<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>#EntrePlazaYPlatea &#187; Oposición</title>
	<atom:link href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/tag/oposicion/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://blogs.infobae.com/opinion-publica</link>
	<description>Juan Pablo Quiroga pone especial foco en los temas de agenda y tendencias en materia de opinión pública</description>
	<lastBuildDate>Fri, 23 Aug 2013 02:36:34 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Mito y riesgos del Postkirchnerismo</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/15/mito-y-riesgos-del-postkirchnerismo/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/15/mito-y-riesgos-del-postkirchnerismo/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Aug 2013 19:59:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo Quiroga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Campaña Política]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[Joaquín Morales Solá]]></category>
		<category><![CDATA[Mitos]]></category>
		<category><![CDATA[Oficialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión Pública]]></category>
		<category><![CDATA[Oposición]]></category>
		<category><![CDATA[PASO]]></category>
		<category><![CDATA[Peronismo]]></category>
		<category><![CDATA[Postkirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Santiago Kovadloff]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/opinion-publica/?p=134</guid>
		<description><![CDATA[A casi una semana de las PASO, nos toca asistir a un debate con muy pocas disidencias y con opiniones, más o menos fundadas, en relación a la presunta agonía del Kirchnerismo. El análisis no es nuevo, a tal punto que obligó a periodistas y columnistas a establecer diferencias con la derrota electoral del oficialismo... <a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/15/mito-y-riesgos-del-postkirchnerismo/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">A casi una semana de las PASO, nos toca asistir a un debate con muy pocas disidencias y con opiniones, más o menos fundadas, en relación a la presunta <strong>agonía del Kirchnerismo</strong>.<span id="more-134"></span></p>
<p style="text-align: justify">El análisis no es nuevo, a tal punto que obligó a periodistas y columnistas a establecer diferencias con la derrota electoral del oficialismo en 2009, tras la cual se había sentenciado su muerte. Sentencia a la que el oficialismo respondió con un retoma de la agencia legislativa (aun con serios inconvenientes en materia de quórum) y la victoria en 2011 con el 54% de los votos.</p>
<p style="text-align: justify">Sea como fuere, los argumentos publicados en estos días en relación al <strong>advenimiento de lo que muchos han denominado ya “Poskirchnerismo”</strong> tienen en común, por lo menos, 5 supuestos.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify"><strong># 1 Inacción oficial.-</strong> Todas las crónicas y opiniones anuncian un final ya cerrado. El resultado del domingo sólo puede, en este contexto, entenderse como absoluto: nada hay que pueda hacerse. Después de todo, en palabras de <a href="http://www.lanacion.com.ar/1609836-las-ensenanzas-de-un-domingo-que-estuvo-cargado-de-futuro">Kovadloff para La Nación</a>: <em>“Pocas veces el porvenir político argentino anticipó tanto de sí mismo como en esta ocasión (…) Hoy se dejó entrever el futuro”.</em> Inacción, por cierto, no fundada en la falta de voluntad, sino en la evidencia y contundencia de los hechos: no es que el Gobierno no pueda o no quiera revertir la situación, sino que el resultado fue terminante.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>#2 Vocación rearticulatoria del peronismo.-</strong> La contracara de la inacción o impotencia en el accionar oficial estaría dado por la rapidez del peronismo y sus referentes por realinearse. <strong>El peronismo es, en estos términos, la geografía misma de una traición siempre por ocurrir</strong>. Muerto el Rey, todas las facciones proclaman un nuevo monarca: “<em>la nueva estrella en el firmamento peronista</em>”, como argumenta <a href="http://www.lanacion.com.ar/1609860-el-fracaso-de-la-presidenta">Joaquín Morales Solá</a>.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>#3 Divorcio entre el Kirchnerismo y la opinión pública.-</strong> La serie se completa, en tercer lugar, con la constatación de un divorcio entre “la gente” y el Gobierno. Una separación que se presenta en términos absolutos y no reconoce al oficialismo siquiera el hecho de mantener, después de 10 años de gobierno, la fidelidad de un tercio de los electores y un caudal creciente en distritos como la Ciudad de Buenos Aires. De esta forma, al igual que sus aliados peronistas en el punto anterior, es sólo cuestión de tiempo para que el 27% de los votantes a nivel nacional que retiene se de cuenta que la “<em>la Reina está desnuda</em>”. Después de todo, siempre según Morales Solá, “<em>Ya ni siquiera habrá margen para el kirchnerismo residual (…) ¿Por qué votar por un perdedor si se puede votar por un ganador?”.</em></p>
<p style="text-align: justify"><strong>#4 Divorcio que sería más fuerte que todo entramado institucional.-</strong> En cuarto lugar, el énfasis sobre la opinión pública y el carácter decisivo de su pronunciamiento incurre, desde mi punto de vista, el error más grave de las lecturas que se hicieron en 2009: la ponderación de la opinión pública por sobre el entramado institucional, de base y de organizaciones que le dan sustento al gobierno y que constituyen una de las garantías más fundamentales de la gobernabilidad. Cegados por las implicaciones que describimos como <strong>#1</strong> y <strong>#2</strong>, se pasa por alto, una vez más, el hecho que pese a la derrota electoral el Kirchnerismo conservaría (a) las mismas bancas; (b) una fuerte presencia territorial a nivel nacional; a la vez que (c) sigue siendo el principal articulador de demandas diversas como los organismos de derechos humanos, muchas de las universidades nacionales, organizaciones en defensa de derechos sexuales y reproductivos, entre otros.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>#5 Desatención a la especificidades.-</strong> Por último, se pasan por alto especificidades básicas que en cualquier análisis obligan a relativizar ciertas argumentaciones o bien ponderar otras. Entre ellas, las más significativas son las que tienen que ver con las diferencias propias entre las elecciones de medio términos y aquellas tendientes a elegir a los poderes ejecutivos locales y nacionales. Así como aquellas propias que separan a las elecciones primarias de las generales.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify">En una palabra, no existe forma de declarar la muerte clínica del kirchnerismo sin incurrir en alguna o varias de estas omisiones. De lo contrario, deberían no perderse de vista datos contrarios a esa afirmación como el hecho que haya conservado en una elección interna de medio término, el 50% de los votos que había ganado en la interna de 2011 a presidente de la Nación, en un contexto casi 10% más pesimista, en promedio, en cuanto a la evaluación de la economía y el país.</p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/08/Ipsos-Mora-y-Araujo.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-137" alt="Ipsos Mora y Araujo" src="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/08/Ipsos-Mora-y-Araujo.jpg" width="561" height="288" /></a></p>
<p style="text-align: justify">Conservar el voto de casi un tercio del electorado, en un contexto signado por evaluaciones y percepciones negativas sobre la situación financiera personal y colectiva,<strong> es el indicador mismo de la militancia</strong>. Un punto clave que los columnistas y especialistas pasan por alto al confundir cantidad (la caída en el caudal de votos) con calidad, el hecho mismo que la confianza del tercio “pro-k” sea ciega. Algo que adelantábamos <a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/06/18/todo-kirchnerista-sabe/">acá</a>: <strong>todo kirchnerista sabe de la práctica agonística de apostar el todo por el todo.</strong> Mas aun si se la compara contra los otros dos tercios fluctuantes en donde impera una lealtad por la negativa: adhesiones parciales, coyunturales, a diversas figuras, no sobre atributos positivos (un programa, una propuesta o un referente), sino sobre la oposición misma al proyecto kirchnerista.</p>
<p style="text-align: justify">El <strong>riesgo del mito postkirchnerista</strong> radica no sólo en generar falsas expectativas sobre el devenir de la política futura, sino también en <strong>confundir debilidad con superación</strong>. <strong>El kirchnerismo está débil y proclive a errores muchas veces susceptibles de ser tildados de absurdos</strong> (algo de eso puede verse en la sobrevaloración que la misma Presidenta hace del poder de los medios o de cómo éstos tratan a la oposición), <strong>pero no debería llevar al error de creer que la debilidad del kirchnerismo es condición necesaria de su superación</strong>.</p>
<p style="text-align: justify">De hecho, <strong>la oposición no debería subestimar el hecho que –aun muy pese a ella- el kirchnerismo es lo que la anima</strong>. Después de todo, <strong>no hay unidad opositora tras la muerte del kirchnerismo, porque no hay proyecto positivo de oposición por fuera del acto mismo que la empuja a oponerse. He aquí el núcleo mismo que hace imposible el advenimiento del postkirchnerismo</strong>: más allá de conservar un núcleo duro, convencido, confiado y militante de 27% del electorado, más allá de mantener bancas y espacios de poder en todos los ámbitos de la realidad nacional, <strong>el motivo por la cual el kirchnerismo está lejos de advenir es que al día de hoy en él se encuentra la razón de ser de todo el funcionamiento político</strong>. Oficial y Opositor. A punto tal que existe un riesgo certero que llegado algo que se le parezca a lo que muchos denominan postkirchnerismo, sería la antesala misma de la debacle de la oposición.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/15/mito-y-riesgos-del-postkirchnerismo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Los datos y la campaña</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/02/los-datos-y-la-campana/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/02/los-datos-y-la-campana/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 02 Aug 2013 18:32:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo Quiroga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Estudios de Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Campaña Política]]></category>
		<category><![CDATA[Candidatos]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación Política]]></category>
		<category><![CDATA[Datos]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[IPSOS-Mora y Araujo]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión Pública]]></category>
		<category><![CDATA[Oposición]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/opinion-publica/?p=120</guid>
		<description><![CDATA[La semana pasada recibimos una consulta, de un conocido portal que chequea información pública, sobre los spots de campaña. Nos preguntaban entonces, cuál creíamos era su funcionalidad y qué relación guardan con datos que puedan ser verificables. La preocupación del periodista en cuestión radicaba en que, según su visión, lejos de recurrir a afirmaciones contrastables... <a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/02/los-datos-y-la-campana/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">La semana pasada recibimos una consulta, de un conocido portal que chequea información pública, sobre los spots de campaña. Nos preguntaban entonces, cuál creíamos era su funcionalidad y qué relación guardan con datos que puedan ser verificables.</p>
<p style="text-align: justify">La preocupación del periodista en cuestión radicaba en que, según su visión, lejos de recurrir a afirmaciones contrastables con la realidad, los spots sólo giraban en torno a frases con poco contenido político.<span id="more-120"></span></p>
<p style="text-align: justify">Efectivamente, puede decirse sin exagerar que el objetivo de los spots lejos de suministrar datos a la discusión pública, es el de generar conocimiento y recordación de un candidato. Un uso en lo absoluto nuevo o vinculado a un modo emergente de hacer política en la Argentina. Por el contrario, forma parte integral de un proceso más amplio, de más de 20 años en el país, donde la importancia de los indecisos al momento de definir una elección creció significativamente. Una tendencia verificable, incluso, a nivel mundial, pero que en Argentina tiene como correlato el <strong>proceso de “despartidización” de la política</strong>.</p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/08/Partidización-IPSOS-Mora-y-Araujo.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-121" alt="Partidización - IPSOS Mora y Araujo" src="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/08/Partidización-IPSOS-Mora-y-Araujo.jpg" width="742" height="587" /></a></p>
<p style="text-align: justify">La importancia de los indecisos es correlativa, a su vez, a una <strong>pérdida de importancia de los datos y del programa de los partidos</strong>. En una palabra, con la pérdida del valor programático (si bien es cierto que subsisten partidos con un fuerte compromiso en este sentido), la funcionalidad del spot quedó reducida a captar el interés de esos indecisos para que conozcan y recuerden a cierto candidato.</p>
<p style="text-align: justify">Ahora bien, este cuadro de situación no implica –en lo absoluto- que spots “impresionistas” y con cierto componente “zen”, como los que hoy pueden verse en los espacios de televisión abierta (en donde predominan palabras como “juventud”, “energía”, “positividad”, “unión” y “diálogo”, entre otros), tengan necesariamente un mayor efecto o “poder” sobre sus audiencias. Después de todo, <strong>los efectos de un spot guardan relación con el clima político general y con ciertas corrientes en un determinado momento a nivel de la opinión pública</strong>.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>En una palabra: la tendencia a que haya más spots de este tipo responde menos a su eficacia que al carácter decisivo –como decíamos antes- de los indecisos</strong>. Un segmento menos a fin al desarrollo de programas y más vulnerable a las impresiones y buenas intenciones. <strong>Se busca conmover al indeciso y no ya convencerlo. Se intenta, por todos los medios posibles, evitar “discutir” con él</strong>.</p>
<p style="text-align: justify">Dicho esto, existen partidos que mantienen su decisión de presentar programas o propuestas en los avisos audiovisuales. Iniciativas –por cierto- que tienden estar más a la izquierda del arco político que a la derecha del mismo.</p>
<p style="text-align: justify">En esos casos, los datos suelen cumplir dos usos básicos y antagónicos, entre si. El primero es <strong>dimensionar los resultados de la gestión</strong>, en el caso de un candidato oficialista. El segundo, en cambio, busca discutir esa gestión de gobierno, en el caso de la oposición, por ejemplo, o bien <strong>visibilizar aspectos que están por fuera del “relato” oficial</strong>. Una función fuertemente polémica, que busca discutir y disputar, por sobre “conmover” o “emocionar”. Algo –curiosamente- a lo que gran parte de la oposición ha renunciado y que pone de manifiesto la <strong>trampa lógica en la que (parte de) la oposición ha decidido colocarse a sí misma</strong>. Después de todo, porque se emociona en la unidad y se discute en la diferencia, la apelación a slogans de “reconciliación” y “diálogo”, sólo puede hacerse a costa de sacrificar la discusión política de fondo sobre proyectos y formas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/08/02/los-datos-y-la-campana/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Todo kirchnerista sabe…</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/06/18/todo-kirchnerista-sabe/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/06/18/todo-kirchnerista-sabe/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 18 Jun 2013 15:18:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo Quiroga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[Gasto Improductivo]]></category>
		<category><![CDATA[George Bataille]]></category>
		<category><![CDATA[Max Weber]]></category>
		<category><![CDATA[Oposición]]></category>
		<category><![CDATA[Principio de Utilidad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/opinion-publica/?p=105</guid>
		<description><![CDATA[En la primera mitad del siglo veinte, un intelectual francés de nombre George Bataille desarrolló una sólida crítica al principio clásico de utilidad. Según el autor, la sociedad moderna se concentró en una forma limitada de adquisición, al punto que la productividad quedó reducida a la producción de la vida material y la reproducción de... <a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/06/18/todo-kirchnerista-sabe/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">En la primera mitad del siglo veinte, un intelectual francés de nombre George Bataille desarrolló una sólida crítica al principio clásico de <em>utilidad</em>.</p>
<p style="text-align: justify">Según el autor, la sociedad moderna se concentró en una forma limitada de adquisición, al punto que la productividad quedó reducida a la producción de la vida material y la reproducción de vidas humanas para conservar la vida. Era la inseguridad sobre las condiciones materiales futuras y de la descendencia por venir lo que imperaba al momento de <strong>racionalizar los gastos</strong>.<span id="more-105"></span></p>
<p style="text-align: justify">De esta forma, la sociedad occidental se habría edificado –en paralelo al auge y consolidación del capitalismo y la razón instrumental- sobre una serie de cuestionamientos (éticos, incluso) a todo gasto improductivo. Toda una “<em>filosofía de la avaricia</em>” –como escribió Max Weber- que desatendía –progresivamente- una dimensión antropológica fundamental de los intercambios humanos: aquella tendiente a <strong>derrochar y destruir sin sentido aparente alguno</strong>. Una dimensión que, aun cuando sigue presente en nuestra vida cotidiana en pequeñas prácticas, es vivida con culpa por la incapacidad de la sociedad moderna de justificar utilitariamente esa conducta.</p>
<p style="text-align: justify">Según Bataille, el fundamento de esta experiencia del derroche sin sentido es la adquisición pero no para conservar, sino para<strong> adquirir un poder para perder</strong>. Después de todo, <strong>no es en el acto de conservar, sino en el principio de perder en donde las sociedades definen el honor y el status</strong>.</p>
<p style="text-align: justify">En el fondo, Bataille no perseguía otro interés académico que demostrar a través de ejemplos etnográficos que la:</p>
<blockquote><p>&#8220;<em>la vida humana (…), de hecho (…), no puede quedar, en ningún caso, limitada a los sistemas que se le asignan en las concepciones racionales.&#8221; </em></p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Por el contrario, la humanidad comienza en la quiebra de esos sistemas. En estos términos, la vida humana era una apuesta por que lo agonístico, lo orgiástico, lo improductivo, generoso y desmesurado. La experiencia misma del abismo.</p>
<p style="text-align: justify">Ahora bien, el cierre de las candidaturas para cargos legislativos nos expone a dos lógicas similares. No es novedad, en este sentido, que el kirchnerismo se estructure sobre la base de una filosofía política del gasto improductivo, donde tanto el principio de utilidad, como el de adquisición para la conservación de poder son permanentemente discutidos. Se trata de cierta visión de lo político en donde el poder que se adquiere no sirve “stockeado”, almacenado. No se acumula, no se guarda, sino que se usa y se dilapida cuando se lo tiene. Todas las batallas, son la batalla para hacerlo.</p>
<p style="text-align: justify">En una palabra, no se acumula poder en el vacío porque no alcanza con la simple amenaza de su uso, sino que se lo adquiere para gastarlo de formas y en batallas que parecen desafiar toda lógica posible. Sin ir más lejos, las candidaturas testimoniales de 2009 fueron un ejemplo de eso: sin necesidad de tener que jugarlo todo, así se hizo. Al punto de exponer a su máxima figura a una derrota.</p>
<p style="text-align: justify">La oposición, en cambio, nos sorprende en las últimas semanas con un ejercicio de racionalidad extrema. Una suerte de aritmética electoral (pude revisarse los números en <a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/06/09/un-pino-dos-pinos-tres-pinos-la-aritmetica-de-solanas/">este post</a>) que aspira a desafiar a toda ley de forma, sobre la base de proponer que el todo será igual a la suma de las partes integrantes de un acuerdo. La <strong>Oposición del Gran Acuerdo</strong> es el resultado de la suma de candidatos, intenciones por fuerza y de una postergada decisión sobre las candidaturas, la cual quedará en manos de los electores en la interna abierta.</p>
<p>Las alianzas opositoras son un instrumento de cálculo racional de la política. El problema es que mientras la oposición se une por vez primera y hace cuentas para conservar, todo kirchnerista sabe cómo –agonísticamente- apostar.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/06/18/todo-kirchnerista-sabe/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Un pino, dos pinos, tres pinos: la aritmética de Solanas</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/06/09/un-pino-dos-pinos-tres-pinos-la-aritmetica-de-solanas/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/06/09/un-pino-dos-pinos-tres-pinos-la-aritmetica-de-solanas/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 10 Jun 2013 02:45:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo Quiroga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[ARI]]></category>
		<category><![CDATA[Campaña Política]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[Encuestas]]></category>
		<category><![CDATA[GEN]]></category>
		<category><![CDATA[IPSOS-Mora y Araujo]]></category>
		<category><![CDATA[Libres del Sur]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Mora y Araujo]]></category>
		<category><![CDATA[Oposición]]></category>
		<category><![CDATA[Pino Solanas]]></category>
		<category><![CDATA[PODES]]></category>
		<category><![CDATA[UCR]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/opinion-publica/?p=94</guid>
		<description><![CDATA[En declaraciones a un matutino el actual Diputado por Proyecto Sur, Pino Solanas, manifestó que el acuerdo que propone junto al ARI, al GEN, a cierta facción del Socialismo, la UCR, el PODES y Libres del Sur, tendría un piso de 30% en las próximas elecciones. En principio, el dato no es incorrecto. De hecho,... <a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/06/09/un-pino-dos-pinos-tres-pinos-la-aritmetica-de-solanas/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">En declaraciones a <a href="http://www.lanacion.com.ar/1589584-pino-solanas-tenemos-un-piso-de-30">un matutino</a> el actual Diputado por Proyecto Sur, Pino Solanas, manifestó que el acuerdo que propone junto al ARI, al GEN, a cierta facción del Socialismo, la UCR, el PODES y Libres del Sur, <strong>tendría un piso de 30%</strong> en las próximas elecciones.</p>
<p style="text-align: justify">En principio, el dato no es incorrecto. De hecho, en la Ciudad de Buenos Aires la pelea que enfrenta la oposición al Macrismo se concentra en convencer para sí al 56% de electores que declaran -según una reciente encuesta de IPSOS-Mora y Araujo- desaprobar la gestión del actual Jefe de Gobierno.<span id="more-94"></span></p>
<p style="text-align: center"><img class="aligncenter  wp-image-95" src="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/06/Encuesta-ASPCA-Mayo-2013-1.jpg" alt="" width="576" height="432" /></p>
<p style="text-align: justify">Si nos prestamos al juego de los números y asumimos que (a) el 42% de los que mencionan aprobar la gestión no tendrían una mejor opción para cambiar su voto (algo que no es del todo cierto en una elección legislativa, donde muchos se sienten tentados a “castigar” a su propio candidato o suspenderle el voto en disconformidad, aun cuando lo volverían a votar en una elección ejecutiva); y (b) que el kirchnerismo obtendría un caudal del orden del 25% de aquel 56% de disconformes, en coincidencia, más o menos, con el piso histórico de la fuerza liderada por Filmus en la Ciudad; se desprende entonces que un acuerdo opositor amplio rondaría (dependiendo de la <em>amplitud</em> misma del carácter “amplio” del acuerdo) el 31% restante.</p>
<p style="text-align: justify">Incluso, en el set de oferta legislativa para la Ciudad, tanto Carrió  a Diputada como Solanas a Senador, se encuentran entre las primeras tres opciones en intención de voto. Algo que refuerza la posibilidad de acceder al 30% como intención de voto.</p>
<p style="text-align: justify">Visto de esta forma, se trata de un escenario mejor que aquel que enfrenta la oposición a nivel nacional, donde el margen de intención de voto a candidatos opositores es sustancialmente menor: solo un 45% de los encuestados señalan que votaría por un opositor. Y donde incluso cada fuerza en particular (sobre todo el GEN, el ARI, la UCR y el Socialismo) participa de diferentes intereses y con diversa presencia local y territorial en los municipios y las provincias, dificultando un acuerdo amplio y extensivo a varios distritos.</p>
<p style="text-align: center"><a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/06/Encuesta-ASPCA-Mayo-2013-2.jpg"><img class="aligncenter  wp-image-96" src="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/06/Encuesta-ASPCA-Mayo-2013-2.jpg" alt="" width="576" height="432" /></a></p>
<p style="text-align: justify"> En la Ciudad, en cambio, <strong>los extremos están tan marcados y el poder de fuego de todas las fuerzas signatarias del acuerdo tan equiparado</strong> que constituye un buen territorio de ensayo de un pacto donde nadie tiene mucho que perder. Todo un ejemplo de la<strong> nueva política de no-suma cero</strong>, en los términos que lo formulara Manuel Mora y Araujo en su columna dominical en <a href="http://www.perfil.com/columnistas/El-juego-donde-todos-pierden-20130609-0009.html">Perfil</a>:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify">“Tan lejos de la lógica de la suma cero está la política argentina hoy [<em>ya no sucede que cuando a uno le va bien, a otros les va menos bien</em>] que si algunos dirigentes hallan cierta recompensa en la opinión pública, no es por sus logros en la gestión para la que fueron votados, sino por su capacidad –nada despreciable– de ser expertos en el empate, en no estar ni demasiado de un lado ni demasiado del opuesto. La sociedad parece estar demandando empates, no ganadores, no definiciones”</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify">Es en este sentido que puede decirse que <strong>la pelea de la oposición en la Ciudad de Buenos Aires, es no sólo una lucha por el mayor margen posible de aquel 56% de disconformes con la gestión oficial, sino –por sobre todo- una pelea por el empate en condiciones de polaridad Macrismo-Kirchnerismo y de relativa igualdad en el poder de fuego y territorialidad de los partidos firmantes</strong>.</p>
<p style="text-align: justify">No obstante, esta aritmética electoral del 30% es cierta sólo a condición de que exista un público cautivo: que todo aquel que pensaba votar por el candidato “x” (miembro de uno de los partidos que firmó el acuerdo), lo haga en la misma manera y medida en que tenía pensado hacerlo, una vez dado a conocer que mencionado pacto existe. Sobre esta premisa descansa toda posibilidad de que el piso del 30% de Solanas no sea sólo un ejercicio de aritmética electoral. Después de todo, su posibilidad de ocurrencia depende de que no se verifiquen pérdidas entre la intención de voto a los partidos signatarios del acuerdo por separado y a la fuerza resultante del mismo. De que no ocurra que un elector que iba a votar por “x” al enterarse del acuerdo prefiera no hacerlo por miedos varios (dudas sobre la sustentabilidad del mismo en el mediano y largo plazo, sobre la gobernabilidad futura o bien por el “fantasma de la Alianza”) o porque se siente traicionado en cierta renuncia programática que toda negociación y acuerdo implica.</p>
<p style="text-align: justify">En una palabra, <strong>el 30% será, en el mejor de los casos, un producto de la campaña, antes que un punto de partida</strong>. La inversión de esta relación, como da a entender la idea de “piso”, sólo puede llevar a un error estratégico derivado de subestimar, a la vez, tanto al electorado y sus motivaciones como a la complejidad del escenario electoral.</p>
<p style="text-align: justify">Por otro lado, ni el Macrismo ni el Kirchnerismo enfrentan una situación similar. Ambos logran “votos por confianza ciega” basados en sus gestiones, sus presupuestos ideológicos o programáticos o su posicionamiento en el conjunto de arco político. <strong>La <em>Oposición del Gran Acuerdo</em>, en cambio, apela a un acto de fe de su electorado: </strong>les pide que su suma de votos agregada sea igual a la de las partes implicadas, aun a costa de la renuncia de banderas o incluso de su candidato en el orden de las listas. ¿Por qué? Porque aun en un país en extremo personalista, como el nuestro, el acuerdo y el empate sería más importante que los particularismos, el orden de los candidatos o su fuerza de origen&#8230;</p>
<p style="text-align: justify">Lejos de configurar el punto de partida, el “piso”, el 30% podrá ser una meta en la medida en que los miembros del acuerdo y sus equipos estratégicos entiendan que <strong>deben convencer a esa fracción del electorado de la utilidad del sacrificio, en lugar de confiarse en su adhesión automática</strong>. De lo contrario, la declaración del piso del 30% perderá su poder estratégico en la identificación de un potencial público adherente, para ser tan sólo una ilusión fruto de cierto efecto distorsivo de las encuestas en la estrategia electoral.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/06/09/un-pino-dos-pinos-tres-pinos-la-aritmetica-de-solanas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El lugar del medio (I/II)</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/05/20/el-lugar-del-medio-iii/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/05/20/el-lugar-del-medio-iii/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 20 May 2013 21:09:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo Quiroga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Causas]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[IPSOS-Mora y Araujo]]></category>
		<category><![CDATA[Medios de Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Oficialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Oposición]]></category>
		<category><![CDATA[Política Mediática]]></category>
		<category><![CDATA[Política Territorial]]></category>
		<category><![CDATA[Redes Sociales]]></category>
		<category><![CDATA[Twitter]]></category>
		<category><![CDATA[UNICEF]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/opinion-publica/?p=89</guid>
		<description><![CDATA[En el último post argumentaba que la revolución no sería twitteada porque las redes sociales nos ofrecen a diario una plataforma a partir de las cual se puede adherir a causas, declarar buenas intenciones, sin realmente hacer nada sustantivo por ellas. Un juego de distancias entre el decir y el hacer a partir del cual... <a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/05/20/el-lugar-del-medio-iii/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">En el último <a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/04/26/los-argentinos-y-la-distancia-ii-o-por-que-la-revolucion-no-sera-twitteada/"><em>post</em> </a>argumentaba que la revolución no sería <em>twitteada</em> porque las redes sociales nos ofrecen a diario una plataforma a partir de las cual se puede adherir a causas, declarar buenas intenciones, sin realmente hacer nada sustantivo por ellas. Un juego de distancias entre el decir y el hacer a partir del cual muchos pueden sentirse comprometidos con causas u opciones políticas por las que no estarían dispuestos a hacer algo en la “vida real”.</p>
<p style="text-align: justify">De hecho, encontré, casi por casualidad, una publicidad de UNICEF que condensa de forma extraordinaria este tema.<span id="more-89"></span></p>
<p style="text-align: center"><img class="aligncenter  wp-image-90" src="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/05/UNICEF-FB-Likes.jpg" alt="" width="560" height="792" /></p>
<p style="text-align: justify">En el anuncio puede leerse en inglés: “<em>Síguenos en Facebook y vacunaremos a cero niños contra la polio&#8230; No tenemos nada en contra de los ‘Me gusta’ pero las vacunas cuestan dinero. Por favor, compra una vacuna en unicef.se. Solo te costará 4 euros pero salvará la vida de 12 niños</em>”. Un mensaje que el capítulo local de UNICEF podría difundir con sun simple: “<em>Con los “Me gusta” no se come, no se educa, ni se cura</em>”.</p>
<p style="text-align: justify">Sea como fuere, se trata de una imagen que condensa gran parte del drama de muchas organizaciones de la sociedad civil en busca de voluntarios y donación y –por qué no- de la oposición al Gobierno nacional de cara a las próximas elecciones. Sobre todo si consideramos que se trata en su mayoría de segmentos medios y altos frecuentemente proclives a manifestar de forma online (en comentarios, re-envíos o adhiriendo a causas) su disconformidad con la gestión kirchnerista.</p>
<p style="text-align: justify">Todo un desafío que puede resumirse en la siguiente serie de preguntas: ¿Cómo llevar a la acción a un segmento de la población que cómodamente “milita” en contra de la política en la comodidad de su living? ¿Cómo hacer que voten por ellos?</p>
<p style="text-align: justify">La primera parte de la pregunta es fácil. Después de todo, nuestro derecho al voto se basa en la paradoja por la cual la Ley nos obliga a votar. En este sentido, el voto obligatorio resuelve por la fuerza de la Ley el hecho de que los ciudadanos renuncien por unos minutos a la comodidad de su hogar y voten, con la excepción –claro- de los jóvenes entre 16 y 18 años que pueden optar si desean o no hacerlo.</p>
<p style="text-align: justify">La segunda parte de la pregunta, en cambio, sí genera dos problemas que la oposición se resiste a plantear de manera directa: (a) en primer lugar, el papel clave que los medios de comunicación juegan en la definición de sus candidatos, de sus temas y del territorio mismo en donde despliegan su estrategia (sobre todo cuando se han resignado ideologías, símbolos, agendas propias y la calle misma); y (b) la dificultad de todo el arco opositor de diferenciarse entre sí. De hecho, en su búsqueda por capitalizar el voto no-k (un 45% del caudal de votos según la última encuesta de IPSOS-Mora y Araujo que puede verse abajo) la oposición se repitió así misma, en sus temas y en sus formas al borde de la indistinción total. Renunció al poder de todo partido de producir diferencias no sólo con el partido de gobierno sino con todo el universo político. Toda la oposición nos parece los mismo.</p>
<p style="text-align: center"><img class="aligncenter  wp-image-91" src="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/files/2013/05/IPSOS.jpg" alt="" width="672" height="504" /></p>
<p style="text-align: justify">El Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) firmado por Macri, y discutido hoy por la Legislatura, debe leerse como síntoma del primer problema: de la <strong>necesidad de proteger el único lugar que la Oposición ha sabido como propio mientras el oficialismo ganaba la calle: &#8220;el lugar del medio&#8221;</strong>. <strong>Después de todo,</strong> <strong>se trata menos de una medida que busque la protección de un grupo mediático que la necesidad de salvar todo un sistema que en la actualidad funciona como la única fuente de legitimidad del arco opositor, </strong>en el marco de una crisis que arrastra a ambos&#8230;</p>
<p style="text-align: justify"> </p>
<p style="text-align: right">(Continuará&#8230;)</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/05/20/el-lugar-del-medio-iii/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El poder, la voluntad y el tercero ausente: la apertura de sesiones del Congreso</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/03/04/el-poder-la-voluntad-y-el-tercero-ausente-la-apertura-de-sesiones-del-congreso/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/03/04/el-poder-la-voluntad-y-el-tercero-ausente-la-apertura-de-sesiones-del-congreso/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 04 Mar 2013 15:52:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo Quiroga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Medios de Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Apertura Sesiones Ordinarias]]></category>
		<category><![CDATA[Clarín]]></category>
		<category><![CDATA[Congreso de la Nación]]></category>
		<category><![CDATA[Cristina Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Giorgio Agamben]]></category>
		<category><![CDATA[La Nación]]></category>
		<category><![CDATA[Mercado Mediático]]></category>
		<category><![CDATA[Oposición]]></category>
		<category><![CDATA[Página/12]]></category>
		<category><![CDATA[Perfil]]></category>
		<category><![CDATA[Poder]]></category>
		<category><![CDATA[Popular]]></category>
		<category><![CDATA[Prensa Gráfica]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo Argentino]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/opinion-publica/?p=39</guid>
		<description><![CDATA[Que el campo mediático, salvo pocas y contadas excepciones, se encuentra polarizado es una afirmación que ya no sorprende a nadie. No obstante, se trata de una situación que acarrea consecuencias interesantes en el denominado “mercado de los medios”. En sociedades democráticas, como la nuestra, la prensa escrita e incluso los noticieros, rara vez se... <a href="http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/03/04/el-poder-la-voluntad-y-el-tercero-ausente-la-apertura-de-sesiones-del-congreso/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">Que el campo mediático, salvo pocas y contadas excepciones, se encuentra polarizado es una afirmación que ya no sorprende a nadie. No obstante, se trata de una situación que acarrea consecuencias interesantes en el denominado “mercado de los medios”.<span id="more-39"></span></p>
<p style="text-align: justify">En sociedades democráticas, como la nuestra, la prensa escrita e incluso los noticieros, rara vez se distinguen por los temas que tratan. Dado un día “x”, la agenda temática que nos ofrecen dos medios que compiten por el mismo público lector es relativamente la misma. ¿Qué sustenta, entonces, la opción de compra? ¿Por qué compramos un diario en lugar de otro si tratan los mismos temas? Porque la forma en que tratan esos temas sí varían. Compramos uno y no otro porque nos sentimos más cercanos o distantes, según el caso, al modo en que los mismos temas son discutidos, presentados, jerarquizados, aceptados como evidentes, relativizados o polemizados.</p>
<p style="text-align: justify">Ahora bien, la condición ideal es que estas formas de presentarnos los temas de interés público sean contrastantes entre sí, sobre todo si dos o más medios pelean por el mismo segmento de consumo. La premisa es que cuanto más notoria sea la diferencia sobre el modo en que trata los temas un medio, más posibilidades de ser identificado por los lectores para ser luego consumido. De hecho, la estrategia de diferenciación debe ser evidente desde la tapa misma, de forma que un indeciso frente al mostrador de un kiosco de revistas pueda definir a partir del tratamiento mismo de la portada por cuál optar.</p>
<p style="text-align: justify">Sin embargo, la polarización del mercado mediático a la que asistimos suspende el funcionamiento de esta lógica y la pone al servicio del posicionamiento del medio o grupo de medios para con el poder político. Algo que siempre existió, con mayor o menor sutileza, pero que hoy se nos presenta a cara desnuda. En una palabra, los medios empiezan a funcionar en “eco”: lo que antes rara vez hubiera ocurrido, como por ejemplo modos similares de titular o las mismas fotos en tapa, empiezan a ocurrir con una regularidad creciente.</p>
<p style="text-align: justify">La repercusión tras la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, fue un claro ejemplo de esto último. De hecho, las tapas de los principales diarios nacionales pueden agruparse en dos series: por un lado, Clarín, La Nación y Perfil y, por otro, Página/12, Diario Popular, Crónica y Tiempo Argentino.</p>
<p style="text-align: justify">La primera serie pone énfasis en la idea de “avance”, donde el Ejecutivo deviene en una figura omnipotente que con furia desmedida avanza sobre otros poderes, sectores, derechos adquiridos, entre otros. La idea de “ir por” (Perfil) como la de “avanzar sobre” (Clarín y La Nación) conllevan<strong> cierta connotación de desmesura y ambición. Un ejercicio sin límites del poder</strong>.</p>
<p style="text-align: justify">EL segundo grupo, en cambio, se congrega no ya sobre la idea de avance desmedido, sino como manifestación de una voluntad: “Cristina: Quiero una justicia democrática” (Popular) o “Yo quiero en serio una justicia democrática” (Página/12) o “Cristina propuso una amplia democratización de la Justicia” (Tiempo Argentino). <strong>Voluntad, por otra parte, que limita y contiene el ejercicio irrestricto del poder.</strong></p>
<p style="text-align: justify">Voluntad y poder son dos conceptos de larga historia. Existe cierto acuerdo (relativo) entre los académicos acerca que la reflexión sobre la voluntad, sobre la idea de “querer”, aparece bastante tarde en la filosofía. De hecho, según un filósofo italiano contemporáneo, su emergencia como problema del pensamiento nace atada a la problemática del “poder”. Agamben, el filósofo en cuestión, investigó cómo surgieron ambas conceptualizaciones y llegó a la conclusión que la idea de “querer” nace como una solución que ofrecieron los teólogos al problema del poder de Dios. La solución es simple: si Dios es omnipotente pudo haber salvado a Judas y condenado a Pedro, puede mentir o incluso cometer un crimen. No obstante, aun estando en condiciones de hacer todo esto, no lo hace… ¿por qué? Porque no quiere. Siendo la idea de “querer” un límite ético a las infinitas posibilidades que ofrece el hecho de poderlo todo.</p>
<p style="text-align: justify">De esta forma, la teología creía solucionar uno de sus grandes dilemas: la voluntad es el límite de la potencia. Dios puede (potencialmente) hacer cualquier cosa, pero es su voluntad la que dirige su potencia y la contiene. El querer ordena al poder.</p>
<p style="text-align: justify">La prensa gráfica argentina llega a este debate -de una forma pagana y con siglos de demora- al momento de dar cuenta de la apertura del 131° período de sesiones del Congreso de la Nación y lo hace de una forma dicotómica, en lugar de complementaria.  Se trata de dos construcciones de la figura presidencial que aun siendo opuestas entre sí, comparten una misma condición de posibilidad: <strong>la ausencia de límite externo. La ausencia de oposición</strong>. Después de todo, un ejercicio presuntamente desmesurado del poder sólo puede ser posible si no hay tercero que imponga un límite. Asimismo, la voluntad de autolimitarse sólo puede devenir necesaria cuando no hay otro que ejerza activamente ese papel.</p>
<p style="text-align: justify">En resumen, la prensa gráfica se distingue al punto de polarizarse sobre el modo en que el Gobierno ejerce el poder o su voluntad de poder (según el caso), pero sobre la base de un acuerdo fundamental, de fondo: <strong>el hecho que la oposición no impone límite alguno. La oposición ausente es el nudo argumental que une, bajo la forma de un presupuesto compartido, dos formulaciones dicotómicas.</strong></p>
<p style="text-align: justify">Cristina oscila en la prensa gráfica entre la desmesura de un poder que se ejerce sin límites y la voluntad (personal) que lo ordena y lo condiciona por restricciones de orden ético. La oposición, en cambio, es tan sólo, el lugar  del tercero ausente. Un lugar que abre el juego de las oposiciones entre ambas formulaciones  a condición de ser construido por fuera del juego mismo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/opinion-publica/2013/03/04/el-poder-la-voluntad-y-el-tercero-ausente-la-apertura-de-sesiones-del-congreso/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 0.406 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-29 19:59:22 -->
