<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>#EntrePlazaYPlatea &#187; Campaña Política</title>
	<atom:link href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/tag/campana-politica/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://blogs.infobae.com/opinion-publica</link>
	<description>Juan Pablo Quiroga pone especial foco en los temas de agenda y tendencias en materia de opinión pública</description>
	<lastBuildDate>Fri, 23 Aug 2013 02:36:34 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Mito y riesgos del Postkirchnerismo</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/15/mito-y-riesgos-del-postkirchnerismo/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/15/mito-y-riesgos-del-postkirchnerismo/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Aug 2013 19:59:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo Quiroga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Campaña Política]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[Joaquín Morales Solá]]></category>
		<category><![CDATA[Mitos]]></category>
		<category><![CDATA[Oficialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión Pública]]></category>
		<category><![CDATA[Oposición]]></category>
		<category><![CDATA[PASO]]></category>
		<category><![CDATA[Peronismo]]></category>
		<category><![CDATA[Postkirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Santiago Kovadloff]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/opinion-publica/?p=134</guid>
		<description><![CDATA[A casi una semana de las PASO, nos toca asistir a un debate con muy pocas disidencias y con opiniones, más o menos fundadas, en relación a la presunta agonía del Kirchnerismo. El análisis no es nuevo, a tal punto que obligó a periodistas y columnistas a establecer diferencias con la derrota electoral del oficialismo... <a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/15/mito-y-riesgos-del-postkirchnerismo/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">A casi una semana de las PASO, nos toca asistir a un debate con muy pocas disidencias y con opiniones, más o menos fundadas, en relación a la presunta <strong>agonía del Kirchnerismo</strong>.<span id="more-134"></span></p>
<p style="text-align: justify">El análisis no es nuevo, a tal punto que obligó a periodistas y columnistas a establecer diferencias con la derrota electoral del oficialismo en 2009, tras la cual se había sentenciado su muerte. Sentencia a la que el oficialismo respondió con un retoma de la agencia legislativa (aun con serios inconvenientes en materia de quórum) y la victoria en 2011 con el 54% de los votos.</p>
<p style="text-align: justify">Sea como fuere, los argumentos publicados en estos días en relación al <strong>advenimiento de lo que muchos han denominado ya “Poskirchnerismo”</strong> tienen en común, por lo menos, 5 supuestos.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify"><strong># 1 Inacción oficial.-</strong> Todas las crónicas y opiniones anuncian un final ya cerrado. El resultado del domingo sólo puede, en este contexto, entenderse como absoluto: nada hay que pueda hacerse. Después de todo, en palabras de <a href="http://www.lanacion.com.ar/1609836-las-ensenanzas-de-un-domingo-que-estuvo-cargado-de-futuro">Kovadloff para La Nación</a>: <em>“Pocas veces el porvenir político argentino anticipó tanto de sí mismo como en esta ocasión (…) Hoy se dejó entrever el futuro”.</em> Inacción, por cierto, no fundada en la falta de voluntad, sino en la evidencia y contundencia de los hechos: no es que el Gobierno no pueda o no quiera revertir la situación, sino que el resultado fue terminante.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>#2 Vocación rearticulatoria del peronismo.-</strong> La contracara de la inacción o impotencia en el accionar oficial estaría dado por la rapidez del peronismo y sus referentes por realinearse. <strong>El peronismo es, en estos términos, la geografía misma de una traición siempre por ocurrir</strong>. Muerto el Rey, todas las facciones proclaman un nuevo monarca: “<em>la nueva estrella en el firmamento peronista</em>”, como argumenta <a href="http://www.lanacion.com.ar/1609860-el-fracaso-de-la-presidenta">Joaquín Morales Solá</a>.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>#3 Divorcio entre el Kirchnerismo y la opinión pública.-</strong> La serie se completa, en tercer lugar, con la constatación de un divorcio entre “la gente” y el Gobierno. Una separación que se presenta en términos absolutos y no reconoce al oficialismo siquiera el hecho de mantener, después de 10 años de gobierno, la fidelidad de un tercio de los electores y un caudal creciente en distritos como la Ciudad de Buenos Aires. De esta forma, al igual que sus aliados peronistas en el punto anterior, es sólo cuestión de tiempo para que el 27% de los votantes a nivel nacional que retiene se de cuenta que la “<em>la Reina está desnuda</em>”. Después de todo, siempre según Morales Solá, “<em>Ya ni siquiera habrá margen para el kirchnerismo residual (…) ¿Por qué votar por un perdedor si se puede votar por un ganador?”.</em></p>
<p style="text-align: justify"><strong>#4 Divorcio que sería más fuerte que todo entramado institucional.-</strong> En cuarto lugar, el énfasis sobre la opinión pública y el carácter decisivo de su pronunciamiento incurre, desde mi punto de vista, el error más grave de las lecturas que se hicieron en 2009: la ponderación de la opinión pública por sobre el entramado institucional, de base y de organizaciones que le dan sustento al gobierno y que constituyen una de las garantías más fundamentales de la gobernabilidad. Cegados por las implicaciones que describimos como <strong>#1</strong> y <strong>#2</strong>, se pasa por alto, una vez más, el hecho que pese a la derrota electoral el Kirchnerismo conservaría (a) las mismas bancas; (b) una fuerte presencia territorial a nivel nacional; a la vez que (c) sigue siendo el principal articulador de demandas diversas como los organismos de derechos humanos, muchas de las universidades nacionales, organizaciones en defensa de derechos sexuales y reproductivos, entre otros.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>#5 Desatención a la especificidades.-</strong> Por último, se pasan por alto especificidades básicas que en cualquier análisis obligan a relativizar ciertas argumentaciones o bien ponderar otras. Entre ellas, las más significativas son las que tienen que ver con las diferencias propias entre las elecciones de medio términos y aquellas tendientes a elegir a los poderes ejecutivos locales y nacionales. Así como aquellas propias que separan a las elecciones primarias de las generales.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify">En una palabra, no existe forma de declarar la muerte clínica del kirchnerismo sin incurrir en alguna o varias de estas omisiones. De lo contrario, deberían no perderse de vista datos contrarios a esa afirmación como el hecho que haya conservado en una elección interna de medio término, el 50% de los votos que había ganado en la interna de 2011 a presidente de la Nación, en un contexto casi 10% más pesimista, en promedio, en cuanto a la evaluación de la economía y el país.</p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/08/Ipsos-Mora-y-Araujo.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-137" alt="Ipsos Mora y Araujo" src="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/08/Ipsos-Mora-y-Araujo.jpg" width="561" height="288" /></a></p>
<p style="text-align: justify">Conservar el voto de casi un tercio del electorado, en un contexto signado por evaluaciones y percepciones negativas sobre la situación financiera personal y colectiva,<strong> es el indicador mismo de la militancia</strong>. Un punto clave que los columnistas y especialistas pasan por alto al confundir cantidad (la caída en el caudal de votos) con calidad, el hecho mismo que la confianza del tercio “pro-k” sea ciega. Algo que adelantábamos <a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/06/18/todo-kirchnerista-sabe/">acá</a>: <strong>todo kirchnerista sabe de la práctica agonística de apostar el todo por el todo.</strong> Mas aun si se la compara contra los otros dos tercios fluctuantes en donde impera una lealtad por la negativa: adhesiones parciales, coyunturales, a diversas figuras, no sobre atributos positivos (un programa, una propuesta o un referente), sino sobre la oposición misma al proyecto kirchnerista.</p>
<p style="text-align: justify">El <strong>riesgo del mito postkirchnerista</strong> radica no sólo en generar falsas expectativas sobre el devenir de la política futura, sino también en <strong>confundir debilidad con superación</strong>. <strong>El kirchnerismo está débil y proclive a errores muchas veces susceptibles de ser tildados de absurdos</strong> (algo de eso puede verse en la sobrevaloración que la misma Presidenta hace del poder de los medios o de cómo éstos tratan a la oposición), <strong>pero no debería llevar al error de creer que la debilidad del kirchnerismo es condición necesaria de su superación</strong>.</p>
<p style="text-align: justify">De hecho, <strong>la oposición no debería subestimar el hecho que –aun muy pese a ella- el kirchnerismo es lo que la anima</strong>. Después de todo, <strong>no hay unidad opositora tras la muerte del kirchnerismo, porque no hay proyecto positivo de oposición por fuera del acto mismo que la empuja a oponerse. He aquí el núcleo mismo que hace imposible el advenimiento del postkirchnerismo</strong>: más allá de conservar un núcleo duro, convencido, confiado y militante de 27% del electorado, más allá de mantener bancas y espacios de poder en todos los ámbitos de la realidad nacional, <strong>el motivo por la cual el kirchnerismo está lejos de advenir es que al día de hoy en él se encuentra la razón de ser de todo el funcionamiento político</strong>. Oficial y Opositor. A punto tal que existe un riesgo certero que llegado algo que se le parezca a lo que muchos denominan postkirchnerismo, sería la antesala misma de la debacle de la oposición.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/15/mito-y-riesgos-del-postkirchnerismo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Cuánto vale (políticamente) un artista?</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/09/cuanto-vale-politicamente-un-artista/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/09/cuanto-vale-politicamente-un-artista/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 09 Aug 2013 19:27:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo Quiroga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Medios de Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Campaña Política]]></category>
		<category><![CDATA[Candy Crush]]></category>
		<category><![CDATA[Comunidad Artística]]></category>
		<category><![CDATA[Cristina Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[Despartidización]]></category>
		<category><![CDATA[Fabian Gianola]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Luppi]]></category>
		<category><![CDATA[Indecisos]]></category>
		<category><![CDATA[Industria Audiovisual]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Lanata]]></category>
		<category><![CDATA[Martín Fierro]]></category>
		<category><![CDATA[Miguel Del Sel]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión Pública]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Darín]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo Gil Lavedra]]></category>
		<category><![CDATA[Sergio Massa]]></category>
		<category><![CDATA[Victoria Donda]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/opinion-publica/?p=126</guid>
		<description><![CDATA[En las últimas semanas, una serie de eventos y situaciones llevaron a la comunidad artística y su relación con la política, a primera escena. En realidad, todo comenzó a principios de año con una entrevista a Ricardo Darín por parte de una revista del Grupo La Nación, en donde el actor manifestaba sus dudas sobre... <a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/09/cuanto-vale-politicamente-un-artista/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">En las últimas semanas, una serie de eventos y situaciones llevaron a la comunidad artística y su relación con la política, a primera escena.<span id="more-126"></span></p>
<p style="text-align: justify">En realidad, todo comenzó a principios de año con una entrevista a Ricardo Darín por parte de una revista del Grupo La Nación, en donde el actor manifestaba sus dudas sobre el patrimonio de la Presidenta de la República. Opinión que le valió no sólo duras réplicas de muchos de sus colegas, como Federico Luppi, sino también de la misma Primera Mandataria.</p>
<p style="text-align: justify">La saga continuó (no necesariamente en secuencia, pero sí en intensidad de debate) con un informe realizado por Jorge Lanata en su programa, algunas emisiones atrás, en relación a los subsidios del Gobierno Nacional a la industria audiovisual. Denuncia a la que le siguió una contundente respuesta de gran parte de la comunidad artística.</p>
<p style="text-align: justify">Por último, la secuencia terminó esta semana con dos hechos que cobraron una especial importancia al calor del cierre de las campañas de cara a las elecciones primarias. Se trató, en primer lugar, de los cruces entre actores y periodistas en y post la fiesta de los <em>Martín Fierro</em>; y, en segundo término, la presentación por parte de Massa de una serie de artistas que apoyarían su candidatura.</p>
<p style="text-align: center"><a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/08/Sergio-Massa-SHA-apoyanEMANUEL-FERNANDEZ_CLAIMA20130807_0036_14.jpg"><img class="aligncenter  wp-image-127" alt="Sergio-Massa-SHA-apoyanEMANUEL-FERNANDEZ_CLAIMA20130807_0036_14" src="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/08/Sergio-Massa-SHA-apoyanEMANUEL-FERNANDEZ_CLAIMA20130807_0036_14.jpg" width="600" height="358" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">Ahora bien, de todo esto, y del debate subsidiario, pueden extraerse cuatro primeras conclusiones.</p>
<ul style="text-align: justify">
<li><strong>#1 Un vinculo…</strong> En primer lugar, se hace evidente la existencia de un vínculo (en lo absoluto nuevo) entre la comunidad artística y la política en todas sus manifestaciones, tanto oficialista como opositora.</li>
<li><strong>#2 Un vinculo de sospecha…</strong> En segundo término, lo interesante de esta relación es la <em>sospecha </em>que existe sobre el vínculo mismo. Hay algo malo, a los ojos de la opinión pública, en la relación entre ambos “mundos” aun cuando no se sepa bien por qué o qué es lo que habría de poco &#8220;natural&#8221; en ella.</li>
<li><strong>#3 Un vínculo de sospecha selectiva…</strong> Asimismo, lo interesante de esta sospecha es –justamente- su carácter <em>selectivo</em>: se desconfía del vínculo entre políticos y actores sólo cuando implican al oficialismo. Después de todo, no se ve con malos ojos que la oposición presente candidatos de la farándula como Gianola o Del sel, entre otros).</li>
<li><strong>#4 Una red de intereses…</strong> Por último, se asiste a una relación que se sustenta en una red de intereses mutuos. Desde el punto de vista de los artistas, los intereses son más o menos claros y van desde la militancia manifiesta hasta las necesidades de financiamiento y trabajo, pasando por la convicción real y comulgación efectiva de ideas.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify"> Ahora bien,<strong> lo que nunca parece quedar en claro es cuál es la ganancia (¿<em>plusvalor</em>?) que la política saca del trabajo de los artistas</strong>. En otras palabras: ¿Cuál es el valor de esa relación para la política? ¿En qué radica su importancia?</p>
<p style="text-align: justify">La respuesta parece asomar cuando se presta atención a uno de los actores (opacos pero) claves de nuestras democracias: los indecisos. Un segmento social cada vez más decisivo en las elecciones (algo mencionábamos en este <a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/02/los-datos-y-la-campana/">post</a> en relación al <em>proceso de despartidización</em>). En una palabra,<strong> la importancia del artista está en los límites mismos de la política</strong>. En el lugar donde ella fracasa: en el acto de convencer a los indecisos. A un segmento poblacional que constituye una suerte de <strong>núcleo duro que se resiste a la política y sus argumentos</strong>. Es indiferente por completo a sus formas y sus relatos. De hecho, el esfuerzo creativo (o no tanto) de los equipos de campaña se ve obligado a apelar a formas externas a la política para poder llegar a él. Sin duda un ejemplo ilustrativo, en este sentido, lo dieron en esta elección <a href="http://www.infobae.com/notas/723384-Gil-Lavedra-y-Donda-fanaticos-del-Candy-Crush.html">Gil Lavedra y Victoria Donda jugando a Candy Crush</a> como mecanismo tendiente a explicar (!?) su posicionamiento en relación a los presuntos hechos de corrupción de público conocimiento.</p>
<p style="text-align: justify">Los artistas son otra de estas formas derivadas, indirectas, de llegar a los indecisos. En pocas palabras,<strong> allí donde la política falla por fuerza de su descrédito, los artistas le sirven de prótesis</strong>: ofrecen a los indecisos una serie de referencias de segundo orden sobre la política, su &#8220;mundo&#8221; y sus referentes. Después de todo, si bien los indecisos se resisten a la política, permanecen indiferentes a ella, no quedan ajenos al mercado y consumo de bienes de culturas. Leen libros, ven películas y series de televisión, escuchan música y –lo más importante- se interesan por la vida de sus artistas y se dejan llevar por ella.</p>
<p style="text-align: justify">En este orden de ideas, la respuesta –calificada por muchos de desmedida- de Cristina Fernández a Darín a principios de año, debe entenderse en este mismo sentido: una señal a la comunidad artística en general de <strong>cuál es el costo por expresiones públicas que tiendan a desarticular lo que intenta presentarse como una relación natural entre ciertos exponentes de la comunidad artística y el Gobierno Nacional</strong>. Articulación que Lanata -por cierto- lejos de poner en duda, ayudó a realinear: su crítica a la financiación de la producción audiovisual, al cuestionar la base misma de funcionamiento de gran parte de la industria, realineó las posiciones entre los artistas y sus referentes, por un lado, y la política por otro.</p>
<p style="text-align: justify">Si hay algo que la entrega de los premios <em>Martín Fierro</em> ha dejado en evidencia es que o los artistas y los periodistas no son “hermanos” o bien la Ley Primera que debería unirlos no aplica a ellos&#8230; La entrega fue la puesta en acto de una división, entre artistas y periodistas, que –aunque difusa- parece corresponderse bastante con el péndulo que oscila entre el apoyo y la crítica al relato.</p>
<p style="text-align: justify">Pero, entonces, volviendo sobre el interrogante con el que abrimos este post, <strong>¿cuánto vale políticamente un artista?</strong> Tanto como la suma de su influencia sobre los indecisos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/09/cuanto-vale-politicamente-un-artista/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Los datos y la campaña</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/02/los-datos-y-la-campana/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/02/los-datos-y-la-campana/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 02 Aug 2013 18:32:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo Quiroga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Estudios de Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Campaña Política]]></category>
		<category><![CDATA[Candidatos]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación Política]]></category>
		<category><![CDATA[Datos]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[IPSOS-Mora y Araujo]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión Pública]]></category>
		<category><![CDATA[Oposición]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/opinion-publica/?p=120</guid>
		<description><![CDATA[La semana pasada recibimos una consulta, de un conocido portal que chequea información pública, sobre los spots de campaña. Nos preguntaban entonces, cuál creíamos era su funcionalidad y qué relación guardan con datos que puedan ser verificables. La preocupación del periodista en cuestión radicaba en que, según su visión, lejos de recurrir a afirmaciones contrastables... <a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/02/los-datos-y-la-campana/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">La semana pasada recibimos una consulta, de un conocido portal que chequea información pública, sobre los spots de campaña. Nos preguntaban entonces, cuál creíamos era su funcionalidad y qué relación guardan con datos que puedan ser verificables.</p>
<p style="text-align: justify">La preocupación del periodista en cuestión radicaba en que, según su visión, lejos de recurrir a afirmaciones contrastables con la realidad, los spots sólo giraban en torno a frases con poco contenido político.<span id="more-120"></span></p>
<p style="text-align: justify">Efectivamente, puede decirse sin exagerar que el objetivo de los spots lejos de suministrar datos a la discusión pública, es el de generar conocimiento y recordación de un candidato. Un uso en lo absoluto nuevo o vinculado a un modo emergente de hacer política en la Argentina. Por el contrario, forma parte integral de un proceso más amplio, de más de 20 años en el país, donde la importancia de los indecisos al momento de definir una elección creció significativamente. Una tendencia verificable, incluso, a nivel mundial, pero que en Argentina tiene como correlato el <strong>proceso de “despartidización” de la política</strong>.</p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/08/Partidización-IPSOS-Mora-y-Araujo.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-121" alt="Partidización - IPSOS Mora y Araujo" src="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/08/Partidización-IPSOS-Mora-y-Araujo.jpg" width="742" height="587" /></a></p>
<p style="text-align: justify">La importancia de los indecisos es correlativa, a su vez, a una <strong>pérdida de importancia de los datos y del programa de los partidos</strong>. En una palabra, con la pérdida del valor programático (si bien es cierto que subsisten partidos con un fuerte compromiso en este sentido), la funcionalidad del spot quedó reducida a captar el interés de esos indecisos para que conozcan y recuerden a cierto candidato.</p>
<p style="text-align: justify">Ahora bien, este cuadro de situación no implica –en lo absoluto- que spots “impresionistas” y con cierto componente “zen”, como los que hoy pueden verse en los espacios de televisión abierta (en donde predominan palabras como “juventud”, “energía”, “positividad”, “unión” y “diálogo”, entre otros), tengan necesariamente un mayor efecto o “poder” sobre sus audiencias. Después de todo, <strong>los efectos de un spot guardan relación con el clima político general y con ciertas corrientes en un determinado momento a nivel de la opinión pública</strong>.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>En una palabra: la tendencia a que haya más spots de este tipo responde menos a su eficacia que al carácter decisivo –como decíamos antes- de los indecisos</strong>. Un segmento menos a fin al desarrollo de programas y más vulnerable a las impresiones y buenas intenciones. <strong>Se busca conmover al indeciso y no ya convencerlo. Se intenta, por todos los medios posibles, evitar “discutir” con él</strong>.</p>
<p style="text-align: justify">Dicho esto, existen partidos que mantienen su decisión de presentar programas o propuestas en los avisos audiovisuales. Iniciativas –por cierto- que tienden estar más a la izquierda del arco político que a la derecha del mismo.</p>
<p style="text-align: justify">En esos casos, los datos suelen cumplir dos usos básicos y antagónicos, entre si. El primero es <strong>dimensionar los resultados de la gestión</strong>, en el caso de un candidato oficialista. El segundo, en cambio, busca discutir esa gestión de gobierno, en el caso de la oposición, por ejemplo, o bien <strong>visibilizar aspectos que están por fuera del “relato” oficial</strong>. Una función fuertemente polémica, que busca discutir y disputar, por sobre “conmover” o “emocionar”. Algo –curiosamente- a lo que gran parte de la oposición ha renunciado y que pone de manifiesto la <strong>trampa lógica en la que (parte de) la oposición ha decidido colocarse a sí misma</strong>. Después de todo, porque se emociona en la unidad y se discute en la diferencia, la apelación a slogans de “reconciliación” y “diálogo”, sólo puede hacerse a costa de sacrificar la discusión política de fondo sobre proyectos y formas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/02/los-datos-y-la-campana/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Un pino, dos pinos, tres pinos: la aritmética de Solanas</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/06/09/un-pino-dos-pinos-tres-pinos-la-aritmetica-de-solanas/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/06/09/un-pino-dos-pinos-tres-pinos-la-aritmetica-de-solanas/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 10 Jun 2013 02:45:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo Quiroga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[ARI]]></category>
		<category><![CDATA[Campaña Política]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[Encuestas]]></category>
		<category><![CDATA[GEN]]></category>
		<category><![CDATA[IPSOS-Mora y Araujo]]></category>
		<category><![CDATA[Libres del Sur]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Mora y Araujo]]></category>
		<category><![CDATA[Oposición]]></category>
		<category><![CDATA[Pino Solanas]]></category>
		<category><![CDATA[PODES]]></category>
		<category><![CDATA[UCR]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/opinion-publica/?p=94</guid>
		<description><![CDATA[En declaraciones a un matutino el actual Diputado por Proyecto Sur, Pino Solanas, manifestó que el acuerdo que propone junto al ARI, al GEN, a cierta facción del Socialismo, la UCR, el PODES y Libres del Sur, tendría un piso de 30% en las próximas elecciones. En principio, el dato no es incorrecto. De hecho,... <a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/06/09/un-pino-dos-pinos-tres-pinos-la-aritmetica-de-solanas/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">En declaraciones a <a href="http://www.lanacion.com.ar/1589584-pino-solanas-tenemos-un-piso-de-30">un matutino</a> el actual Diputado por Proyecto Sur, Pino Solanas, manifestó que el acuerdo que propone junto al ARI, al GEN, a cierta facción del Socialismo, la UCR, el PODES y Libres del Sur, <strong>tendría un piso de 30%</strong> en las próximas elecciones.</p>
<p style="text-align: justify">En principio, el dato no es incorrecto. De hecho, en la Ciudad de Buenos Aires la pelea que enfrenta la oposición al Macrismo se concentra en convencer para sí al 56% de electores que declaran -según una reciente encuesta de IPSOS-Mora y Araujo- desaprobar la gestión del actual Jefe de Gobierno.<span id="more-94"></span></p>
<p style="text-align: center"><img class="aligncenter  wp-image-95" src="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/06/Encuesta-ASPCA-Mayo-2013-1.jpg" alt="" width="576" height="432" /></p>
<p style="text-align: justify">Si nos prestamos al juego de los números y asumimos que (a) el 42% de los que mencionan aprobar la gestión no tendrían una mejor opción para cambiar su voto (algo que no es del todo cierto en una elección legislativa, donde muchos se sienten tentados a “castigar” a su propio candidato o suspenderle el voto en disconformidad, aun cuando lo volverían a votar en una elección ejecutiva); y (b) que el kirchnerismo obtendría un caudal del orden del 25% de aquel 56% de disconformes, en coincidencia, más o menos, con el piso histórico de la fuerza liderada por Filmus en la Ciudad; se desprende entonces que un acuerdo opositor amplio rondaría (dependiendo de la <em>amplitud</em> misma del carácter “amplio” del acuerdo) el 31% restante.</p>
<p style="text-align: justify">Incluso, en el set de oferta legislativa para la Ciudad, tanto Carrió  a Diputada como Solanas a Senador, se encuentran entre las primeras tres opciones en intención de voto. Algo que refuerza la posibilidad de acceder al 30% como intención de voto.</p>
<p style="text-align: justify">Visto de esta forma, se trata de un escenario mejor que aquel que enfrenta la oposición a nivel nacional, donde el margen de intención de voto a candidatos opositores es sustancialmente menor: solo un 45% de los encuestados señalan que votaría por un opositor. Y donde incluso cada fuerza en particular (sobre todo el GEN, el ARI, la UCR y el Socialismo) participa de diferentes intereses y con diversa presencia local y territorial en los municipios y las provincias, dificultando un acuerdo amplio y extensivo a varios distritos.</p>
<p style="text-align: center"><a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/06/Encuesta-ASPCA-Mayo-2013-2.jpg"><img class="aligncenter  wp-image-96" src="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/06/Encuesta-ASPCA-Mayo-2013-2.jpg" alt="" width="576" height="432" /></a></p>
<p style="text-align: justify"> En la Ciudad, en cambio, <strong>los extremos están tan marcados y el poder de fuego de todas las fuerzas signatarias del acuerdo tan equiparado</strong> que constituye un buen territorio de ensayo de un pacto donde nadie tiene mucho que perder. Todo un ejemplo de la<strong> nueva política de no-suma cero</strong>, en los términos que lo formulara Manuel Mora y Araujo en su columna dominical en <a href="http://www.perfil.com/columnistas/El-juego-donde-todos-pierden-20130609-0009.html">Perfil</a>:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify">“Tan lejos de la lógica de la suma cero está la política argentina hoy [<em>ya no sucede que cuando a uno le va bien, a otros les va menos bien</em>] que si algunos dirigentes hallan cierta recompensa en la opinión pública, no es por sus logros en la gestión para la que fueron votados, sino por su capacidad –nada despreciable– de ser expertos en el empate, en no estar ni demasiado de un lado ni demasiado del opuesto. La sociedad parece estar demandando empates, no ganadores, no definiciones”</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify">Es en este sentido que puede decirse que <strong>la pelea de la oposición en la Ciudad de Buenos Aires, es no sólo una lucha por el mayor margen posible de aquel 56% de disconformes con la gestión oficial, sino –por sobre todo- una pelea por el empate en condiciones de polaridad Macrismo-Kirchnerismo y de relativa igualdad en el poder de fuego y territorialidad de los partidos firmantes</strong>.</p>
<p style="text-align: justify">No obstante, esta aritmética electoral del 30% es cierta sólo a condición de que exista un público cautivo: que todo aquel que pensaba votar por el candidato “x” (miembro de uno de los partidos que firmó el acuerdo), lo haga en la misma manera y medida en que tenía pensado hacerlo, una vez dado a conocer que mencionado pacto existe. Sobre esta premisa descansa toda posibilidad de que el piso del 30% de Solanas no sea sólo un ejercicio de aritmética electoral. Después de todo, su posibilidad de ocurrencia depende de que no se verifiquen pérdidas entre la intención de voto a los partidos signatarios del acuerdo por separado y a la fuerza resultante del mismo. De que no ocurra que un elector que iba a votar por “x” al enterarse del acuerdo prefiera no hacerlo por miedos varios (dudas sobre la sustentabilidad del mismo en el mediano y largo plazo, sobre la gobernabilidad futura o bien por el “fantasma de la Alianza”) o porque se siente traicionado en cierta renuncia programática que toda negociación y acuerdo implica.</p>
<p style="text-align: justify">En una palabra, <strong>el 30% será, en el mejor de los casos, un producto de la campaña, antes que un punto de partida</strong>. La inversión de esta relación, como da a entender la idea de “piso”, sólo puede llevar a un error estratégico derivado de subestimar, a la vez, tanto al electorado y sus motivaciones como a la complejidad del escenario electoral.</p>
<p style="text-align: justify">Por otro lado, ni el Macrismo ni el Kirchnerismo enfrentan una situación similar. Ambos logran “votos por confianza ciega” basados en sus gestiones, sus presupuestos ideológicos o programáticos o su posicionamiento en el conjunto de arco político. <strong>La <em>Oposición del Gran Acuerdo</em>, en cambio, apela a un acto de fe de su electorado: </strong>les pide que su suma de votos agregada sea igual a la de las partes implicadas, aun a costa de la renuncia de banderas o incluso de su candidato en el orden de las listas. ¿Por qué? Porque aun en un país en extremo personalista, como el nuestro, el acuerdo y el empate sería más importante que los particularismos, el orden de los candidatos o su fuerza de origen&#8230;</p>
<p style="text-align: justify">Lejos de configurar el punto de partida, el “piso”, el 30% podrá ser una meta en la medida en que los miembros del acuerdo y sus equipos estratégicos entiendan que <strong>deben convencer a esa fracción del electorado de la utilidad del sacrificio, en lugar de confiarse en su adhesión automática</strong>. De lo contrario, la declaración del piso del 30% perderá su poder estratégico en la identificación de un potencial público adherente, para ser tan sólo una ilusión fruto de cierto efecto distorsivo de las encuestas en la estrategia electoral.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/06/09/un-pino-dos-pinos-tres-pinos-la-aritmetica-de-solanas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La gramática (publicitaria) de la Nueva política</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/02/24/la-gramatica-publicitaria-de-la-nueva-politica/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/02/24/la-gramatica-publicitaria-de-la-nueva-politica/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 24 Feb 2013 15:52:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo Quiroga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Medios de Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Campaña Política]]></category>
		<category><![CDATA[Candidatos]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación Política]]></category>
		<category><![CDATA[Eliseo Verón]]></category>
		<category><![CDATA[Gramática]]></category>
		<category><![CDATA[Indecisos]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Mora y Araujo]]></category>
		<category><![CDATA[Nueva Política]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión Pública]]></category>
		<category><![CDATA[Partidos Políticos]]></category>
		<category><![CDATA[Política Territorial]]></category>
		<category><![CDATA[Política Tradicional]]></category>
		<category><![CDATA[Publicidad]]></category>
		<category><![CDATA[Solicitada]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/opinion-publica/?p=23</guid>
		<description><![CDATA[Pasadas tres semanas del inicio del blog, hoy vengo a saldar una deuda. Nunca expliqué a qué obedece el título del mismo. Algo que pospuse confiado en que la política local (generosa en ejemplos) me iba a dar la oportunidad de hacerlo.  El pasado miércoles 13 de febrero la oportunidad llegó. En esa fecha, todos... <a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/02/24/la-gramatica-publicitaria-de-la-nueva-politica/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Pasadas tres semanas del inicio del blog, hoy vengo a saldar una deuda. Nunca expliqué a qué obedece el título del mismo. Algo que pospuse confiado en que la política local (generosa en ejemplos) me iba a dar la oportunidad de hacerlo.</p>
<p style="text-align: justify;"> El pasado miércoles 13 de febrero la oportunidad llegó. En esa fecha, todos los medios nacionales publicaron entre sus primeras hojas una solicitada titulada “Ella o VOS” (la versión publicada por <a href="http://infobae.com">Infobae</a> puede verse <a href="http://www.infobae.com/notas/696191-De-Narvaez-lanzo-su-campana-bajo-Ella-o-vos.html">acá</a>).</p>
<p style="text-align: justify;"> Más allá de quién la firma y de cualquier apreciación personal o de otra índole sobre la fuerza y el político en cuestión, la solicitada es un interesante ejemplo de cierto modo de hacer política en Argentina y en la región. Resume los puntos más significativos de aquello que algunos han dado en llamar “la nueva política”. Les propongo entonces reconstruir, a través de la lectura, las reglas que hacen a la gramática de esta forma emergente de hacer política.<span id="more-23"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Vamos por párrafos. En primer lugar, se nos expone ante un enunciado (“Ella o VOS”) que trae a la memoria de muchos el slogan de la campaña presidencial de 2007 de Cristina Fernández, con la excepción –claro está- que ahora se la presenta sola (sin Cobos) y sin “Vos”. Incluso, la inversión del “y” por el “o” remarca el hecho que no sólo estaría sola, sino que también estaría enfrentada al “VOS”. Hasta aquí, lo que puede considerarse un guiño publicitario inteligente.</p>
<p style="text-align: justify;">Acto seguido Cristina deja de ser nombrada por el nombre que la nombra. Pasa a ser, simplemente, “Ella”: un juego de referencias –a medio camino entre- la idea de la construcción mítica de Néstor Kirchner como “Él” y un gesto de desprecio en donde al parecer no merecería ser nombrada. Desprecio que es menos personal y de contenido que de forma, sobre cierto modo de hacer política.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>Regla #1: la Nueva política se distancia de las formas de la política tradicional y sólo puede construir su posicionamiento público diferenciándose de esta.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Siguiendo en la lectura, la solicitada nos expone a lo que Eliseo Verón denominaba componentes descriptivos, en donde el enunciador busca constatar una realidad. En este caso, el “cisma de la Argentina”. Un país dividido en dos. Constatación que tiene, al parecer, efectos concretos: la bronca y el miedo. Una realidad que se impone aun cuando se intente “negarla”. Sobre esta constatación se montará una retórica de la “unidad de la oposición”.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>Regla #2:</strong> <strong>la Nueva política siempre implica una retórica del no-conflicto. Ofrece expresiones generales conciliadoras. Aspira a no confrontar y no discutir.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Ahora bien, entre la <strong>Regla 1</strong> y la <strong>Regla 2</strong> se genera una contradicción de difícil resolución argumental. Es decir, entre una y otra emerge un conflicto. Queda expuesto que la retórica conciliadora de la Regla 2 tiene un límite: las formas de la política tradicional con las cuales no hay concesión posible. De hecho, en la solicitada se advierte claramente que esta tensión lleva a problemas de argumentación lógica: se critica la fragmentación del país, pero se somete al lector a optar entre un polo u otro de la dicotomía.</p>
<p style="text-align: justify;">En tercer lugar, la solicitada nos expone a una firma individual. Se nos convoca a la unidad frente al oficialismo no en nombre de una fuerza, sino a través de una persona concreta e identificable<strong>. </strong></p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>Regla #3: la Nueva política es una política de los candidatos y no de los partidos.</strong></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Advertencia que ya señalara hace muchos años –y que en cierta forma tomo a préstamos de- Manuel Mora y Araujo. Las estructuras partidarias son sospechadas, caen presas del desprecio de la <strong>Regla 1</strong> por “ineficientes” e “ideologizadas” y son por ende descartadas, salvo por la necesidad formal de tener que recurrir a ellas para presentarse a una elección. Incluso, pueden rastrearse entre el quinto y sexto párrafo, que es en nombre no de la ambición personal (algo que podría ser objetado a quien firma de forma individual) sino de ciertos componentes deontológicos, del “deber ser”, que se hace la convocatoria: el hecho de que &#8220;el País&#8221; (uno de los dos) exige hacer algo y pronto. La ambición personal muere, donde el país exige.</p>
<p style="text-align: justify;">Por otra parte, esta idea de hacer “algo” es recurrente. Se nos enuncia que “algo” hay que hacer, pero nunca se avanza sobre el mismo en detalle. Una idea que tiene en su origen el presupuesto que a la opinión pública no le interesan los programas y que no define su voto por propuestas.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>Regla #4: la Nueva política no es una política programática, sino de los efectos</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Asimismo, otro rasgo interesante es el <em>timing</em> de la solicitada, publicada 5 meses antes del comienzo del calendario electoral. Los tiempos del calendario electoral y la campaña oficial se dilatan cada vez más. La Nueva Política funciona en campaña permanente, aun cuando le cueste y muchas veces no pueda reclutar adherentes en el mediano y largo plazo por su funcionamiento eminentemente cortoplacista (volveremos sobre esto).</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>Regla #5: la Nueva política opera bajo la forma de “campaña oficiosa”.</strong></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Ahora bien un rasgo central con alto impacto en la configuración general de esta nueva forma de hacer política, está definido por el hecho que llega a nosotros a través de la publicidad. Después de todo, estamos hablando de una solicitada y no de una estrategia amplia que articula diferentes soportes, incluido el  territorio. Se reduce, de esta forma, la complejidad de lo político a los indecisos como publico privilegiado (segmento cada vez más decisivo en las elecciones). Se concentra en ellos, en lugar de  fidelizar a aquellos con quienes comparten cierta visión del mundo o polemizar con sus opositores. No en vano, los esfuerzos por describir los dos “Países” en la solicitada (más del 50% de todo el espacio) constituye una forma de convencer a aquellos por definirse. Pero además, se trata de una forma muy tranquilizadora para quien la produce. La publicidad es tranquilizante. Una vez publicada, el enunciador puede quedarse con la seguridad que “algo hizo”, aun sin saber qué efectos reales tuvo. Incluso puede ver el rebote en medios electrónicos o en la prensa escrita en forma de notas periodísticas. Queda fascinado por ese juego sin saber qué ha pasado o no con ella en el conjunto efectivo de la gente que vota (¿Fue leída? ¿Cómo? ¿Qué actitudes produjo?). Algo que cobra relevancia si consideramos que estamos hablando de un distrito, como el de la Provincia de Buenos Aires, en donde el voto se define en localidades donde cualquier estrategia escritural, publicada en un matutino, tiende a fracasar por la baja penetración de los diarios en los sectores populares y los bajos índices de lectura.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>Regla #6: la Nueva política funciona, fundamentalmente, bajo una lógica publicitaria del target dirigida a los indecisos.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Como consecuencia de esto, estamos ante una comunicación de corto plazo. La Nueva política produce un contacto de efímero. Su interpelación dura, lo que el electorado expuesto a su publicidad. No existen interpelaciones de largo y mediano plazo, como lo eran aquellas propias de los partidos tradicionales. Principalmente, porque no existe presencia territorial o la misma es limitada. De la solicitada en cuestión, aun cuando causó un gran impacto mediático el día de su publicación, nada quedó algunos días después (quizás solo este post).</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>Regla #7: la Nueva política produce una interpelación de corto plazo, propia del régimen publicitario bajo el que funciona.</strong></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Ahora bien, la solicitada evidencia, a su vez, cierta incomodidad. Incomodidad que puede rastrearse en el uso de la primera persona del plural. Si el lector se fija en cada uno de los usos del “nosotros” que se hace, podrá notar que hay cierta pérdida de coherencia. En algunos casos parece referirse a quien enuncia y quien lee a solicitada, en otros a quien enuncia y el resto de los políticos, o incluso a los tres: los políticos, quien lee y quien enuncia, como parte integrante del primero. En una palabra, el colectivo de identificación que se nos ofrece no es muy estable. Se nos invita a formar parte de un colectivo sin definir. Sin estabilidad. Todo un síntoma de cierta inestabilidad misma en el campo de las fuerzas políticas.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>Regla #8: la nueva política, salvo excepciones, tiene serios problemas para ofrecer marcos identitarios coherentes y sustentables en el mediano y largo plazo.</strong></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Existe otro rasgo, argumental, de sumo interés en la solicitada. El párrafo quinto nos brinda un rasgo descriptivo implícito: “<em>los políticos en Argentina no son tan persona</em>”, donde “persona” tiene un peso y connotación moral fuerte. La Nueva política plantea permanente una frontera entre “la gente” y los “políticos”, donde unos no pueden ser otros sin traicionar sus orígenes un poco. El agente/candidato de la Nueva Política es una suerte de “altruista” que arriesgando cierta posición de confort personal se lanza a la aventura de cruzar la frontera entre uno y otro. Deviene político, sí, pero a condición de que lo que él haga no sea entendido como “política” (tradicional). No en vano, permanentemente se busca, en piezas como esta, apelaciones directas del tipo “alguien como vos” o alguien “menos político y más persona”. En la solicitada, por ejemplo, todos los primeros párrafos están dedicados a producir este contacto con la “gente de a pie” a partir de expresiones propias del registro oral (ver las primeras oraciones) o incluso palabras como “bronca”, “caprichos”, entre otras.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>Regla #9: a mitad de camino entre la política tradicional y le gente, la Nueva política busca cruzar una frontera que permanentemente produce y reproduce.</strong></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Por último, como consecuencia de lo que mencionábamos a propósito de la <strong>Regla 6</strong> y cierta fascinación para con los medios, la nueva política es una política fundamentalmente mediática. Está pensada, desde un momento cero (en sus tiempos, su diagramación, su creatividad) para estar en los medios. No existe si no es en y por los medios. Privilegia los medios por sobre el territorio, campo en el cual se desplegaban las estrategias de la política tradicional.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>Regla #10: la Nueva política tiene fascinación exclusiva por los medios. </strong></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Hoy por hoy, en momentos en donde los medios y su rol social son cada vez más discutidos, los agentes de la Nueva Política ya no cuentan con un lugar legitimado para desplegar su estrategia. Muchos aun no lo han notado, pero sus niveles de valoración pública han caído en paralelo a los niveles de credibilidad en los medios.</p>
<p style="text-align: justify;">Entre la Plaza y la Platea, concepto acuñado por María Cristina Mata (el cual da nombre a este blog), es el intento por llamar la atención para que la primera (condensación de movilizaciones y eje de la política territorial tradicional) no quede olvidada por la fascinación que genera la segunda. Es un intento por comprender que la política se juega aun hoy (y de forma decisiva, pese a lo que muchos están dispuestos a creer) en una tensión entre ambos polos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/02/24/la-gramatica-publicitaria-de-la-nueva-politica/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 0.515 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-29 19:59:21 -->
