<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>#EntrePlazaYPlatea &#187; Medios de Comunicación</title>
	<atom:link href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/tag/medios-de-comunicacion/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://blogs.infobae.com/opinion-publica</link>
	<description>Juan Pablo Quiroga pone especial foco en los temas de agenda y tendencias en materia de opinión pública</description>
	<lastBuildDate>Fri, 23 Aug 2013 02:36:34 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>El lugar del medio (I/II)</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/05/20/el-lugar-del-medio-iii/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/05/20/el-lugar-del-medio-iii/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 20 May 2013 21:09:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo Quiroga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Causas]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[IPSOS-Mora y Araujo]]></category>
		<category><![CDATA[Medios de Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Oficialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Oposición]]></category>
		<category><![CDATA[Política Mediática]]></category>
		<category><![CDATA[Política Territorial]]></category>
		<category><![CDATA[Redes Sociales]]></category>
		<category><![CDATA[Twitter]]></category>
		<category><![CDATA[UNICEF]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/opinion-publica/?p=89</guid>
		<description><![CDATA[En el último post argumentaba que la revolución no sería twitteada porque las redes sociales nos ofrecen a diario una plataforma a partir de las cual se puede adherir a causas, declarar buenas intenciones, sin realmente hacer nada sustantivo por ellas. Un juego de distancias entre el decir y el hacer a partir del cual... <a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/05/20/el-lugar-del-medio-iii/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">En el último <a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/04/26/los-argentinos-y-la-distancia-ii-o-por-que-la-revolucion-no-sera-twitteada/"><em>post</em> </a>argumentaba que la revolución no sería <em>twitteada</em> porque las redes sociales nos ofrecen a diario una plataforma a partir de las cual se puede adherir a causas, declarar buenas intenciones, sin realmente hacer nada sustantivo por ellas. Un juego de distancias entre el decir y el hacer a partir del cual muchos pueden sentirse comprometidos con causas u opciones políticas por las que no estarían dispuestos a hacer algo en la “vida real”.</p>
<p style="text-align: justify">De hecho, encontré, casi por casualidad, una publicidad de UNICEF que condensa de forma extraordinaria este tema.<span id="more-89"></span></p>
<p style="text-align: center"><img class="aligncenter  wp-image-90" src="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/05/UNICEF-FB-Likes.jpg" alt="" width="560" height="792" /></p>
<p style="text-align: justify">En el anuncio puede leerse en inglés: “<em>Síguenos en Facebook y vacunaremos a cero niños contra la polio&#8230; No tenemos nada en contra de los ‘Me gusta’ pero las vacunas cuestan dinero. Por favor, compra una vacuna en unicef.se. Solo te costará 4 euros pero salvará la vida de 12 niños</em>”. Un mensaje que el capítulo local de UNICEF podría difundir con sun simple: “<em>Con los “Me gusta” no se come, no se educa, ni se cura</em>”.</p>
<p style="text-align: justify">Sea como fuere, se trata de una imagen que condensa gran parte del drama de muchas organizaciones de la sociedad civil en busca de voluntarios y donación y –por qué no- de la oposición al Gobierno nacional de cara a las próximas elecciones. Sobre todo si consideramos que se trata en su mayoría de segmentos medios y altos frecuentemente proclives a manifestar de forma online (en comentarios, re-envíos o adhiriendo a causas) su disconformidad con la gestión kirchnerista.</p>
<p style="text-align: justify">Todo un desafío que puede resumirse en la siguiente serie de preguntas: ¿Cómo llevar a la acción a un segmento de la población que cómodamente “milita” en contra de la política en la comodidad de su living? ¿Cómo hacer que voten por ellos?</p>
<p style="text-align: justify">La primera parte de la pregunta es fácil. Después de todo, nuestro derecho al voto se basa en la paradoja por la cual la Ley nos obliga a votar. En este sentido, el voto obligatorio resuelve por la fuerza de la Ley el hecho de que los ciudadanos renuncien por unos minutos a la comodidad de su hogar y voten, con la excepción –claro- de los jóvenes entre 16 y 18 años que pueden optar si desean o no hacerlo.</p>
<p style="text-align: justify">La segunda parte de la pregunta, en cambio, sí genera dos problemas que la oposición se resiste a plantear de manera directa: (a) en primer lugar, el papel clave que los medios de comunicación juegan en la definición de sus candidatos, de sus temas y del territorio mismo en donde despliegan su estrategia (sobre todo cuando se han resignado ideologías, símbolos, agendas propias y la calle misma); y (b) la dificultad de todo el arco opositor de diferenciarse entre sí. De hecho, en su búsqueda por capitalizar el voto no-k (un 45% del caudal de votos según la última encuesta de IPSOS-Mora y Araujo que puede verse abajo) la oposición se repitió así misma, en sus temas y en sus formas al borde de la indistinción total. Renunció al poder de todo partido de producir diferencias no sólo con el partido de gobierno sino con todo el universo político. Toda la oposición nos parece los mismo.</p>
<p style="text-align: center"><img class="aligncenter  wp-image-91" src="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/05/IPSOS.jpg" alt="" width="672" height="504" /></p>
<p style="text-align: justify">El Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) firmado por Macri, y discutido hoy por la Legislatura, debe leerse como síntoma del primer problema: de la <strong>necesidad de proteger el único lugar que la Oposición ha sabido como propio mientras el oficialismo ganaba la calle: &#8220;el lugar del medio&#8221;</strong>. <strong>Después de todo,</strong> <strong>se trata menos de una medida que busque la protección de un grupo mediático que la necesidad de salvar todo un sistema que en la actualidad funciona como la única fuente de legitimidad del arco opositor, </strong>en el marco de una crisis que arrastra a ambos&#8230;</p>
<p style="text-align: justify"> </p>
<p style="text-align: right">(Continuará&#8230;)</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/05/20/el-lugar-del-medio-iii/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Entre luteranos y católicos: la fe y las obras. El orgullo y las dudas</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/03/19/entre-luteranos-y-catolicos-la-fe-y-las-obras-el-orgullo-y-las-dudas/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/03/19/entre-luteranos-y-catolicos-la-fe-y-las-obras-el-orgullo-y-las-dudas/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 19 Mar 2013 16:30:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo Quiroga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Medios de Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Argentinidad]]></category>
		<category><![CDATA[Bergoglio]]></category>
		<category><![CDATA[Encuesta]]></category>
		<category><![CDATA[Espectacularización]]></category>
		<category><![CDATA[IPSOS]]></category>
		<category><![CDATA[Martín Lutero]]></category>
		<category><![CDATA[Papa]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/opinion-publica/?p=51</guid>
		<description><![CDATA[En una reciente encuesta a nivel nacional, IPSOS consultó sobre cuál creía la gente que había sido el nivel de participación del ex Cardenal Bergoglio en la última dictadura, sobre todo en el marco de ciertas acusaciones cruzadas acerca de su presunto rol en mencionada época. El dato resultante es interesante: 57% cree que no... <a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/03/19/entre-luteranos-y-catolicos-la-fe-y-las-obras-el-orgullo-y-las-dudas/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">En una reciente encuesta a nivel nacional, IPSOS consultó sobre cuál creía la gente que había sido el nivel de participación del ex Cardenal Bergoglio en la última dictadura, sobre todo en el marco de ciertas acusaciones cruzadas acerca de su presunto rol en mencionada época.</p>
<p style="text-align: justify">El dato resultante es interesante: 57% cree que no tuvo participación, contra un 8% que manifiesta que sí lo tuvo. El 35% restante, en cambio, sostiene no estar en condiciones de poder responder. Simplemente, no sabe, no contesta.<span id="more-51"></span></p>
<p style="text-align: justify">El análisis desagregado de los datos es aún más interesante. El 14% de los jóvenes cree que es probable que haya existido alguna vinculación y –lo que es más llamativo- así también lo consideran los segmentos de mayor poder adquisitivo del país (ABC1), donde el porcentaje trepa al 19% de los mismos. En contraste, casi el 60% de los sectores en situación de pobreza e indigencia sostiene que tal participación no existió, al igual que el 62% de adultos entre 45 y 59 años de edad.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-52" src="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/03/Presentación12-e1363706951964.jpg" alt="" width="679" height="482" /></p>
<p style="text-align: justify">Ahora bien, el grupo que manifiesta estar convencido de que participó (8%) guarda relación de proporción con la cantidad de gente que dice no estar orgullosa por su designación (9%). No obstante, no ocurre lo mismo con aquellos convencidos que tal colaboración no existió: al considerar qué tan orgullosos se sienten los entrevistados, el número asciende a 76%. En una palabra, muchos de los que no se sienten en condiciones de responder sobre la presunta vinculación de ex Cardenal con el último régimen militar, aun así se sienten orgullos por la designación. Principalmente mujeres (donde el porcentaje crece en un 28%) adultos entre 30 y 44 años (+21%), adultos mayores (+41%) y personas con nivel socioeconómico bajo (+20%).</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-53" src="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/03/Presentación13-e1363707118778.jpg" alt="" width="657" height="477" /></p>
<p style="text-align: justify">¿Qué hace, entonces, que el orgullo se imponga a las dudas? Dos factores convergentes. El primero es el peso en el imaginario del <strong>valor de la argentinidad</strong>, algo sobre lo que mucho se ha hablado en los últimos días. El segundo, en cambio, está relacionado con la <strong>espectacularización</strong>, en este caso, de lo religioso: la imagen que los medios nos devuelven, simplificada bajo la forma de espectáculo, de nosotros mismos festejando, conversando, criticando u opinando. Una imagen, comunitaria, Sagrada, de una Argentina que muchos condenaban el ostracismo de lo profano.</p>
<p style="text-align: justify">Las figuras consagradas, por fuerza del mérito, reactualizan en todos nosotros ese imaginario del esfuerzo, del sacrificio y la consagración que llegó en barco con nuestros abuelos. <strong>Nuestra historia es el relato –siempre coherente- de la excepción consagrada</strong> (en el exterior, siempre en el exterior).</p>
<p style="text-align: justify">Un porcentaje importante de ese 76%, porcentaje que aun duda, está dispuesto a sacrificar sus dudas por ser parte del espectáculo: de la puesta en acto de la argentinidad y sus mitos subsidiarios: el esfuerzo, el sacrifico y la consagración.</p>
<p style="text-align: justify">El orgullo declarado por el 76% de los encuestados es otro de los nombres de la identidad. Se siente orgullo porque muchos, y muchas, son <strong>interpelados en su argentinidad</strong> e <strong>invitados ser parte</strong>, a pertenecer, al relato vivo –en vivo- del espectáculo religioso: la vigilia en la catedral, el abrazo, los besos o los gritos al momento de conocerse la noticia, etc. El reconocimiento global a Francisco tiene, en nosotros, un correlato de pequeño pueblo. De historias mínimas: quien viajo en subte con él, quien desayunó cerca suyo, quien fue vecino, sólo por mencionar algunos. Un conocido por todos en la aldea local, hoy reconocido globalmente.</p>
<p style="text-align: justify">Lutero escribió, contra la santidad de las obras, que los preceptos y mandamientos que señalan modos de obrar en las Sagradas Escrituras sólo persiguen el objetivo de marcarnos un límite. De ponernos frente a nuestra propia impotencia. Nos equivocamos al hacer de ellas la razón misma de nuestro modo de obrar en el mundo. Sólo cuando nos humillamos ante este límite, cuando lo reconocemos y nos reconocemos impotentes, nos ponemos de cara a la promesa y la oferta divina: se nos invita a creer. En una palabra, no son necesarias buenas obras para la salvación. La obra, después de todo, es cosa muerta. Basta con la fe para que un cristiano sea libre, tanto de los preceptos como de las leyes.</p>
<p style="text-align: justify">Muchos argentinos, sobre todo el 19% que aún sintiéndose orgulloso del nuevo Papa duda acerca de cuál fue su participación en la última dictadura cívico-militar, hoy parecen luteranos. Están dispuestos a supeditar el (presunto) obrar del pasado a la fe presente. Confían que la fe los libere de cualquier cosa que el obrar haya podido (o no) haber hecho en el pasado. Después de todo, en ese segmento, no es su común-unión con el mundo de la fe lo que está en juego, sino algo aun más grande y valioso: su participación en el <strong>Gran Relato (imaginario) de la argentinidad</strong> y su puesta en espectáculo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/03/19/entre-luteranos-y-catolicos-la-fe-y-las-obras-el-orgullo-y-las-dudas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 0.816 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-29 20:00:01 -->
