<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>#MamáPor2 &#187; bebe</title>
	<atom:link href="http://blogs.infobae.com/mama-por-2/tag/bebe/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://blogs.infobae.com/mama-por-2</link>
	<description>Constanza Crotto comparte anécdotas del oficio de ser mamá de mellizos</description>
	<lastBuildDate>Fri, 06 Sep 2013 10:48:40 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Socorro, ¡no lo puedo sacar de mi cama!</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/mama-por-2/2013/06/13/socorro-no-lo-puedo-sacar-de-mi-cama/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/mama-por-2/2013/06/13/socorro-no-lo-puedo-sacar-de-mi-cama/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 13 Jun 2013 10:09:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Constanza Crotto</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[bebe]]></category>
		<category><![CDATA[cama]]></category>
		<category><![CDATA[maternidad]]></category>
		<category><![CDATA[mellizos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/mama-por-2/?p=425</guid>
		<description><![CDATA[¿Adivinen qué? ¡Otra vez los bebés se enfermaron! Sí, obvio. Pero como ya no es novedad, pasemos al tema que me desvela literalmente hace varias semanas. Uno de los mellizos duerme con nosotros. Confieso que al principio lo disfrutaba,  dormíamos abrazados y casi no me molestaban sus patadas o sus aleteos a la madrugada. Pero... <a href="http://blogs.infobae.com/mama-por-2/2013/06/13/socorro-no-lo-puedo-sacar-de-mi-cama/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>¿Adivinen qué? ¡Otra vez los bebés se enfermaron! Sí, obvio. Pero como ya no es novedad, pasemos al tema que me desvela literalmente hace varias semanas.</p>
<p><span id="more-425"></span></p>
<p>Uno de los mellizos duerme con nosotros. Confieso que al principio lo disfrutaba,  dormíamos abrazados y casi no me molestaban sus patadas o sus aleteos a la madrugada. Pero la cosa se está poniendo insoportable y<strong> cada vez me cuesta más desterrarlo de lo que algún día fue mi cama.</strong></p>
<p>La situación se repite casi calcada todas las noches. Alrededor de las ocho y media los acuesto. Pedro toma una mamadera (ya se, es un horror que sigan con este hábito) y plácidamente concilia el sueño después de un monólogo sobre lo que hizo en el día. Salvador, en cambio, no puede estar en su cuna si yo no estoy a la vista, así que con paciencia de araña me siento a su lado y le canto a mi único fan mientras le rasco la cabeza. Puedo estar más de una hora y cuando se duerme, ¡la gloria!</p>
<p>A eso de las tres de la mañana un grito ahogado y desesperado interrumpe mi sueño. Como de noche soy sorda (la excusa es que de día escucho demasiado), es mi marido el que trata de apaciguar la fiera con mamadera y palmadas. Como la situación no varía y tengo vecinos por todos los costados,  me acerco yo  y le acaricio la espalda. Son minutos que parecen horas, se me acalambra la mano entre los barrotes y, cuando creo que se durmió, hago cuerpo tierra para volver a mi cuarto. Apenas piso mi cama buaaaaaaaaa<strong>. Otra vez sopa, me doy por vencida.</strong></p>
<p>Lo cierto es que siempre terminamos igual: volvemos al cuarto derrotados, con el chico en brazos, que se instala en el medio de la cama con una victoriosa sonrisa. <strong>De ahí en más él duerme, nosotros no</strong>. Porque empiezan los codazos, las patadas, los cambios de posición hasta que se atraviesa en la cama y la domina. Y, cuando logramos acurrucarnos cada uno en una punta, suena el despertador y hay que arrancar el día.</p>
<p><strong>Todas las mañanas hacemos el mismo juramento: “Hoy es la última vez”  pero ya no nos lo creemos ni nosotros. </strong>Apelo a su buena voluntad: ¿Qué hacer en estas situaciones? ¿Alguien con el mismo problema que yo? ¡Queremos dormir!</p>
<p><a href="http://blogs.infobae.com/mama-por-2/files/2013/06/Cama.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-428" src="http://blogs.infobae.com/mama-por-2/files/2013/06/Cama-211x300.jpg" alt="" width="211" height="300" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/mama-por-2/2013/06/13/socorro-no-lo-puedo-sacar-de-mi-cama/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Correas para bebés: ¿sí o no?</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/mama-por-2/2013/02/05/correas-para-bebes-si-o-no/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/mama-por-2/2013/02/05/correas-para-bebes-si-o-no/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 05 Feb 2013 12:43:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Constanza Crotto</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[bebe]]></category>
		<category><![CDATA[maternidad]]></category>
		<category><![CDATA[mochila con arnés]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/mama-por-2/?p=238</guid>
		<description><![CDATA[Tengo que confesar que, cuando las vi, no me pude resistir. Ahí estaban, en una feria de ropa de Miami, esperándome en un rincón. Todavía mis bebes no sabían caminar pero desde aquel entonces yo sospechaba (y muchos me habían alertado) de lo que se me venía. En ese contexto, las mochilas con arnés para... <a href="http://blogs.infobae.com/mama-por-2/2013/02/05/correas-para-bebes-si-o-no/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Tengo que confesar que, cuando las vi, no me pude resistir</strong>. Ahí estaban, en una feria de ropa de Miami, esperándome en un rincón. Todavía mis bebes no sabían caminar pero desde aquel entonces yo sospechaba (y muchos me habían alertado) de lo que se me venía. En ese contexto, las mochilas con arnés para chicos eran la solución para parte del problema.</p>
<p><span id="more-238"></span></p>
<p><a href="http://blogs.infobae.com/mama-por-2/files/2013/01/mochu.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-239" src="http://blogs.infobae.com/mama-por-2/files/2013/01/mochu-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" /></a></p>
<p>También tengo que confesar que todavía nunca me animé a usarlas. No es que me falten ganas ni que no las necesite. Todo lo contrario: <strong>los mellizos están en la etapa en la que no quieren ir de la mano y es casi imposible retenerlos cuando salimos a la calle.</strong></p>
<p>¿Qué es lo que me frena? El sistema me hace un poco de “ruido”. Porque, sin darle demasiadas vueltas al tema,  no dejan de ser correas camufladas con mochilas de animalitos o bichitos de colores.</p>
<p>La opinión pública está dividida: si bien algunos acatan la idea y la usan sin miedo al qué dirán, la mayoría las detesta y se indigna al ver los niños manejados cual perros por sus madres, padres o quien esté a su cargo.</p>
<p>Por el momento (y no se me vengan al humo, ¡piedad!), yo las miro con simpatía y creo que en determinados casos es muy útil. No es que piense que los chicos son animales pero, ¿no les parece mejor este método que andar haciendo malabarismos para evitar que nuestros hijos se escapen a la calle o se metan en medio de un tumulto?</p>
<p style="text-align: center">¿Conocen el sistema? ¿Qué opinan?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/mama-por-2/2013/02/05/correas-para-bebes-si-o-no/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 0.881 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-29 20:43:32 -->
