a programas de fomento de la lectura se refiere.</p>
<p>Igual, como siempre, me gusta que sean sus propios protagonistas quienes hablen por sí mismos. Por eso, en este «encuentro», los dejo con ellos:</p>
<p><strong>Gloria</strong> dijo:</p>
<p><em>«Tinkuy nace en 2010, como un proyecto de promoción de la lectura, a partir de haber trabajado 3 años en una biblioteca comunitaria en el barrio de Once y descubrir allí el maravilloso mundo de la literatura para niños y jóvenes. Tuve la suerte de cruzarme con personas que me trasmitieron su pasión por los libros y la importancia del rol del mediador. Entre ellas, conocí a Daniela Azulay, quien me brindó y me sigue brindando generosamente todos sus conocimientos. Como soy trabajadora social, una vez que dejé de trabajar ahí, me quedé con una “semilla latente” y decidí armar un espacio propio para seguir compartiendo la literatura. Con Ariel lo bautizamos “Tinkuy”, que significa “encuentro” en quechua. Y eso empezamos a hacer, generar encuentros con los libros. Así empezamos, con actividades de animación a la lectura para chicos en un salón que nos prestaban en el barrio de Montecastro, los viernes a la tarde. Luego convocamos a Rocío, con quien yo había trabajado en la biblioteca, “gran compañera de aventuras tinkuyanas”, para armar espacios de lectura en plazas, al aire libre. </em></p>
<p><em>En el año 2012 llegamos a la radio. Ahí surgió otro gran desafío. Cómo promover lectura desde un medio de comunicación&#8230;  ¡Qué responsabilidad! ¡Qué nervios! De a poco le fuimos dando forma al programa y se fueron sumando algunos amigos, entre ellos, Matías, y más tarde, ¡¡Daniela!! De a poco, paso a paso, el proyecto fue creciendo, ajustándose, cambiando de forma, adaptándose y empezando a tener identidad propia. </em></p>
<p><em>Hoy ya estamos por arrancar nuestra 4º temporada, recorriendo un camino de encuentros a través de la radio, que nos dio la alegría de recibir dos premios (Premio madre Teresa y Premio La Hormiguita Viajera 2013) y que el programa sea declarado de “Interés Educativo” por el Ministerio de Educación de la Nación.</em></p>
<p><em>¿Qué significa para mí? Así como lo dice la misma palabra, “tinkuy” es un gran espacio de encuentro… en muchos y variados sentidos. Me permite encontrarme a mí misma y redescubrir la relación que tuve y tengo con las historias y con la literatura toda. Recordar ese folclore que recibí de la mano y la voz de mi abuela; los libros que leía con mi hermana cuando era chica, mis primeras lecturas “sola”… Todo ese mundo literario que me acompañó y me sigue acompañando. Y que con Tinkuy aflora y revive todo el tiempo. Una de nuestras premisas es, como dice Laura Devetach, que <strong>todos tenemos ese mundo interno, esa “</strong></em><strong>textoteca</strong><em><strong>” que va conformando nuestro camino lector</strong>. Y eso nos incluye a todos! <strong>Y desde Tinkuy nos parece importante que todos se sientan parte, que todos puedan tener voz a la hora de contar sus experiencias con los libros, sus anécdotas, sus lecturas…</strong> Porque todas nos van construyendo. Y eso tratamos de reflejarlo en cada programa. Y a la vez, desde hace ya más de 5 años (desde que nació el proyecto), Tinkuy me acompaña, me sostiene, me llena de alegrías y de entusiasmo, de ganas de compartir, de buscar, de seguir encontrando y de seguir creciendo. Tinkuy, para mí, ¡es un GRAN MOTOR! Gracias a Tinkuy me encontré también con el resto del grupo, Ariel, Rocío, Matías, Daniela… encuentro que con cada uno se dio de una manera especial, ya que fueron sumándose en distintos momentos, en el momento justo… aportando, compartiendo, dando nuevas miradas, desde su propia historia y conocimientos, brindándole una impronta personal y grupal a la vez. Tinkuy me y nos permite encontrarnos con los oyentes/amigos/seguidores que nos acompañan y apoyan, comparten y participan, alientan… También, a través de las redes sociales, hemos tenido la suerte de encontrarnos con muchos autores. Así pudimos conocer y entrevistar a grandes y reconocidos escritores e ilustradores, también otros proyectos que promueven la lectura… ¡¡Tinkuy es PURO ENCUENTRO!! Tinkuy es un espacio de <strong>construcción constante</strong>, de nuevos aprendizajes, de muchas satisfacciones, a la vez que nos sumerge en una constante búsqueda. Es un espacio donde podemos decir, escuchar y volver a decir. Por estos días estamos participando<a href="http://idea.me/proyectos/27984/tinkuy---sintoniza-literatura"> en una campaña en Ideame</a>, para poder llevar adelante nuestra 4º temporada. ¡Y nos sigue sorprendiendo la respuesta de la gente! Espero, personalmente, que este hermoso proyecto siga creciendo y que, como lo hizo hasta ahora, vaya encontrando nuevas formas y nuevos espacios para desarrollarse. Ganas hay muchas, ideas nos sobran. De a poco las vamos concretando y cada nuevo paso nos sigue sorprendiendo y entusiasmando como el 1º día. Pero, sobre todo, que sigamos promoviendo la lectura, que, sostenemos y creemos, es un bien cultural que debe ser accesible a todos. ¡¡¡Nos estamos encontrando!!!»</em></p>
<p><strong>Ariel</strong> contó:</p>
<p><em>«Tinkuy es un cable a tierra y a la vez una responsabilidad. Es <strong>una devolución a la sociedad</strong>, dar algo de lo que uno sabe o posee. Creo que Tinkuy nos encontró a nosotros, en principio Gloria empezó a realizar encuentros para niños acompañados de adultos, donde se generaba un espacio para &#8220;tirarse a leer&#8221; por<strong> el simple placer de la lectura</strong>. Luego se fue sumando gente y lo llevamos a plazas y parques. ¡Hasta que un día decidimos llevarlo a la radio! Ahí tuvimos que dividir tareas. Igualmente, al principio, era más formal y rígido; hasta que con el correr de los programas nos fuimos desacartonando. No sabíamos hacer radio, pero escuchábamos muchos programas para sacar los mejor de cada uno y adaptarlo a un programa que hablaría de literatura infantil. Así nacieron las secciones del programa; y con el tiempo, las entrevistas nos hicieron conocer autores e ilustradores que no solo nos abrieron sus puertas, sino con los que creamos hermosos vínculos afectivos. Tinkuy es un encuentro permanente con la literatura, pero también lo es con nosotros, con nuestro placer por hacer lo que hacemos con la LIJ. Nos abrió muchas puertas, y este 2015 será un gran año para Tinkuy. Radio nueva, campaña en Ideame, apoyo de dos editoriales importantes, invitación a ferias y festivales, etc. Vamos creciendo con Tinkuy con el firme objetivo de seguir generando encuentros, entre libros y lectores». </em></p>
<p><strong>Rocío</strong> expresó:</p>
<p><em>«Tinkuy en mi vida significa un espacio para leer, aprender, informarme, estar con amigos. Tinkuy es un proyecto colectivo sostenido en el trabajo y el amor de todos los que somos parte, y los que somos parte somos todos los que de algún modo u otro participamos, aportamos o mantenemos vivo Tinkuy: quienes estamos en la producción del programa radial y sus contenidos, los oyentes que nos escuchan y dialogan con nosotros, las editoriales y emprendimientos que deciden apoyarnos, y todos, todos aquellos que se suman en esta búsqueda de promoción de la lectura, de tejido de lazos sociales, de tiempo fuera del tiempo y espacio fuera del espacio dedicado a los libros y las lecturas.</em></p>
<p><em><strong>Tinkuy nace del anhelo de dos personas maravillosas que buscaban (creo yo) un proyecto al que darle vida</strong>. Sus intereses los llevaron para un determinado rumbo y así ese proyecto empezó a cobrar una forma que algo tenía que ver con los libros, la literatura, la poesía, las escenas de lectura, la promoción&#8230; algo algo andaba por esos lugares de las <strong>palabras tejidas</strong> que forman cuentos, historias, novelas.</em></p>
<p><em>Fue tan simple y tan complejo como ¡ponerle un nombre! y teniendo libros, ganas de leer y dar de leer, y ese nombre &#8220;TINKUY&#8221;, esas personas maravillosas empezaron a buscar aliados, amigos, compañeros, colegas, hermanos. Y&#8230; los fueron encontrando.</em></p>
<p><em>Y soñando, imaginando, trabajando y leyendo fuimos caminando. Pasamos por plazas donde llevábamos lonas y libros para que quien quisiera pudiera leer, pasamos por distintas radios ofreciendo un programa semanal lleno de contenidos, pasamos por ferias del libro, entrevistas, conversaciones, lecturas, congresos, librerías y bibliotecas. Pasamos y lo seguiremos haciendo, porque amamos lo que hacemos.</em></p>
<p><em>Si tuviera que decir hacia dónde va Tinkuy&#8230; ay ay, eso no es fácil. Tiene<strong> tantas formas, fuerza y futuro</strong> que realmente no se sabe hacia dónde pueda ir. Con la energía de tantas personas talentosas y comprometidas, que además se quieren y se respetan, se puede ir muy lejos&#8230; más lejos de lo que podamos imaginar.<strong> Quizás, la utopía sea un buen lugar a al que Tinkuy pueda llegar</strong>.</em></p>
<p><em>“La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso sirve, para caminar” (Eduardo Galeano)».</em></p>
<p><strong>Daniela</strong> dijo:</p>
<p><em>«Para mí Tinkuy significa, además de encuentro,<strong> posibilidad, crecimiento, reencuentros, confianza y redescubrimiento</strong>.</em></p>
<p><em>Es un espacio que surge de la mano de dos alumnas muy queridas. Y eso hace que para mí participar sea aún más rico. Tanto Gloria como Rocío fueron alumnas en los seminarios de formación en Promoción de la lectura “Pasen y lean” que damos en La Vereda Asociación Civil. Durante el primer año de Tinkuy me hicieron una entrevista, y conversamos sobre proyectos de lectura, lo que pensábamos y nuestras experiencias en la radio, y quedó “en el aire” la idea de que yo participara de algún modo del programa. En diciembre de 2013, finalmente sucedió, nos juntamos y comenzó mi participación.</em></p>
<p><em>Para mí, Tinkuy es un espacio de<strong> alegría, resistencia y creación</strong>. Un lugar donde compartir literatura, ensayos, prácticas, teoría, poesía, entre otras cosas, una zona que habilita el intercambio de puesta en común, de pensar con otros en distintas capas, con otros nosotros, los que hacemos Tinkuy, con otros, los oyentes y con otros, a partir de las consignas que arman y posibilitan una conversación que sigue, se continúa, nos inspira, nos interpela con preguntas nuevas.</em></p>
<p><em>En Tinkuy nos proponemos socializar la información y el acceso. Trabajamos en equipo, seguimos pensando luego y antes de cada programa, nos escribimos mails, mensajes de texto, de FB, nos vamos cebando y no alcanza la grilla, por suerte, siempre nos quedan cosas en el tintero. La creación entre todos, con espacios de cada uno, es una de las fortalezas del programa.</em></p>
<p><em>Poner en palabras lo que leemos, lo que pensamos, lo que queremos, abrir para que otros también lo hagan.</em></p>
<p><em>Laura Devetach dice en</em> La construcción del camino lector<em>:</em> <em>“Toda sintaxis es una opción de vida inconsciente. Nuestra vida, nuestros propios diálogos, nuestra oralidad y escrituras tienen gramáticas, sintaxis, estructuras, tonos que revelan búsquedas y posturas frente al mundo. Es importante tomar cada vez más conciencia de ese hecho. ¿Damos opciones o imponemos selecciones nuestras? ¿dialogamos o monologamos? ¿es nuestro silencio una puerta abierta para la opinión ajena?”. Creo que es una muy buena cita para definir hacia dónde va Tinkuy para mí. Eso. <strong>Proponer, dialogar, continuar los diálogos</strong> por las redes sociales, proponer el material que generamos, que esté accesible para los que lo deseen o necesiten en distintos canales además de por radio, la página, Facebook, Twitter… El programa, entonces, es un espacio de creación colectiva y en movimiento, un lugar donde encontrarse con la lectura, con los lectores, con las reflexiones y las prácticas, con autores, con hacedores; y sus cocinas, sus modos, sus obras.</em></p>
<p><em>Y creo que hacia allí vamos, siempre con la claridad de que <strong>el acceso a los bienes culturales y la lectura son derechos por los que trabajamos todos los días</strong>.</em></p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>Como corolario de estos testimonios tan apasionados, tan llenos de amor por los libros y el otro (lector), les hice una última pregunta, cuya respuesta me pareció mágica y esperanzadora a la vez.  Les pregunté si creían que un niño lector podía hacer el camino inverso de fomentarle el estímulo lector a sus papás, y ellos con sinceridad y dulzura respondieron: «Para que haya un niño lector debe haber algún adulto que lo acerque a la lectura, que le ofrezca libros, que comparta con él ese tiempo&#8230; A veces son los padres quienes lo hacen, pero puede pasar que esos &#8220;mediadores de lectura&#8221; sean docentes o bibliotecarios y que despierten ese interés por la pasión con la que lo transmiten&#8230; Pero los niños hacen maravillas, así que supongo que todo es posible».</p>
<p>No todo está perdido si nos encontramos&#8230;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="attachment_1322" class="wp-caption aligncenter" style="width: 861px"><a href="http://blogs.infobae.com/cuentos-infantiles/files/2015/03/EquipoTinkuy2015.jpg"><img class="size-full wp-image-1322 " alt="EquipoTinkuy2015" src="http://blogs.infobae.com/cuentos-infantiles/files/2015/03/EquipoTinkuy2015.jpg" width="851" height="338" /></a><p class="wp-caption-text">© 2015 Tinkuy. De izquierda a derecha: Ariel Marcel, Daniela Azulay, Gloria Claro, Rocío Gil y Matías Luna.</p></div>
<p dir="ltr">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p dir="ltr">Y tenés 10 días más para colaborar en la campaña, porque se vienen muchas sorpresas más, que exceden el programa de radio&#8230;</p>
<p dir="ltr">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<h1>¡¡¡Hoy a las 22 se lanza la 4.ª temporada de <em>Tinkuy Radio</em>. Podés escucharla a través de <em><a href="http://www.larz.com.ar/#!/home">La RZ</a></em>!!! Y sintonizá literatura.</h1>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<pre>Recuerden que pueden escribirme y visitar la <a href="https://www.facebook.com/cuentosinfantilesblogeninfobae?fref">fan page</a> en Facebook.</pre>
<p>&nbsp;</p>
</div>
</div>
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		<title>Ser editor@ de LIJ: Clara</title>
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		<pubDate>Sat, 31 May 2014 04:50:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julieta Botto</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Pocas, poquísimas veces se nos presenta la oportunidad de conocer el detrás de escena de un libro, lo que se cocina en una editorial. Hoy es una de esas veces&#8230; La noble, dedicada  y artesanal (muchas veces) tarea del editor suele ser invisible para el lector (aunque sea su mayor responsable, o casi), a excepción... <a href="http://blogs.infobae.com/cuentos-infantiles/2014/05/31/368/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Pocas, poquísimas veces se nos presenta la oportunidad de conocer el detrás de escena de un libro, lo que se cocina en una editorial. Hoy es una de esas veces&#8230;<span id="more-368"></span></p>
<p>La noble, dedicada  y artesanal (muchas veces) tarea del editor suele ser invisible para el lector (aunque sea su mayor responsable, o casi), a excepción de para aquellas personas que, como el Principito, saben que lo esencial es invisible a los ojos&#8230; (o son curiosas al extremo). Como yo soy del segundo tipo y, ahora, tengo la posibilidad de preguntar, de indagar y curiosear, me di el gusto de entrevistar, en este caso, a una editora de libros infantiles.</p>
<p><strong>Clara Huffmann</strong>, editora de <a href="http://www.adrianahidalgo.com/web/catalogo/coleccion/16"><strong>Pípala</strong></a> –cuyos libros, sin ser objetiva, lo reconozco, adoro profundamente tanto por su factura tan delicada como por su alto valor literario– fue la primera en sumarse a esta locura mía; lo que no es extraño, ya que siempre está predispuesta y con una sonrisa. Aquí está la entrevista que le hice (cuyas respuestas, de su parte, fueron deliciosas) y que espero que disfruten tanto como yo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>#CuentosInfantiles:</strong> <strong>¿Ser editor@ LIJ se hace o se nace?</strong><br />
<strong>Clara Huffmann:</strong> Creo que no se nace nada, pero sin lugar a dudas hay fuertes influencias familiares&#8230; Desde muy chica tuve un contacto directo con el mundo de los libros y su producción: desde El Ateneo (gran orgullo: editorial y librería creada por mi bisabuelo materno), donde trabajó mi madre por muchos años (a veces me dejaba acompañarla y tengo recuerdos muy sensoriales de esa oficina: todavía no existían las computadoras y era todo muy artesanal. Los ruidos de máquinas de escribir, el olor a tinta fresca –todo muy romántico–) hasta <a href="http://www.adrianahidalgo.com/"><strong>Adriana Hidalgo editora</strong></a>, creada por mi madre a partir de la venta de El Ateneo. Es decir: durante toda mi niñez y adolescencia, los libros, las librerías, los títulos y los autores eran un mundo familiar y natural. Tal vez justamente por eso me fui lejos de la literatura (pero no tanto), a estudiar ciencias sociales a los 18 años (estaba segura de que quería ser investigadora del CONICET): supongo que a esa edad uno necesita tomar distancia de ese mundo tan familiar, conocer nuevos espacios, nuevos mundos. Para mí la carrera de Sociología representaba eso: el descubrimiento de un nuevo mundo posible. Pero como pasa con casi todas las carreras universitarias, me desencantó, y a medida que me acercaba a los últimos años de cursada, empecé a trabajar por horas en la editorial. Y como era de prever (y a quién no le hubiera pasado, me pregunto), me fui viendo seducida por el vaivén de los libros en producción. Y al cabo de unos años, cuando ya había terminado la licenciatura y era claro que no quería seguir una carrera académica, armé el proyecto de<strong> Pípala</strong>. Adriana Hidalgo editora tenía 9 años y nos pareció que cumplir los 10 (en agosto de 2009) con el lanzamiento de una colección infantil era simbólicamente muy poderoso. <strong>El rol de editora fue natural, pero por supuesto fui aprendiendo muchísimo en el camino</strong>. Sabía lo que quería, pero tuve que ir aprendiendo los mecanismos de la producción y del negocio experimentándolos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>#CI: ¿Qué te inspira a la hora de elegir los proyectos y cómo encarás el trabajo? ¿te facilita o te complica que vivas en el interior?</strong><br />
<strong>C. H.:</strong> <strong>Me inspiran los proyectos en sí mismos</strong>: cada uno de los que elijo tiene algo que me entusiasma y me despierta algo (<strong>una emoción, un pensamiento, nuevas ideas</strong>, etc.). Es fácil la elección porque busco eso: textos o imágenes poderosas, que muevan algo interno, que cuestionen, que se salgan de las normas. Dependiendo del proyecto, el trabajo se encara de distintos modos: si llega a mis manos un texto interesante, primero veo la apertura del autor para trabajar/conversar/desarrollarlo/etc. (lo que aplique). Para mí es fundamental que un autor no sienta que le estoy «cambiando» o «metiendo mano» en su obra. Mi forma de verlo es esta:<strong> un libro es un trabajo entre varios</strong>. La materia prima sí sale del autor (y cuando digo autor me refiero a un escritor o ilustrador), pero siempre es igual: empezamos a trabajar el texto, después trabajamos con un ilustrador (si el escritor no es ilustrador) y, a través de la imagen, seguimos trabajando el texto. Y así vamos desarrollando una idea de a tres (a veces de a dos, y a veces somos más). Porque el libro no es obra de una sola persona, no es una idea estática: es un trabajo conjunto y dinámico –pasa por los ojos y manos de varios, vamos construyendo una historia entre todos–. Y lo más lindo es cuando (le) aparecen nuevas aristas a esas historias, cuando se profundizan y toman nuevos significados. En ese momento, el libro adquiere un cuerpo mucho más contundente. <img class="wp-image-432 alignright" alt="Don Galindo" src="http://blogs.infobae.com/cuentos-infantiles/files/2014/05/Don-Galindo.jpg" width="157" height="179" /></p>
<p>Cuando los libros son de editoriales extranjeras, el proceso es más sencillo: se selecciona un libro ya cerrado y se trabaja con el traductor. También es un lindo trabajo, de otro tipo, más volcado a la sutileza del lenguaje.</p>
<p>Vivir en Chubut complejiza un poco el trabajo por las distancias: siempre que trabajo con autores e ilustradores me gusta tener reuniones cara a cara para ver los avances y para tener esas conversaciones que van «amasando» el proyecto. De cualquier modo, cuando vivía en Buenos Aires tuve la oportunidad de trabajar con Guridi dos veces (vive en España) y no hubo problema. Ese trabajo sentó las bases para demostrarme a mi misma que podía hacer este trabajo desde cualquier lado (siempre y cuando tuviera una digna conexión a internet).</p>
<p style="text-align: left"> Hoy, por ejemplo, estamos desarrollando un libro con un autor tandilense y una ilustradora porteña. El proceso va bien y todavía casi no nos conocemos las caras. Los elementos fundamentales son la <strong>comunicación</strong> y la <strong>predisposición</strong> para que las cosas cambien y sean distintas a cómo las imaginamos/proyectamos en un principio.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>#CI: ¿Qué es lo más te divierte de ser editora de LIJ? ¿y lo que menos?</strong></p>
<p><strong>C. H.: </strong>De las cosas que más me gustan, estar en permanente contacto con hermosos libros, maravillosas historias e ilustradores talentosísimos.<strong> Es alimento permanente para esa parte de mí que vive en el país de nunca jamás.</strong></p>
<p>Lo que menos me gusta es negociar, la parte contractual.</p>
<p>Y también <strong>decir que no</strong>: me cuesta muchísimo dar una negativa cuando me acercan un proyecto: sé que detrás de cada cuento o de cada portfolio o proyecto hay mucho esfuerzo y tiempo. Y no me gusta sentirme jueza de nadie: simplemente selecciono lo que es acorde con lo que publicamos en Pípala… que además son muy pocos libros por año.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: left"><strong>#CI: ¿Qué cualidades creés que debe tener un editor@ de LIJ? ¿y cuál creés que más se destaca en vos?</strong><br />
<strong>C. H.: </strong>Mmmm, pregunta difícil. Supongo que uno tiene que preservar la capacidad de sorprenderse y maravillarse. Creo que <strong>un buen editor de LIJ no tiene que ser paternalista (o maternalista) con los niños a través de los libros que elige para publicar</strong>. Y en línea con esto último, creo que un editor de LIJ tiene que <strong>ser consciente de que su trabajo tiene la gran responsabilidad de generar nuevos lectores</strong>. Pero no me refiero a lectores en términos comerciales, sino a lectores en su sentido más rico: mentes más libres, creativas y desafiantes.</p>
<p style="text-align: left"><strong>Intento estar atenta y mantener todas estas cualidades bien vivas.</strong></p>
<p style="text-align: left"><strong>#CI: ¿Qué autor infantil actual o de todos los tiempos es tu preferido o imprescindible?</strong><br />
<strong>C. H.:</strong>¡Más difícil que la anterior! No quiero caer en lugares comunes o políticamente correctos… más bien prefiero contarte sobre autores que me encontré en el último tiempo y me deslumbraron: <strong>Paul Biegel</strong>, <strong>Frank Tashlin</strong>, <strong>Leonora Carrington</strong>. Actuales: admiro profundamente a Liliana Bodoc, como persona y escritora. Su <em>Saga de los confines</em> es apasionante e impecable.</p>
<p style="text-align: left">Y guardo en mi corazón varios libros que leí de chica y todavía recuerdo: <em>Momo</em> (de <strong>Michael Ende</strong>), las historias de<em> Meg y Mog</em> (de <strong>Helen Nicoll</strong> y <strong>Jan Pienkowski</strong>), <em>Socorro</em> (de <strong>Elsa Bornemann</strong>).</p>
<p style="text-align: left">(«Estos son los autores y libros que me vinieron a la mente en este momento. Debe haber muchos que olvido ahora y me voy a arrepentir de no haber nombrado», confiesa.)</p>
<p style="text-align: left"><strong>#CI: ¿Qué cuento clásico te hubiera gustado publicar? ¿y autor? ¿por qué?</strong><br />
<strong>C. H.: </strong>Hace poco Arnaldo Calveyra me dijo que tendría que publicar <strong><em>Pinocho</em></strong> o <em><strong>El libro de la selva</strong></em>… No suelo elegir clásicos porque ya están publicados (y como publicamos pocos libros por año, prefiero dar lugar a otras historias), pero en una de esas…</p>
<p style="text-align: left">Y si me permitís considerar clásicos a <em>Las aventuras del pequeño Nicolás</em> (<strong>Goscinny</strong> y<strong> Sempé</strong>) y las historietas de <em>Tintín</em> (<strong>Hergé</strong>), me hubiera encantado publicarlos.</p>
<p style="text-align: left"><strong>#CI: </strong> <strong>¿Qué libro, en general o de tu sello, recomendarías a los padres?</strong><br />
<strong>C. H.: </strong>Recomendaría: <em>The bear that wasn´t </em>de <strong>Frank Tashlin</strong> (creo que está traducido al castellano). De Pípala recomiendo <em>Romeo nunca está contento</em> y <em>La casa de los cubos</em>, depende del humor de los padres.</p>
<p style="text-align: left"><img class="wp-image-440 alignright" alt="tapa La casa de los cubos_med" src="http://blogs.infobae.com/cuentos-infantiles/files/2014/05/tapa-La-casa-de-los-cubos_med.jpg" width="267" height="346" /><img class="alignnone  wp-image-431" alt="romeonuncaestacontento_112012-500x500" src="http://blogs.infobae.com/cuentos-infantiles/files/2014/05/romeonuncaestacontento_112012-500x500.jpg" width="208" height="288" /></p>
<p style="text-align: left"><strong>#CI:  ¿Hay libros para chicos y para adultos? Si pensás que sí, ¿dónde creés que radica la diferencia? Y si no, ¿por qué?</strong><br />
<strong>C. H.: </strong>Más o menos. Creo que hay libros que se hacen pensando en niños, pero que quizás no lo son (es más, en algunos casos no son para nadie, porque son libros escritos por adultos que creen escribir para chicos). También hay libros pedagógicos que apuntan, obviamente, a «enseñarle» a los chicos: a contar, a identificar los colores, los animales de la granja, a entender la muerte o el divorcio de los padres o hasta el nacimiento de un hermano.</p>
<p style="text-align: left">Y también <strong>hay libros para todas las edades</strong>. Yo <strong>creo que esos son los verdaderos libros para chicos, los que no tienen edad</strong>. La delimitación la ponemos los adultos y, generalmente, no tiene demasiado sentido. Los adultos tenemos tabúes, tenemos miedos, tenemos prejuicios –y todo eso se lo vamos pasando de a poquito a nuestros hijos, sobrinos, nietos, que vienen sin tanta carga–. Los chicos pueden deslumbrarse con libros que ni imaginamos. No hay que crear tantos límites, sino borrarlos: los libros son para el que los quiera leer. En un mismo libro puede haber distintos elementos de interés, que convoquen a muchas personas de distintas edades con diversos intereses.<br />
De cualquier forma, <strong>claro que creo que hay libros que son para adultos y no para chicos, por una cuestión de dificultad e interés</strong>.</p>
<p style="text-align: left"><strong>#CI: </strong> <strong>¿Soñás con publicar a alguien –autor o ilustrador– que aún no lo hayas hecho?</strong><br />
<strong>C. H.: </strong>Me ha pasado de ver un libro en otro idioma y tener muchísimas ganas de traducirlo para Pípala y que me dijeran que otra editorial de habla castellana ya lo había contratado. Pero <strong>lo que más me gusta es publicar a aquellos que nunca fueron publicados</strong> y tienen mucho por decir o mostrar. Creo que <strong>el valor de un editor está ahí: en jugarse por el autor/ilustrador desconocido.</strong></p>
<p style="text-align: left">Hay muchos autores e ilustradores que admiro muchísimo, pero que ya tienen su sello editorial, y está bien que así sea.</p>
<p style="text-align: left"><strong>#CI: </strong> <strong>¿Creés que hay un techo en la vida de un editor? ¿por qué?</strong><br />
<strong>C. H.: </strong>No lo creo: uno trabaja con libros, pero son siempre diferentes trabajos, porque el desafío que presenta cada uno es distinto del anterior. Las historias cambian, la estética cambia… En cada proyecto de libro hay un desafío nuevo y<strong> el trabajo en sí mismo se renueva cada vez</strong>.</p>
<p style="text-align: left"><strong>#CI: </strong>¿<strong>A qué responde el nombre de tu editorial?</strong><br />
<strong>C. H.: </strong>Aprovecho para hacer una importante aclaración: aunque a veces se confunde,<strong> Pípala no es una editorial, sino una colección de libros dentro de Adriana Hidalgo editora</strong>. <strong>Pípala es una palabra con linda sonoridad, lúdica</strong>. Y la saqué de un comic sobre la vida de Buda (escrito e ilustrado por el japonés <strong>Osamu Tezuka</strong>) que estaba leyendo en el momento que Pípala necesitaba un nombre. El libro de Tezuka tiene como 5 o 6 tomos y yo iba por la parte en que Buda se ilumina debajo de un árbol. El libro estaba en inglés y decía que el árbol era un <em>pipalla tree</em>. Años más tarde me enteré que en Oriente es un árbol muy normal (algo así como un ficus), pero no le quitemos más romanticismo y dejémoslo ahí.</p>
<p style="text-align: left"><strong>#CI: </strong> <strong>¿Es una decisión editorial o solo responde a un gusto personal que tus libros tengan una estética fácilmente reconocible que ya es identidad de marca?</strong><br />
<strong>C. H.: </strong>Las dos cosas, pero sobre todo <strong>una decisión editorial</strong>. Porque gustarme, me gustan muchísimos libros que no publicamos. Pero, sin lugar a dudas, me encanta la estética que se identifica con Pípala.</p>
<p style="text-align: left"><strong>#CI:  ¿Los proyectos los buscás o te llegan?</strong><br />
<strong>C. H.: </strong>Las dos cosas: me llegan muchos mails con muchos proyectos o portfolios. Trato de mirar absolutamente todo. También trato de reunirme con ilustradores para que me muestren sus proyectos. Trato de leer todos los textos que me mandan. Pero también, cuando hay algún autor que conozco y me gusta, pido cuentos. Y si hay algún ilustrador que me muestra una imagen interesante, pido desarrollo. <strong>Realmente es un lindo trabajo porque, potencialmente, está lleno de bellos proyectos</strong>. Y a lo largo de estos cinco años me he ido cruzando con autores e ilustradores muy abiertos, motivados y amorosos con los que hemos desarrollado, creo, un catálogo con mucha personalidad.</p>
<p style="text-align: left"><strong>#CI: </strong> <strong>¿Qué opinión te merecen las editoriales de autor? ¿Creés que es algo ajeno al mercado de los libros de LIJ?</strong><br />
<strong>C. H.: </strong>Creo que muchas veces los autores no encuentran una editorial que los publique y deciden autopublicarse: no creo que eso sea necesariamente malo, pero generalmente falta la mirada del editor, que suele ser muy distinta a la del creador de un proyecto. También creo que a las editoriales de autor les falta la credibilidad. Es decir: no se publican obras por ser buenas, sino porque el autor paga para que se publiquen. Entonces, más allá de que esa obra pueda ser buena, un lector no tiene garantía de que así sea. El trabajo de las editoriales es ese: crear un perfil determinado, que un lector pueda confiar en la calidad de los libros de ese sello.</p>
<p style="text-align: left">No sé si es ajeno a la LIJ… supongo que no debe serlo, porque hay mucho material de literatura infantil y juvenil, pero no lo sé.</p>
<p style="text-align: left"><strong>#CI: ¿Pensás que los padres invierten en libros para sus hijos? Si sí, ¿qué libros pensás que les compran?</strong><br />
<strong>C. H.: </strong>Sí, <strong>creo que los libros son algo que los padres todavía valoran (aunque muchas veces ellos no tengan el hábito de leer)</strong> y a lo que todavía están dispuestos a invertir.</p>
<p style="text-align: left">Creo que sería demasiada generalización decir qué compran… supongo que eso depende mucho de cada padre y de cada hijo.</p>
<p style="text-align: left"><strong>#CI: ¿Cómo ves el mercado de la LIJ desde que sos editora? ¿Creció, se mantuvo o mermó?</strong><br />
<strong>C. H.: </strong>Creo que está creciendo: la literatura infantil y juvenil se ha convertido en un género de importancia (a nivel económico y a nivel literario). Esto se ve en el surgimiento de nuevas editoriales de libros para chicos o colecciones de libros infantiles. <strong>En el último tiempo se ha sacado el libro infantil del lugar acotado al que estaba sujeto</strong>: hoy hay más lugar para la experimentación y no hay temáticas que no se puedan tocar en un libro infantil.</p>
<p style="text-align: left"><strong>#CI:  ¿Se es editor@ para toda la vida?</strong><br />
<strong>C. H.: </strong>Creo que sí, pero nunca se sabe…</p>
<p style="text-align: left"><strong>#CI: ¿Te dedicarías la edición/publicación de libros que no fueran de LIJ?</strong><br />
<strong>C. H.: </strong>Me divierte más la literatura infantil y juvenil (que, como comentaba antes, creo que incluye también a los adultos), pero sí, podría publicar libros que no sean de LIJ. Pero antes que eso, me gustaría tener una librería y dedicarme a vender los libros que me gustan.</p>
<p style="text-align: left">Gracias, Clara, por la apertura y calidez para compartir tu experiencia, lo que confirma el amor y la pasión que ponés en cada proyecto y que se refleja en la belleza de los libros.</p>
<p><a href="http://blogs.infobae.com/cuentos-infantiles/files/2014/05/para-Julieta.jpg"><img class=" wp-image-408 aligncenter" alt="para Julieta" src="http://blogs.infobae.com/cuentos-infantiles/files/2014/05/para-Julieta.jpg" width="1058" height="595" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Cuando la tele fomenta la lectura</title>
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		<pubDate>Sun, 11 May 2014 22:02:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julieta Botto</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fomento de la lectura]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[libros]]></category>
		<category><![CDATA[LIJ]]></category>
		<category><![CDATA[niños]]></category>
		<category><![CDATA[Pakapaka]]></category>
		<category><![CDATA[televisión]]></category>

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		<description><![CDATA[Hasta hace algunos años era incompatible pensar que lectura y televisión pudieran darse la mano. Hoy es un hecho. Como les conté, yo siempre fui una niña lectora, pero, a la vez, me gustaba, de pequeña, consumir diferentes programas televisivos de ficción (sobre todo), porque me avivaban la imaginación, la creación de historias, personajes y... <a href="http://blogs.infobae.com/cuentos-infantiles/2014/05/11/cuando-la-tele-fomenta-la-lectura/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Hasta hace algunos años era incompatible pensar que<strong> lectura</strong> y televisión pudieran darse la mano. Hoy es un hecho.<span id="more-198"></span></p>
<p>Como <a href="http://blogs.infobae.com/cuentos-infantiles/2014/04/14/caramelos-surtidos/">les conté</a>, yo siempre fui una niña lectora, pero, a la vez, me gustaba, de pequeña, consumir diferentes programas televisivos de ficción (sobre todo), porque me avivaban la<strong> imaginación</strong>, la creación de historias, personajes y paisajes. No sabía, en esa época, que tele y libros fueran antagónicos, pero podía percibirlo a partir del hecho de que mis padres no querían  que «abusara» de la primera.</p>
<p>Los chicos de la generación actual, e incluso de un par anteriores, tienen otros consumos, otros vínculos con la tecnología y los nuevos dispositivos; y lo que antes era impensable, como es la relación de la <strong>televisión</strong> y los<strong> libros</strong>, hoy es una realidad que forja una nueva entidad en donde ambos se tornan complementarios.</p>
<p>Esto suena muy técnico, pero es simple, muy, y se traduce, en criollo, en que hay programas que pueden ayudar a que un chico reacio a leer tenga ganas de, al menos, acercarse a ver de qué se trata.</p>
<p>Hoy por hoy la televisión y los portales pueden colaborar no solo para <strong>estimular la lectura</strong>, sino, también, para que los niños que ya lo hacen refuercen sus ganas y sigan buceando en nuevas lecturas, historias y autores.</p>
<p>En la señal <strong><a href="http://www.pakapaka.gob.ar/">Pakapaka</a></strong>, este año se estrenó <strong><a href="https://www.youtube.com/watch?v=KjU596HbYA4">Zona Cuentos</a></strong>, un espacio que va de lunes a viernes a las 16, se repite a las 23:30, los sábados a las 4 y los domingos a las 0. En este programa, se leen cuentos inéditos de autores reconocidos; los chicos inventan historias a partir de una frase que da Sol, la conductora, y, finalmente, tras adivinar luego de recibir pistas, <strong><a href="http://www.anapadovani.com.ar/">Ana Padovani</a></strong> narra un cuento clásico que es acompañado por un ilustrador invitado que mediante diferentes técnicas le da forma a la historia.</p>
<div id="attachment_212" class="wp-caption alignnone" style="width: 719px"><a href="http://blogs.infobae.com/cuentos-infantiles/files/2014/05/PKPK.-Zona-Cuentos-4.jpg"><img class=" wp-image-212 " alt="PKPK. Zona Cuentos (4)" src="http://blogs.infobae.com/cuentos-infantiles/files/2014/05/PKPK.-Zona-Cuentos-4.jpg" width="709" height="512" /></a><p class="wp-caption-text">Crédito: ©<a href="http://www.pakapaka.gob.ar"> PakaPaka</a></p></div>
<div id="attachment_213" class="wp-caption alignnone" style="width: 719px"><a href="http://blogs.infobae.com/cuentos-infantiles/files/2014/05/PKPK.-Zona-Cuentos-24.jpg"><img class=" wp-image-213 " alt="PKPK. Zona Cuentos (24)" src="http://blogs.infobae.com/cuentos-infantiles/files/2014/05/PKPK.-Zona-Cuentos-24.jpg" width="709" height="513" /></a><p class="wp-caption-text">Crédito: ©<a href="http://www.pakapaka.gob.ar"> PakaPaka</a></p></div>
<p>Además de este programa maravilloso y creativo, que da ganas de salir corriendo a buscar los libros, los ilustradores y los autores de esos cuentos, esta señal ha producido <strong><a href="http://www.conectate.gob.ar/sitios/conectate/busqueda/pakapaka?tema_canal_id=15">otros programas</a></strong> que están archivados y listos para ver, bajar en dosis (para no empacharse y tener más material para disfrutar), deleitarse y hasta aprender.</p>
<p>¿Quién dijo que la televisión era una <strong>caja boba</strong>? En los tiempos que corren, hay un viento de cambio: hoy la tele y las nuevas tecnologías pueden ser un maravilloso empujoncito para que <strong>los chicos entren al mundo de la lectura</strong>.</p>
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