Por: Fernanda Bolagay
Existen fechas que son sinónimos de gasto: el día del niño es una de ellas. Navidad y las fiestas de fin de año son otras de las clásicas…
“Los chicos se lo merecen” suelen ser una de las premisas que nos rebotan en la cabeza y nos hacen sacar la tarjeta de crédito con desenfreno.
Como siempre, en este espacio pretendo llevarlos a la reflexión sobre lo que significa la economía del hogar, y aunque no es mi intención analizar la psicología de la familia, vale aclarar que por más costosos que sean los regalos, nunca igualarán al valor de la presencia de los mayores junto a sus niños.
Pero como de recomendaciones monetarias se trata, menciono algunos tips que podrán ser de utilidad. El día del niño puede ser una ocasión perfecta para inculcar la cultura financiera. Además de los regalos, podríamos incluir actividades que apoyen la educación para la administración de su dinero:
- Contarles con qué nos entreteníamos los adultos cuando éramos niños es una manera de compartir un gran momento de risas juntos, y además, destacar el valor y la variedad de lo que hoy tienen en casa.
- Ir juntos de compras, haciendo hincapié en la variedad de productos y juguetes que existen, más allá de los que aparecen en televisión. – Dependiendo de las edades, podemos reflexionar juntos sobre el tema “marcas”, que no necesariamente tienen que ver con el concepto de “calidad”.
- Proponerles un paseo como regalo puede ser otra gran opción que resulte, además, un espacio y un momento compartido. – Regalarles, junto con el regalo elegido, un cofre, “chanchito” y proponerles un plan de ahorro que comience con las monedas que logran separar cada día.
- Didáctica: pensemos en el valor educativo de cada regalo. Más allá de las modas, las compras de juguetes pueden ser una inversión si, mediante el juego, podemos enseñar valores a los más chicos.
- Los libros: que no nos asuste regalar contenido a nuestros chicos, si sabemos elegir bien, serán una gran fuente de motivación, inspiración y aprendizaje.
A estos consejos pueden sumarse infinidad de otras ideas. ¡te invito a sumar las tuyas! ¡Que tengas muy buenas finanzas!