<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>#ProyectoPibeLector &#187; familia</title>
	<atom:link href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/tag/familia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector</link>
	<description>Proyecto pibe es un espacio de literatura juvenil, educación y aprendizaje</description>
	<lastBuildDate>Fri, 10 Jul 2015 19:26:25 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>La sartén hirviendo</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/06/12/la-sarten-hirviendo/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/06/12/la-sarten-hirviendo/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 12 Jun 2015 21:06:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Adriana Lara</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[dibujos]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[incomprensión]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[música]]></category>
		<category><![CDATA[personalidad]]></category>
		<category><![CDATA[relatos]]></category>
		<category><![CDATA[serenidad]]></category>
		<category><![CDATA[soledad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/?p=667</guid>
		<description><![CDATA[#ProyectoPibeLector es un blog de ficción.Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. 57. La sartén hirviendo Carla y Marcia comparten el salón de 3er año de la secundaria. Ellas creen que sólo las une esa obligatoriedad de estar horas diarias, unos meses al año, en ese lugar escrito y roto, ruidoso y sucio, pero no es así.... <a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/06/12/la-sarten-hirviendo/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><strong>#ProyectoPibeLector es un blog de ficción.Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.</strong></p>
<h2 style="text-align: center">57. La sartén hirviendo</h2>
<p style="text-align: left">Carla y Marcia comparten el salón de 3er año de la secundaria. Ellas creen que sólo las une esa obligatoriedad de estar horas diarias, unos meses al año, en ese lugar escrito y roto, ruidoso y sucio, pero no es así. Lo voy a demostrar:</p>
<div id="attachment_668" class="wp-caption alignnone" style="width: 543px"><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2015/06/dali_011.jpg"><img class="size-full wp-image-668" alt="Dalí" src="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2015/06/dali_011.jpg" width="533" height="400" /></a><p class="wp-caption-text">Vladimir Kush</p></div>
<p><span id="more-667"></span></p>
<p>A Carla le empezó a pasar el año pasado, hace relativamente poco (a ella le parece que fue desde siempre, porque es adolescente y la separa un abismo de su niñez). Una noche estaba cenando en su casa, con sus hermanos y su mamá, cuando sintió una mirada en la nuca. Estaba contando lo que había hecho al salir de la escuela: había comprado pan, había esperado el colectivo, había mandado un mensaje que nadie había contestado. Se dio vuelta al sentir el puntazo en la base del cráneo y se encontró con la mirada del abuelo, que venía desde el extremo más lejano del living, cargada de censura y de reproches. Se sintió desconcertada, buscó la mirada de su mamá&#8230; y la encontró similar. No encontró explicación para ninguno de esos ojos, para esa tensión que de pronto había invadido el lugar y la había dejado en silencio. Escondió su cara para que nadie se diese cuenta de su turbación y siguió comiendo, en silencio. Así fue como cerró la primera puerta.</p>
<p>A Marcia, más que pensar en puertas, le gusta la imagen de un puente. Uno solo, enorme, sólido y gris, antiguo, de los tiempos del Imperio Romano. Ella empezó a quitar piedras de ese puente cuando era muy niñita, tan chiquita, que apenas recordaría la primera si no la hubiera anotado en un cuaderno ajado e intrascendente que atesora en su cuarto. Allí puede leerse: <em>&#8220;Hoy mami me llevó al psiquiatra&#8221;</em>, garabateado con puño seguro bajo una fecha inverosímil, porque ese día ella tenía sólo cuatro años. Cuando Marcia lee esa anotación, baja la vista con un gesto idéntico a uno muy propio de&#8230; Carla. Recuerda imágenes: ella con ojos enormes y la cara blanca, los pelos despeinados a pesar de los esfuerzos de su madre, su extrañeza ante las conversaciones y juegos de las otras nenas del jardín,<i><b> no me hablan</b></i>, <i><b>no quieren jugar conmigo</b></i>, lo ininteligible de la situación a pesar de su claridad. La soledad. Marcia se recuerda siempre sola: sentada sobre una tabla allá lejos en el patio, sentada ante el escritorio de la directora, sentada en la sala de espera del psiquiatra, inmóvil en la cama mirando el techo e imaginando ser personaje de novela, de cuento o de película y soñando despierta con abandonar el cuerpo inútil para poder ir a buscar <b><i>algo que me hace falta y que no sé todavía qué es</i>. </b></p>
<p><b> </b>Como empezó de tan niña a quitar piedras de su puente, la Marcia que está en 3er año de la secundaria concibe el abismo, experimentó la angustia en forma de mar embravecido y negro como brea retorciéndose adentro de la mente y del cuerpo e invadiéndolo todo, manejó con la respiración en noches interminables de insomnio la sensación de soledad y enajenación, e imagina que su puente está quebrado.</p>
<p>Carla considera que ya cerró todas las puertas y que está a salvo, pero en el fondo sabe que es una mentira que se dice a sí misma y que las puertas son de papel de arroz. Que lo único que espera es un pequeño gesto, una migaja ínfima de afecto, para derrumbar todo ese arsenal inservible que montó desde el año pasado y entregarse plenamente a, supone, ser feliz. Ella querría que la mano que abriera la primera puerta fuese la de su mamá, la mano que se apoyaba en su frente para verificar si tenía fiebre, la mano áspera que acariciaba mientras le hacían las trenzas bien ajustadas, como siempre pedía, la mano que tantas veces le había sacado los piojos mientras esperaba en silencio con la cabeza agachada bajo el sol pleno del patio de atrás mirando hormigas entre el pasto y pensando en canciones o en figuritas. Pero se miente nuevamente (su personalidad se perfila así) y disfraza esa mano materna abriendo la puerta y la convierte en Valentino, ese chico hermoso que la había mirado desde lejos y le había preguntado a su amigo el Petiso quién era ella, quizás, tal vez&#8230; Seguro, <i><strong>cuando por fin conozca a Valentino él se va a enamorar de mí y me voy a ir de esta casa y ahí sí que van a darse cuenta de todo lo que me querían.</strong> </i>Se iba a ir, seguro. Iban a ver. La iban a pagar toda junta.</p>
<p>Carla no sabe muy bien qué quieren decir esas palabras que se le escapan de los labios cuando la fantasía con Valentino alcanza ese punto, pero en lugar de detenerse a analizar qué le han hecho, porqué se siente lastimada por su familia, porqué siente la necesidad de irse de su casa y de castigar a las personas que la quieren, sólo se siente agobiada y sube el volumen de la música en sus auriculares, se da vuelta en la cama y cierra fuertemente los ojos&#8230; o comienza a llorar en silencio. Mares ha llorado este año, Carla. Se queda dormida así y despierta con los ojos hinchados como ciruelas. <b><i>Agua fría, qué tonta, mirá si hoy aparece Valentino y me ve así. </i></b></p>
<p><b><i> </i></b>Marcia sí reflexiona sobre lo que siente. Sobre lo que dice en voz alta y en voz baja. Sobre lo que dijo en el pasado, sobre lo que ha leído, sobre la forma en la que la luz cae sobre determinado árbol en otoño o en verano. De tanto pensar se ha acostumbrado a no ser cuerpo y ser sólo pensamiento, a que no le duelan tanto los ojos avergonzados y huidizos de su madre, los cargados de reproche de su padre, los burlones ojos de sus hermanos, tan parecidos a los de ella y tan diferentes. La loca de la familia. La paciente psiquiátrica. La solitaria. La incomprendida. Marcia se sorprendería infinitamente si alguien le dijera que, en general, sus reflexiones de madrugada se parecen mucho a las de Carla. <strong><i>Ya me voy a poder ir, ya va a llegar el día que me vaya y me voy a ir de esta casa y ahí se van a dar cuenta de todo lo que me querían. </i></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><i> </i>Escribo este relato porque hace unos días una Marcia me dijo lo mismo que me había dicho una Carla, semanas atrás. Las dos, mientras yo hablaba, me han mirado intensamente, una con los ojos maquillados de celeste, la otra con los ojos sombreados de insomnio. Carla dejó uno de sus auriculares suelto para escucharme. Marcia soltó su carpeta de dibujos y escritos. Las dos dejaron por un momento su disfraz de indiferencia e impermeabilidad. Repito aquí esas palabras, escritas con cariño, para todas las Marcias y  Carlas que las lean:</p>
<p>Ser adolescente significa en parte aprender a dominar algo que llamaré, sin rigor científico, &#8220;personalidad&#8221;. Con los años podés convertirte en una persona serena o en una que ande gritando y llorando por ahí, una que resuelva todo a las piñas, o andá a saber, hay tantas formas de ser. Si terminás siendo la violenta o la insoportable, quiere decir que no lograste dominar tu personalidad y no agarraste el mango de la sartén. <b>Porque la personalidad</b> <b>es como una sartén</b>. A algunos les toca tibia, a otros fría, a otros cómoda, a otros risueña, a otros caliente, a otros hirviendo. La tuya (y la de Carla, y la de Marcia, diferentes e iguales de esta manera) es una sartén hirviendo. Vos ahora sos adolescente: tenés permiso para gritar y llorar, para no dormir, para pelearte con tu mamá, para confundirte hasta los extremos más insospechados en el laberinto de lo de afuera y de lo de adentro, para sentirte la más solitaria de las solitarias. Estás aprendiendo con la sartén: la querés agarrar, pero la manija quema, el mango es demasiado para tu mano y soltás porque te molesta o te duele. Ésa es una de tus tareas: estás en proceso de aprender a agarrar esa manija. Cuando lo logres, te vas a encontrar de pie ante tu juventud ya adulta, de pie ante el símbolo con que dibujaste la metáfora de tu angustia,  ya sea puerta, puente u otra cosa;  de pie ante el resto de tu vida viendo con ojos serenos la realidad para comprenderla, sea como sea. Y si no lo lográs&#8230; bueno, yo estoy absolutamente segura de que lo vas a lograr, así que no hace falta hablar más.</p>
<p>Finaliza la jornada. Cansancio. Chica que se dirige a su banco sin tener la más remota idea de que comparte un salón con varias personalidades que queman como sartenes, inmersa en su pena individual, en su proceso de comprender que no es superior ni mejor que nadie, sino diferente. Las voy a extrañar el año que viene, pienso.<em> <span style="color: #333333">Ya me van a extrañar todos cuando me haya ido y ahí sí se van a dar cuenta&#8230;</span> </em>Sonrío siempre en ese punto y pienso inevitablemente en la manija ardiente de mi querida, viejita y personal sartén.</p>
<p style="text-align: center"><strong><em>Indicá “me gusta” en la <a href="https://www.facebook.com/ProyectoPIBELector">página de facebook de Proyecto Pibe Lector </a>y leé en tu muro los relatos semanales. </em></strong></p>
<p style="text-align: center"> <em>Las imágenes reproducidas en este blog pertenecen a autores diversos. Respetamos los derechos de autor de cada uno de ellos, nuestra finalidad al utilizarlas es educativa y cultural.</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/06/12/la-sarten-hirviendo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La lapicera mágica</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/05/08/la-lapicera-magica/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/05/08/la-lapicera-magica/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 08 May 2015 19:41:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Adriana Lara</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[alumnos]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[escritura]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[lapicera]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[relatos]]></category>
		<category><![CDATA[soledad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/?p=624</guid>
		<description><![CDATA[#ProyectoPibeLector es un blog de ficción.Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. 52. La lapicera mágica Tengo unas lapiceras azules, negras, verdes y rojas, guardadas para casos especiales. No puedo revelar de dónde las saqué, quién me las dio. Fui elegida para su custodia. Las tengo, y debo ser juiciosa en la elección de quién o quiénes... <a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/05/08/la-lapicera-magica/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><span style="color: #0000ff"><strong>#ProyectoPibeLector es un blog de ficción.Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.</strong></span></p>
<h2 style="text-align: center">52. La lapicera mágica</h2>
<p>Tengo unas lapiceras azules, negras, verdes y rojas, guardadas para casos especiales. No puedo revelar de dónde las saqué, quién me las dio. Fui elegida para su custodia. Las tengo, y debo ser juiciosa en la elección de quién o quiénes las usarán, o cuándo, ya que su tinta no durará eternamente y se gastan con el uso. Son unas lapiceras muy especiales: son mágicas.</p>
<div id="attachment_627" class="wp-caption alignnone" style="width: 1210px"><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2015/05/max-ernst-My-friend-Pierrot-1.jpg"><img class="size-full wp-image-627" alt="Max Ernst &quot;Mi amigo Pierrot&quot;" src="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2015/05/max-ernst-My-friend-Pierrot-1.jpg" width="1200" height="1600" /></a><p class="wp-caption-text">Max Ernst &#8220;Mi amigo Pierrot&#8221;</p></div>
<p>Generalmente las presto cuando no queda otra alternativa. Y una sola vez, una solita, regalé una. Sucedió cuando la chica de nombre exótico no lograba poner en palabras lo que le pasaba. Hacía cincuenta minutos que estaba ante la página que le había dado (se había olvidado la mochila, la carpeta, el carnet del boleto secundario) y había escrito con bella caligrafía, con un pedacito de lápiz en el que había enrollado cuidadosamente un hilo:<span style="color: #808080"> <span style="color: #333333"><b><i>Me siento muy mal, estoy confundida, no sé qué me pasa, deben ser los cambios de la edad, mi corazón a veces late demasiado rápido, me peleo con todo el mundo, con la gente que más quiero, me va mal en la escuela, es imposible que les diga lo que me pasa a mis viejos, no sé qué me va a pasar.</i></b></span></span> Me pareció que tenía condiciones. Decidí que la azul era la apropiada y que la ocasión justificaba el gasto.Por supuesto que no pensé en regalársela, esa idea vino después. Abrí mi cartera enorme, pronuncié las palabritas que harían efectivo el hechizo, me acerqué a mi alumna y le di la lapicera:</p>
<p>_ Probá con ésta. Capaz que te es más fácil si apoyás mejor los dedos&#8230; ese lapicito es chiquitín para vos.</p>
<p>La lapicera azul revela secretos, desatornilla roscas, desata nudos. La negra purifica, limpia, desempolva. La verde transforma y refleja; encandila. La roja incendia todo y es la más peligrosa. Le di la azul porque las palabras se anudan, igual que los hilos. Todo se enmaraña: el agua, el aire, la luz, las palabras. Me dedico a trabajar con las letras, a pulirlas, a exprimirlas, a sufrirlas, a amarlas. Al final de la clase, la hoja que entregó mi alumna continuaba el texto anterior; simplemente, repetía las frases &#8220;<b><i><span style="color: #0000ff">me siento mal&#8221;<span style="color: #000000">,</span> &#8220;estoy confundida&#8221;<span style="color: #000000">,</span> &#8220;no sé que me va a pasar&#8221;<span style="color: #000000">,</span></span> </i></b>pero escritas con la tinta de la lapicera mágica, se convertían en otra cosa gracias al sortilegio. Se podía leer lo que en realidad decía:</p>
<p><span style="color: #0000ff"><i><b>&#8220;Soy una chica común, pero vengo de lejos. Siento que mis raíces se extienden hacia mi patria, se estiran , se retuercen en un afán loco y fantasioso de permanecer allá, donde están los perfumes y sabores de mi niñez. Llegan, lo logran. Eso me enorgullece. Mi cuerpo está rodeado de esas raíces hermosas y fuertes que me recuerdan constantemente quién soy aunque todo el tiempo lo olvido. </b></i></span></p>
<p><span style="color: #0000ff"> </span><span style="color: #0000ff"><i><b>Entrelazados en mis raíces, están mis papás y mis hermanos. Mis abuelos. Mis primos. Mis ancestros, vivos y muertos. Ellos me aman incondicionalmente, me acompañan, me comprenden, me protegen. Es por eso que mis raíces son tan luminosas: el amor de mis seres queridos es de un tono dorado y brillante, y algunas personas (las más audaces), logran ver ese brillo en mis ojos oscuros y dejan de creer que soy una chica común;  piensan que soy especial. También yo pienso, la mayor parte del tiempo, que soy especial. Sufro mucho cuando lo olvido. </b></i></span></p>
<p><span style="color: #0000ff"> </span><span style="color: #0000ff"><i><b>Tanto de día como de noche me gusta escaparme dentro de mí misma para estar sola. Escucho el latir de mi corazón y me preocupo. Siento correr la sangre por mis venas y tengo miedo. Escucho el silencio que invade mi mente cuando estoy a punto de comenzar a soñar,  miro mis manos y creo que son las de otra persona, entrelazo mis dedos con mis propios dedos y finjo que una de mis manos no es la mía sino la de otro, y me estremezco. Me rodeo de personas todo el tiempo que puedo para no asustarme, pero constantemente me doy cuenta de que me olvido de que estoy en la calle, en la escuela, en mi casa, y que solamente estaba conmigo misma, adentro mío. Me espanto porque pienso que eso es ser egoísta. </b></i></span></p>
<p><span style="color: #0000ff"> </span><span style="color: #0000ff"><i><b>Estoy en la escuela y no escucho nada. Tengo que hacer pruebas, exámenes, experimentos, buscar informaciones, investigar. No hago nada de eso, sólo miro para adentro y me quedo quieta, quieta, y sé que está muy mal y no tengo idea de porqué no hago nada hasta que me doy cuenta de que esto de quedarme quieta era lo que tenía que hacer en ese momento y sólo es cuestión de respirar, de dejar que el aire entre en mi cuerpo, que mis raíces me rodeen, que mis ancestros y el amor de mi familia me abrace, y sentirme bien, sentirme bien&#8230; Y adoptar así mi rol: ser hija de nuevo (nunca dejé de serlo, sólo crecí), ser alumna de nuevo (nunca dejé de serlo, sólo crecí), ser amiga de nuevo (nunca dejé de serlo, sólo crecí). </b></i></span></p>
<p><span style="color: #0000ff"> </span><span style="color: #0000ff"><i><b>Me miro al espejo y no me gusto, pero creo que cuando crezca me voy a gustar. Mi cuerpo es un desastre. Quizás sea alta. Quizás no. Quizás mi piel se vuelva bella. Quizás sea bueno ser mujer, quizás sea bueno no ser alta, ser un desastre o no tener la piel bella. Sólo tengo que recordar que debo cerrar fuertemente mis ojos para sentir mis raíces y el amor de mis papás, y eso borra la palabra quizás y la convierte en otra. Mis papás, que hace poco me compraban hebillas brillantes y figuritas, ahora no saben qué comprarme. Quizás no necesite que me compren algo. Esta noche, cuando esté tranquila frente a mi espejo, voy a cerrar los ojos fuerte para ver si la palabra quizás, en la frase anterior, está de más. O no.&#8221;</b></i></span></p>
<p>Decidí dejar esa lapicera azul en poder de la alumna de nombre exótico. La lapicera que desanuda, que clarifica, que alisa lo retorcido. No sé qué habrá hecho con ella, si la tiró, si quedó en algún bolso guardado, si la gastó usándola escribiendo enrevesadas palabras desenrevesadas. Como todos los utensilios mágicos, las lapiceras son sólo herramientas, partecitas que ayudan, que uno puede ver o no. Quizás yo te haya prestado alguna vez una, por un ratito. Sería cuestión de recordar, de buscar en los viejos cuadernos y fijarse si hay algunas palabras escritas por allí que se desanudaron solas con el tiempo&#8230; Quizás las encontremos. O no.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center"><strong><em>Indicá “me gusta” en la <a href="https://www.facebook.com/ProyectoPIBELector">página de facebook de Proyecto Pibe Lector </a>y leé en tu muro los relatos semanales. </em></strong></p>
<p><em>Las imágenes reproducidas en este blog pertenecen a autores diversos. Respetamos los derechos de autor de cada uno de ellos, nuestra finalidad al utilizarlas es educativa y cultural.</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/05/08/la-lapicera-magica/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Una noche en la Once. Cap. 5</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/04/03/una-noche-en-la-once-cap-5/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/04/03/una-noche-en-la-once-cap-5/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 03 Apr 2015 20:26:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Adriana Lara</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[infancia]]></category>
		<category><![CDATA[recuerdos]]></category>
		<category><![CDATA[relatos]]></category>
		<category><![CDATA[soledad]]></category>
		<category><![CDATA[una noche en la 11]]></category>
		<category><![CDATA[Una noche en la once]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/?p=589</guid>
		<description><![CDATA[#ProyectoPibeLector es un blog de ficción.Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Entrega N° 48 Una noche en la 11 Para leer el Capítulo 1 hacé click aquí. Para leer el Capítulo 2 hacé click aquí.  Para leer el Capítulo 3 hacé click aquí.  Para leer el Capítulo 4 hacé click aquí. Capítulo 5. El Michi era... <a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/04/03/una-noche-en-la-once-cap-5/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><strong>#ProyectoPibeLector es un blog de ficción.Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.</strong></p>
<h2>Entrega N° 48</h2>
<h2 style="text-align: center">Una noche en la 11</h2>
<p><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/03/06/una-noche-en-la-11-cap-1/">Para leer el Capítulo 1 hacé click aquí.</a></p>
<p><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/03/13/una-noche-en-la-once-cap-2/">Para leer el Capítulo 2 hacé click aquí. </a></p>
<p><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/03/20/una-noche-en-la-once-cap-3/">Para leer el Capítulo 3 hacé click aquí. </a></p>
<p><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/03/27/una-noche-en-la-once-cap-4/">Para leer el Capítulo 4 hacé click aquí</a>.</p>
<h2>Capítulo 5.</h2>
<div>
<div>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">El Michi era demasiado flaco, pálido y ojeroso, pero en la oscuridad total de la escuela vacía, resultaba buena compañía. Hablaba mucho, eso sí, como Roberto, y utilizaba muchas palabras que Larry no comprendía y que, por primera vez en su vida, lamentaba no entender. Seguramente, Esteban, el que se sacaba 10 en todas las materias y era siempre abanderado, entendería lo que estos decían. O Laura, la escolta, agrandada y estirada, toda vestida con ropa de marca y tan linda que era una tortura tratar de no mirarla. S</span>e puso colorado al pensar en Laura. Pegó un salto al escuchar la risa del Michi cargándolo.</p>
</div>
<div>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif"> </span></p>
<div id="attachment_552" class="wp-caption alignnone" style="width: 1610px"><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2015/03/Una-noche-en-la-11.jpg"><img class="size-full wp-image-552" alt="Una noche en la 11" src="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2015/03/Una-noche-en-la-11.jpg" width="1600" height="1200" /></a><p class="wp-caption-text">Una noche en la 11</p></div>
<p>&nbsp;</p>
</div>
<div>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">_ Esa mina no te va a dar nunca ni bola si seguís haciéndote el vivo y mantenés la cabeza hueca&#8230;</span></p>
</div>
<div>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">Larry lo miró asombradísimo. ¿Habría estado hablando solo en lugar de pensar? Si lo de Laura no lo sabía nadie, ni su propia almohada&#8230; Se había dedicado a insultarla, a empujarla, a tirarle las hojas y a humillarla de todas las formas que se le habían ocurrido desde 1er grado para que no se dieran cuenta de que le gustaba&#8230;</span></p>
</div>
<div>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">_ ¿Qué mina? ¿Qué sos, adivino?</span></p>
</div>
<div>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">_ Algo así_ contestó Michi, misteriosamente. Además, Larry, sigo tus pasos desde que pusiste tu piececito por primera vez en este edificio, piececito que, obviamente, ha crecido&#8230; ¡y cómo!</span></p>
</div>
<div>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif"> </span><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">Larry no pudo evitar ponerse otra vez colorado. Su estatura desmesurada lo avergonzaba, sus pies parecían no parar de crecer y se chocaba con todo, pisaba a todo el mundo, derribaba sillas, mesas, gente; era la torpeza personificada. No era su culpa. En menos de un año había pasado de ser un chico normal a una especie de adulto con cara de chico, se había llenado de granitos imposibles de tapar por más flequillo gigante que se pusiese, su pelo rojo y enrulado no ayudaba en nada y solía revolverlo todo y echárselo sobre la cara para que no lo viesen. Su abuela no había tenido plata para pagarle la ortodoncia que todos los dentistas que había visto habían recomendado con seriedad extrema, y ahí estaba, con la cara brotada como un choclo, los rulos rojos todos enredados sobre la cara, los dientes torcidos apuntando para todos lados, chocando la cabeza contra los marcos de las puertas de lo alto que era y calzando 45. Un desastre. Cómo lo iba a mirar siquiera, la hermosísima Laura&#8230;</span></p>
</div>
<div>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif"> </span><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">_ No sos un desastre, Larry. Sos un adolescente. Estás creciendo, y a todos los adolescentes les pasa. Lo único que deberías hacer es poner un poco de voluntad y mejorar&#8230; Por ejemplo: podrías bañarte todos los días. Laura lo apreciaría, y los demás también&#8230;</span></p>
</div>
<div>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">A Larry, Michi ya le parecía, a esta altura, INSOPORTABLE. Odiaba a Michi. Se dio vuelta y le gritó: </span></p>
</div>
<div>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif"> </span><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">_ Cortala, chabón, no sé quién sos pero ya me cansaste, qué te pensás. Yo me baño cuando quiero, y qué te hacés el que sabés de mi vida si ni te conozco, sos más fantasma&#8230;</span></p>
</div>
<div>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif"> </span><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">Michi sonrió y le dio unas palmaditas en el hombro. </span></p>
</div>
<div>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif"> </span><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">_ Tranquilo, amigo. Ya llegamos al patio. Primero te voy a mostrar a la Adoquinada, después el paredón del Enamorado Eterno y después, apenas nos queda tiempo para llegar a la función del salón de actos, así que no peleemos, que la noche no es tan larga como parece y acá hay mucho que ver. Mirá fijo para allá y la vas a ver.</span></p>
</div>
<div>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">_ ¿Al qué y dónde? ¿El qué?</span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">_ Le decimos la Adoquinada porque lleva tanto tiempo acá que nos olvidamos del nombre. Su tarea es llevar los adoquines que están al lado de la entrada del otro patio hasta el borde del paredón y, una vez que ya tiene una linda montaña, ir arrojándolos hacia el otro lado.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">_ ¿Pero eso no es peligroso? Digo, si hay alguien del otro lado del paredón se podría ligar un adoquín en el medio de la cabeza &#8230;</span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">Larry parecía haberse vuelto juicioso con el pasar de las horas de la noche de la 11. Michi sonrió divertido, pero no se lo hizo notar.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">_ Sí, claro que es peligroso. Y era peligroso. El día que a la Adoquinera se le ocurrió que sería gracioso hacer el experimento no pensó en el Terciario que funcionaba al lado de la 11. Tiró el adoquín con todas sus fuerzas, haciéndose la fortachona delante de sus compañeras de 2do año. Y le dio en pleno cráneo a una pobre chica que estudiaba para maestra en el Instituto de al lado.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">Larry miraba el patio pensativo. Estaba oscuro, pero menos que el interior de la escuela, ya que una luna considerable iluminaba la escena en forma algo fantasmagórica. La Adoquinera se parecía a Marta, a Claudia, a Mariela, a cualquiera de sus compañeras. Iba y venía con andar de laboriosa hormiga, con una expresión de pesar en su rostro, una expresión de pesar casi plagado de indiferencia. Hacía su montículo de cuadrados grises y luego, uno a uno, comenzaba y recomenzaba a arrojar el peso. Asombrosamente, la montaña que la esperaba allá lejos, a unos metros, no parecía disminuir cuando ella tomaba los bloques. El trabajo debía ser agotador, pero ni una gota de sudor corría por el rostro de la anónima chica.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">_ Los más cultos le dicen Sísifo. Su tarea consiste en levantar adoquines, acumularlos y arrojarlos, hasta que el director lo decida.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">Pero Larry ya paseaba la mirada por otros lugares del patio. Las paredes, cubiertas de murales coloridos durante el día, ostentaban algo parecido a letras escritas con aerosol. &#8220;Anto te amo&#8221;, decía la 11, &#8220;Anto te amo&#8221;, gritaban todas las paredes y paredones de la 11. Un chico alto y flaco, también de guardapolvo, pintaba con seriedad cada espacio vacío, cada segmento de pared, cada vestigio de blanco. Y mientras pintaba un paredón, el otro se despintaba como si la tinta se derritiera o se desvaneciera&#8230; o se volviera invisible.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">_ Muy poético. Como el amor: intangible_ dijo el Michi. Ése es Yony, y su tarea es declarar su amor a Antonela hasta que le levanten la sanción. Parecería un daño mínimo el que hizo, ¿no? Él sólo se trepó por las paredes de la 11 en la década del 90 para pintar unos graffitis para su novia, esperando sorprenderla al otro día. Se cayó del paredón y ahí empezó la sanción. Porque el amor no es cosa que pueda a tomarse a la ligera, y menos cuando es amor adolescente. El corazón a los 15 años palpita y siente como un corazón virgen de desconfianzas, de amarguras, de reparos, de traiciones. El corazón adolescente es nuevo en el amor, y Yony inauguró el de Anto, su chica, causándole una herida tremenda que no se cerrará fácilmente. El director fue claro: el día que esa mujer deje de recordarlo, las paredes dejarán de borrarse y podrá finalizar su tarea. Pero ella recuerda, y recuerda, y recuerda&#8230; Pero uy, ¿escuchás, Larry? Me distraje demasiado, corré que vamos a perdernos el comienzo de la función del salón de actos y no vamos a conseguir asiento, dale vamos.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif">El Michi tomó de la mano a Larry y lo arrastró por el pasillo, mientras éste se sentía como un largo y flotante barrilete rojo&#8230;</span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif"> </span></p>
<h2><em>Continuará… y finalizará el próximo viernes</em></h2>
<p>&nbsp;</p>
<p><em><strong>Una noche en la 11 es un relato contado en 6 capítulos. Leé la última parte el viernes, cuando actualice #ProyectoPibeLector</strong></em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Imagen: Adriana Lara.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center"><strong><em>Indicá “me gusta” en la <a href="https://www.facebook.com/ProyectoPIBELector">página de facebook de Proyecto Pibe Lector </a>y leé en tu muro los relatos semanales. </em></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
</div>
</div>
<div></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/04/03/una-noche-en-la-once-cap-5/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Tu primer amor?</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/02/20/tu-primer-amor/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/02/20/tu-primer-amor/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 20 Feb 2015 14:21:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Adriana Lara</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[aburrimiento]]></category>
		<category><![CDATA[adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[amor]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[enamoramiento]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[Libro de las Respuestas Imaginadas]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Narciso]]></category>
		<category><![CDATA[niñez]]></category>
		<category><![CDATA[paso de la niñez a la adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[relatos]]></category>
		<category><![CDATA[siesta]]></category>
		<category><![CDATA[sol]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/?p=533</guid>
		<description><![CDATA[#ProyectoPibeLector es un blog de ficción.Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. El siguiente relato pertenece al Libro de las Respuestas Imaginadas. Leé atentamente. Luego, imaginá cuál sería tu respuesta. Usá  #ProyectoPibeLector y compartí lo que se te ocurrió con fotos, videos, canciones, cuentos y todo lo que quieras.  46. ¿Tu primer amor? Fue durante una tarde de sábado y verano,... <a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/02/20/tu-primer-amor/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><strong>#ProyectoPibeLector es un blog de ficción.Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.</strong></p>
<p>El siguiente relato pertenece al <span style="text-decoration: underline">Libro de las Respuestas Imaginadas</span>.</p>
<p><i>Leé atentamente. Luego, imaginá cuál sería <b>tu</b> respuesta. Usá  #ProyectoPibeLector y compartí lo que se te ocurrió con fotos, videos, canciones, cuentos y todo lo que quieras. </i></p>
<h2 style="text-align: center">46. ¿Tu primer amor?</h2>
<p>Fue durante una tarde de sábado y verano, en la casa de mi abuela. A la hora la siesta, por más que hice caso y clavé los ojos en las cortinas de la ventana, incandescentes en su afán de ocultar el sol, el sueño no llegó nunca. El único que vino fue el aburrimiento. Había una puerta ruidosa que daba a un baño compartido por las otras piezas: no me quedó más remedio que romper un poco más el mosquitero de alambre y escapar por la ventana.</p>
<div id="attachment_534" class="wp-caption alignnone" style="width: 1290px"><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2015/02/William-Adolphe_Bouguereau_1825-1905_-_Love_on_the_Look_Out_1890.jpg"><img class="size-full wp-image-534" alt="Bouguereau &quot;Love on the look out&quot;" src="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2015/02/William-Adolphe_Bouguereau_1825-1905_-_Love_on_the_Look_Out_1890.jpg" width="1280" height="1957" /></a><p class="wp-caption-text">Bouguereau &#8220;Love on the look out&#8221;</p></div>
<p><span id="more-533"></span> Me acuerdo perfectamente: di un gran salto y quedé descalza sobre el pasto, rodeada de una nube de mosquitos, o de jejenes, vaya una a saber. El patio me pareció un campo minado de bichos colorados, hormigueros y cardos: extrañé la penumbra fresca de la habitación, sus amables baldosas. Busqué un palo lo suficientemente largo para poder pescar mi mochila, adonde estaban el repelente y las ojotas. Absorta en esa tarea, no vi al chico hasta que me habló:</p>
<p>_ ¿Por qué no entrás a buscarla y listo?</p>
<p>Supuse que estaba escondido entre las ramas de higuera. Justo cuando le iba a contestar, enganché la mochila. Experimenté una satisfacción tan grande que decidí continuar con la pesca: primero las flores de plástico del adorno en forma de vaso horrible con tapa, el almanaque de los benteveos, un paquete hecho de papel madera que estaba arriba del ropero. El vaso horrible con tapa.  A esa altura el chico ya había aparecido y me ayudaba;  apenas pasaban por el marco de la ventana las cosas se volvían opacas y caían haciendo nubecitas. Sucedió especialmente con el paquete: el pasto que lo rodeaba quedó marrón. Opiné que era por la tierra colorada, porque eso decía siempre mi abuela. Según el chico, pasaba porque éramos una familia de mugrientos.</p>
<p>Cuando ya no quedó nada posible de alcanzar con el palo, decidimos meter todo en el lavarropas. Tuve que ponerme las ojotas porque daba pequeñas descargas eléctricas&#8230; puntaditas, agujitas invisibles que me hacían cosquillas. Por suerte no pudimos encenderlo: años después supe qué había adentro del paquete. Y, por supuesto, me alegro de no haber lavado a máquina el vaso con tapa, que en realidad es la urna que aún guarda las cenizas de mi bisabuelo.</p>
<p>Batallar contra el tedio de una tarde de siesta es más fácil de a dos. Conversamos sobre las incomprensibles mañas de los adultos, sobre las picaduras de abejas. Nos reímos juntos. Metimos las cosas en una carretilla para pasearlas por el patio sin ensuciarnos, divertidísimos. El chico tuvo una idea original: nos ataríamos a la roldana del viejo aljibe y bajaríamos hasta que diera la cuerda. A esa altura no podíamos contener las carcajadas; era como si nos conociéramos de toda la vida, nuestros corazones latían al unísono. Nuestras frentes perladas por el esfuerzo se rozaron en el borde del pozo, en la siesta soleada, tierna cómplice. El campo que rodeaba la vieja casona se extendía hasta el horizonte, desierto.</p>
<p>Sorteamos el primer turno y me ganó. Minutos después, lo habíamos hecho. Cuando la soga se terminó, se oyó un ruido seco. Me asomé peligrosamente, buscando rastros. El patio se inundó de silencio. De tanto escudriñar la oscuridad, el aire se pobló de lucecitas. Ahí fue cuando el chico, sofocado por la risa contenida, apareció de golpe, se aferró a mi cuello y me arrastró hacia el abismo. Sujeté una rama del limonero erizado de espinas y lo miré de frente por primera vez, agitada y sorprendida. Desapareció, esta vez, definitivamente. Me sangraba la mano, pero me había salvado. Se escuchó la voz de mi abuela:</p>
<p>_ ¡Nena! ¡Te va a pasar como a Narciso! ¿Qué estás haciendo tan cerca del pozo?</p>
<p>Estaba enamorándome por primera vez, pero todavía no me había dado cuenta.</p>
<p style="text-align: center"><strong><em>Indicá “me gusta” en la <a href="https://www.facebook.com/ProyectoPIBELector">página de facebook de Proyecto Pibe Lector </a>y leé en tu muro los relatos semanales. </em></strong></p>
<p style="text-align: center">
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/02/20/tu-primer-amor/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Sin vuelta atrás</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/01/02/sin-vuelta-atras/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/01/02/sin-vuelta-atras/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 02 Jan 2015 17:35:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Adriana Lara</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[amor]]></category>
		<category><![CDATA[armas]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[desamparo]]></category>
		<category><![CDATA[enamoramiento]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[inmigrantes]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[literatura juvenil]]></category>
		<category><![CDATA[narcotráfico]]></category>
		<category><![CDATA[penal]]></category>
		<category><![CDATA[pobreza]]></category>
		<category><![CDATA[relatos]]></category>
		<category><![CDATA[soledad]]></category>
		<category><![CDATA[sufrimiento]]></category>
		<category><![CDATA[tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[violencia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/?p=479</guid>
		<description><![CDATA[PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. 39. Sin vuelta atrás 4:00 a.m. Se realizó un allanamiento en el Barrio. Hubo un tiroteo que dejó como resultado cuatro heridos y dos muertos. Un argentino de sesenta años y tres jóvenes extranjeros quedaron detenidos. Serán acusados por... <a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/01/02/sin-vuelta-atras/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><strong><em><strong><em>PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.</em></strong></em></strong></p>
<h2 style="text-align: center">39. Sin vuelta atrás</h2>
<p><strong><em>4:00 a.m.</em></strong></p>
<p>Se realizó un allanamiento en el Barrio. Hubo un tiroteo que dejó como resultado cuatro heridos y dos muertos. Un argentino de sesenta años y tres jóvenes extranjeros quedaron detenidos. Serán acusados por poseer armas de guerra y dedicarse al narcotráfico. Ninguno saldrá del penal hasta muchos años después de esta madrugada.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="attachment_480" class="wp-caption alignnone" style="width: 1034px"><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2015/01/Dalí-Los-relojes-blandos.jpg"><img class="size-full wp-image-480" alt="Dalí: &quot;Los relojes blandos&quot;" src="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2015/01/Dalí-Los-relojes-blandos.jpg" width="1024" height="627" /></a><p class="wp-caption-text">Dalí: &#8220;Los relojes blandos&#8221;</p></div>
<p><span id="more-479"></span></p>
<p><strong><em>3:30 a.m.</em></strong></p>
<p>Separadas entre sí por decenas de kilómetros, dos mujeres insomnes piensan en él. La madre mueve los labios apenas: reza por el hijo que no volvió, por los que eligieron la mala vida y no volverán, por la tierra vieja. La adolescente también murmura, enamorada por primera vez.</p>
<p><strong><em>2:06 a.m.</em></strong></p>
<p>Golpeó al llegar, despacito, pero con firmeza. Hacía meses que no pisaba el lugar. Había huido con su madre del envilecimiento de los hermanos, sucios por la codicia. Recibió el abrazo rígido como una estatua. <i>&#8220;La vieja no sabe dónde estoy&#8221;</i>, susurró uno de los dos. Podría dormir algunas horas más: la escuela estaba a pocas cuadras. Recordó la frase sobre su madre al proseguir con el sueño, dolorido de hambre, pero ni siquiera en ese estado revelador pudo saber si había sido su boca la que la había pronunciado.</p>
<p><strong><em> </em><em>12:01 a.m.</em></strong></p>
<p>Llevaba poco tiempo dormido en el umbral de una casa cuando lo echaron. Se sintió aliviado, a pesar de la situación: otra vez se deslizaba sobre la cinta mecánica de la pesadilla. Aturdido, arrancado de su monstruosa interioridad, decidió darse por vencido y buscar refugio entre sus hermanos.</p>
<p><strong><em> 7:30 p.m.</em></strong></p>
<p>La acompañó hasta su casa usando las monedas que tenía para regresar a la suya. Se sentía bien, pero al darle el último beso, furtivo, y oír el rechinar de la reja, el sentimiento cambió. Atardecía sobre la ciudad inhóspita y estaba solo. No tenía crédito para avisarle a su mamá y se iba a preocupar. Tal vez. Levantó el cuello de su campera y caminó sin rumbo, resignado.</p>
<p><strong><em> 1: 05 p.m.</em></strong></p>
<p>Ella lo esperó a la salida, bajo el árbol raquítico de la esquina de la escuela, y lo invitó a comer. A pesar de la vergüenza, pudo más el goce de mirarla a los ojos. Ignoraron juntos las zapatillas rotas, el pantalón viejo, la campera incongruente con el clima. Vieron una paloma muerta, caminaron entre la multitud hostil, se dieron el primer beso. Conversaron durante horas.</p>
<p><strong><em> 7: 45 a.m.</em></strong></p>
<p>Llegó tarde. Ella lo observó anhelante mientras recibía la reprimenda, desde el primer banco del aula. Los desmesurados kilómetros y el rocío de la madrugada adherido a sus hombros se hacían incomprensibles cuando salía el sol. Estaba cansado de explicar. Se limitaba a bajar la vista, a permitir la inundación de tristeza.</p>
<p><strong><em> 4: 30 a.m.</em></strong></p>
<p>Era noche cerrada cuando se subió al tren, a pesar de que el verano estaba próximo. Lo esperaban dos tramos de viaje largo: dos retazos de sueño bamboleante hasta llegar a la escuela.</p>
<p><strong><em> 4: 00 a.m.</em></strong></p>
<p>Despertó antes de que sonara la alarma de su celular. Había soñado con ella y con ríos de colores que se deslizaban como una cinta mecánica. En un punto indeterminado, los colores se mezclaban como en un remolino y la sensación era desagradable. Se alegró de salir del sueño, se levantó de un salto. Su madre ya trajinaba en la cocina preparando el pan para vender. Le había guardado un trozo de ayer para que comiera algo en el camino. Una vez en la calle, masticó despacio, pensando en qué le depararía el nuevo día.</p>
<p style="text-align: center"><span style="color: #000000"> </span><i style="color: #000000">Indicá “me gusta” en PROYECTO PIBE LECTOR<a href="https://www.facebook.com/ProyectoPIBELector?ref_type=bookmark"><span style="color: #000000"> haciendo click aquí </span></a>y recibí información y actualizaciones en forma personalizada</i></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2015/01/02/sin-vuelta-atras/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Qué hacer en caso de Calificaciones</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/21/que-hacer-en-caso-de-calificaciones/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/21/que-hacer-en-caso-de-calificaciones/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 21 Nov 2014 12:25:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Adriana Lara</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[abandono]]></category>
		<category><![CDATA[acoso escolar]]></category>
		<category><![CDATA[adicción a la tecnología]]></category>
		<category><![CDATA[adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[alumnos]]></category>
		<category><![CDATA[bullying]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[docentes]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[escuela secundaria]]></category>
		<category><![CDATA[escuelas]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[la Isla del Alumno Autodidacta]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[literatura juvenil]]></category>
		<category><![CDATA[maltrato infantil]]></category>
		<category><![CDATA[niñez]]></category>
		<category><![CDATA[padres]]></category>
		<category><![CDATA[qué hacer en caso de]]></category>
		<category><![CDATA[relatos]]></category>
		<category><![CDATA[soledad]]></category>
		<category><![CDATA[utopía]]></category>
		<category><![CDATA[violencia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/?p=437</guid>
		<description><![CDATA[PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. 33. Qué hacer en caso de calificaciones Efraín es la persona que lleva más tiempo en la Isla del Alumno Autodidacta y la que mejor conoce su funcionamiento. Por esa razón es a quien se debe recurrir en caso... <a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/21/que-hacer-en-caso-de-calificaciones/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><strong><em>PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.</em></strong></p>
<h2 style="text-align: center">33. Qué hacer en caso de calificaciones</h2>
<p>Efraín es la persona que lleva más tiempo en <a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/06/27/la-isla-del-alumno-autodidacta-parte-1/">la Isla del Alumno Autodidacta</a> y la que mejor conoce su funcionamiento. Por esa razón es a quien se debe recurrir en caso de dudas de cualquier especie.</p>
<p>Un tema especialmente peliagudo en la Isla es el de las calificaciones. &#8220;Para los docentes&#8221;, piensa Efraín, &#8220;porque son unos ineptos&#8221;. El Auxiliar siente una especial mezcla de repugnancia y desprecio por los profesores del Universo, que se guarda bien de mostrar. Efraín sabe guardar secretos, disimular emociones, manipular hechos. Se considera a sí mismo como un estratega invencible, un soberano en su reino. Finge una pizca de servilidad, escudado tras sus lentes enormes, y contesta solícito cuando se lo requiere.</p>
<p><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/07/estafa-educativa/">Efraín</a> es el Auxiliar, con mayúsculas.</p>
<div id="attachment_438" class="wp-caption alignnone" style="width: 658px"><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/11/Dalí-a-los-seis-años-Dalí.jpg"><img class="size-full wp-image-438" alt="Dalí: &quot;Dalí a los seis años&quot;" src="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/11/Dalí-a-los-seis-años-Dalí.jpg" width="648" height="486" /></a><p class="wp-caption-text">Dalí: &#8220;Dalí a los seis años&#8221;</p></div>
<p>Existe una página especial en el campus virtual de la Isla que contiene las calificaciones personalizadas de los alumnos, y los docentes se desviven por mantenerla actualizada entregando sus planillas en tiempo y forma. No saben (nadie sabe) que jamás tuvo visitante alguno. Ni un cibernauta perdido, mísero. Tampoco saben que esa información es guardada y paladeada placenteramente por el administrador de los datos y recepcionador de planillas: nada más y nada menos, que Efraín.</p>
<p>En diciembre los docentes se agolpan, desesperados, frente a su pequeña oficina-depósito de escobillones y plumeros.</p>
<p>_ Efraín, dígame: ¿Un alumno que tuvo un aplazo en el primer trimestre, se lleva a diciembre la materia?</p>
<p>_ De ninguna manera. Puede tener un 1, otro 1 en el segundo trimestre y un 2 en el tercero y la nota final puede ser 7. Igualmente resultaría sospechoso un profesor que califique con aplazos; usted debería revisar su desempeño y andar con cuidado si quiere continuar aquí.</p>
<p>En voz baja, los alumnos cuentan que cuando era joven, Efraín se metió en una clase de Educación Física con una chancleta en la mano y le dejó el culo bordó a unos pibes que andaban molestando a uno de sus sobrinos, que estaba becado en la Isla. Murmuran: el profesor que estaba a cargo quiso parar los chancletazos justicieros y se ligó uno en la cara que lo dejó tuerto de por vida.</p>
<p>Anécdotas como ésa rodean al Auxiliar como un halo y lo hacen parecer más alto, espigado.</p>
<p>_ Efraín: ¿Los números  van promediados con centésimos en la nota final?</p>
<p>_ De ninguna manera. El educando puede tener un 4, un 3 y un 6 y tener un 7 como nota final. Queda a criterio del profesor, que, por supuesto, favorecerá al educando. No vaya a ser que no podamos festejar tranquilos las fiestas en la Isla por culpa de alguno de ustedes&#8230;</p>
<p>Durante el tercer año de su gestión, el director De Álzaga se enfermó. Gozó de una licencia extensa, y Efraín aprovechó con fuición su ausencia. La Isla se volvió su territorio por completo, fue invadiendo oficinas y salones y se desparramó, repatingó y dormitó en cada rincón. De Álzaga regresó, renovado, y no se dio cuenta de los cambios. La Isla había funcionado perfectamente durante su ausencia: Efraín se había encargado del papeleo, de la actividad virtual, de las preguntas frecuentes de los docentes. En su ceguera y nadando en su propio ego, De Álzaga se acomodó ante su escritorio y cerró la puerta, dejando a Efraín solitario, amo y señor de su pequeño imperio.</p>
<p>_ Efraín: ¿Cómo califico a un alumno que vino una sola vez a mis clases-guía de &#8220;Administración de la Economía Hogareña&#8221;?</p>
<p>_ Con una sola vez, alcanza y sobra. ¿Qué hizo el chico ese día?</p>
<p>_ Nada. Le pregunté cómo se llamaba y me contestó.</p>
<p>_ Bueno. Si dijo su nombre en forma vacilante y usando tono bajo, merece un 7. Si alzó la voz y la miró a los ojos, póngale un 10.</p>
<p>&#8220;Universitarios&#8221;, piensa Efraín mientras contesta con sorna. &#8220;Son los peores&#8221;.</p>
<p>_ Efraín: ¿Tengo que calificar a Pérez? Se pasó las 100 horas de mi curso anual de &#8220;Prevención de Adicciones&#8221; durmiendo como una morsa &#8230;</p>
<p>_ Más morsa será usted, señor. No descalifique al chico. Póngale un 10. Uno mientras duerme no se puede hacer adicto a nada.</p>
<p>La lógica del Auxiliar, formidable. Con el tiempo, hasta había encontrado su propio Efraín: un nuevo profesor, doctor en Ingeniería Civil, poseía una personalidad tímida y había aceptado limpiar el edificio a cambio de que intercediera ante los alumnos para que no lo insultaran ni golpearan. &#8220;Mucho doctorado y cero manejo de grupo&#8221;, le había lanzado el Auxiliar, junto con una escoba.</p>
<p>_ Efraín: ¿Califico a los que figuran en el listado, pero no vinieron nunca?</p>
<p>_ Por supuesto. ¿Usted quiere que nos manden al Continente por falta de matrícula? ¿Quiere que nos cierren la Institución? De ninguna manera. Un 7 a todo el mundo ahorra problemas y todos contentos.</p>
<p>_ Efraín: Tengo a este caso que no sabe leer ni escribir y yo enseño &#8220;Discurso persuasivo para tener éxito en las ventas&#8221;. ¿Qué hago? No sabe ni escribir su nombre&#8230;</p>
<p>_ En primer lugar: no le diga &#8220;caso&#8221; al alumno; no estigmatice. En segundo lugar, hombre&#8230; la escritura está sobrevaluada en este mundo loco&#8230; Apruébelo y listo. Se lo merece por ser valiente y desafiar al sistema capitalista.</p>
<p>Efraín es un hombre de muchos secretos. Se rumorea que posee estrategias que los docentes ignoran para manejar situaciones difíciles; dicen que se desliza durante la noche por la Isla y espía y vigila&#8230;</p>
<p>_ Efraín: Este grupo de alumnos se pasó el año entero jugando al Call of Duty en mi cara y mandándome a la mierda. Amenazaron con matarme, con torturar a mis hijos, con desfigurar a mi mujer&#8230;</p>
<p>_ ¿Y por qué usted no me avisó antes?</p>
<p>_ Yo escribí unos sesenta informes y los dirigí a De Álzaga&#8230;</p>
<p>_   Pero no, hombre, al director no, de ninguna manera. Me tiene que avisar&#8230; Usted déjemelos a mí. Apruebe a todos y listo. Va a ver cómo lo dejan en paz.</p>
<p>Los &#8220;viejos&#8221; le cuentan a los &#8220;nuevos&#8221; que Efraín avanza despacito entre las camas donde duermen su sueño los alumnos, durante la noche isleña. Pone sus manos de dedos largos sobre los cuellos de los que califica en secreto de &#8220;rebeldes&#8221;, &#8220;patoteros&#8221;, &#8220;cabecillas&#8221;&#8230;y aprieta, aprieta, hasta que los ojos que miraban el sueño plácido lo miran a él, desorbitados, enrojecidos. Su estrategia es sencilla: aseguran que suelta cuando las venas de su presa están gruesas y oscuras como tronco de árbol.</p>
<p>&#8220;Shhhhhhhhhhhh&#8221;, les dice. &#8220;Ojito con joderme la vida&#8221;.</p>
<p>Eso basta.</p>
<p>Los &#8220;nuevos&#8221; se estremecen.</p>
<p>Jamás un alumno lo ha denunciado ni ha hecho un comentario, en voz alta o por escrito, sobre los terrores nocturnos asociados al Auxiliar.</p>
<p>Eso sí, una vez alguien descubrió el punto débil de Efraín, hecho que le costó el trabajo en la Isla.</p>
<p>Era una profesora nueva, que enseñaba-guiaba sobre &#8220;Control de la Natalidad&#8221;. Quiso saber qué hacer en caso de calificaciones porque un alumno se negaba a participar de sus clases por motivos religiosos. Le dijeron que le preguntara a Efraín, naturalmente. Tenía una vocecita aguda que se oyó por encima del ruido a adolescencia, cocoteros y mar:</p>
<p>_ Señor portero, ¿puedo hacerle una pregunta?</p>
<p>La Isla se detuvo. Fue como la caída de un rayo.</p>
<p>La despidieron al anochecer. Por la madrugada ya estaba en el Continente.</p>
<p>Su experiencia no fue en vano. Desde ese día, todos en la Isla aprendieron la importancia de no decir jamás delante de un auxiliar la palabra &#8220;portero&#8221;.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center"> <i>Indicá “me gusta” en PROYECTO PIBE LECTOR<a href="https://www.facebook.com/ProyectoPIBELector?ref_type=bookmark"> haciendo click aquí </a>y recibí información y actualizaciones en forma personalizada</i></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/21/que-hacer-en-caso-de-calificaciones/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La Revolución del Agua Humana</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/14/la-revolucion-del-agua-humana/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/14/la-revolucion-del-agua-humana/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 14 Nov 2014 18:19:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Adriana Lara</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[abandono]]></category>
		<category><![CDATA[ciencia ficción]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[identidad]]></category>
		<category><![CDATA[literatura juvenil]]></category>
		<category><![CDATA[niñez]]></category>
		<category><![CDATA[padres]]></category>
		<category><![CDATA[relatos]]></category>
		<category><![CDATA[soledad]]></category>
		<category><![CDATA[sufrimiento]]></category>
		<category><![CDATA[utopía]]></category>
		<category><![CDATA[violencia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/?p=424</guid>
		<description><![CDATA[PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. 32. La Revolución del Agua Humana &#160; El niño se detuvo. Tomó aire, dirigió su mirada límpida hacia el cielo transparente. Desplegó el material sobre la Revolución del Agua Humana. Comenzó a indagar. Al cabo de unos minutos un... <a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/14/la-revolucion-del-agua-humana/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><span style="color: #3366ff"><strong><em>PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.</em></strong></span></p>
<h2 style="text-align: center">32. La Revolución del Agua Humana</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>El niño se detuvo. Tomó aire, dirigió su mirada límpida hacia el cielo transparente. Desplegó el material sobre la <em><strong>Revolución del Agua Humana</strong></em>. Comenzó a indagar.</p>
<p>Al cabo de unos minutos un señor se le acercó, amable, para preguntar si necesitaba ayuda. El niño contestó apresuradamente que sería un honor escuchar la palabra de uno de sus mayores. El señor, entonces, habló:</p>
<div id="attachment_425" class="wp-caption alignnone" style="width: 211px"><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/11/Salvador-Dalí-Yang-y-Yin-ampurdaneses.jpg"><img class="size-full wp-image-425" alt="Dalí &quot;Yang y Yin ampurdaneses&quot;" src="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/11/Salvador-Dalí-Yang-y-Yin-ampurdaneses.jpg" width="201" height="251" /></a><p class="wp-caption-text">Dalí &#8220;Yang y Yin ampurdaneses&#8221;</p></div>
<p>_ En el año 2036 un investigador de la UNLP, en Argentina, hizo un descubrimiento que le pareció fenomenal: logró sintetizar el líquido que denominó <em><strong>&#8220;Agua Humana&#8221;</strong></em>, el néctar esencial, el maná, la fuente de la juventud, anhelada, buscada e imaginada por alquimistas y artistas durante milenios. La fórmula aún era imperfecta, pero la subió a internet en su blog personal.</p>
<p>En 2042 un jovencito hizo pruebas en su cuerpo basándose en la fórmula del <strong><em>Agua Humana</em></strong>. Incorporó el <em><strong>Inhibidor del Apetito</strong></em> y la perfeccionó. Quiso pasar a la posteridad como un héroe anónimo: no sólo envió la fórmula renovada a cada gobernante, a cada laboratorio, a cada universidad, sino que usó las redes sociales con tal habilidad que los datos se viralizaron. La gente de esa época estaba obsesionada con su imagen: seducida por la promesa de la pérdida de grasa corporal, fabricó la fórmula y empezó la <strong><em>Revolución</em></strong>.</p>
<p>El<strong><em> Agua Humana</em> </strong>adelgazó a las personas, pero además las volvió sanas. Desaparecieron los problemas de los dientes, de los pulmones, de los riñones, del corazón&#8230; ya nadie se enfermó. Los organismos funcionaron como debían y la gente se volvió perfecta. Eso trajo consecuencias que el joven dadivoso jamás pudo imaginar, ya que fue asesinado por una horda enfurecida el mismo año en que la <strong><em>Revolución</em></strong> comenzó.</p>
<p>Ya no hubo necesidad de comer ni de beber. Hasta ese momento, la humanidad giraba en torno a la comida: a producirla, a consumirla. Ser comensal era un ritual social. Restaurantes, fábricas, supermercados, vida familiar, horarios, modos de crianza: todo cambió y se produjo un inmenso desconcierto.  A medida que la gente se desintoxicaba de milenios de consumir comida se volvía sagaz: nadie dudó acerca de la importancia de abandonar el paradigma obsoleto y las naciones, unidas, comenzaron a buscar nuevas formas para que la economía no estallara del todo.</p>
<p>El mundo cambió vertiginosamente: tampoco se necesitaban abogados, psicólogos, agricultores, ganaderos&#8230; Millares de máquinas, en meses, se transformaron en chatarra. Lo relativo a la estética era vestigio de una época olvidable. Fue demasiado. Hubo que reorganizar todo. La naturaleza se erguía, triunfante: dejaba de ser explotada. El ser humano asumía finalmente su rol como eslabón, como engranaje ínfimo perteneciente al Reino Animal. La gente no sólo no se dejaba engañar, sino que había perdido las ganas de engañar a otra gente. El <strong><em>Agua Humana</em></strong> rasgó el velo que mantenía la Humanidad en la oscuridad y la corrupción; fue un renacer después de una especie de Sodoma y Gomorra. La gente se volvió reflexiva y crítica, y dejó de preocuparse por el consumo. ¿Desplegaste alguna vez el Museo del s. XX?</p>
<p>El niño escuchaba atentamente. &#8220;Sí&#8221;, contestó.</p>
<p>_ ¿Y qué te pareció?</p>
<p>_ Me dio vergüenza ajena y compasión. Las personas vivían embrutecidas, pendientes de frivolidades. Trabajaban para comprar objetos innecesarios, sufrían por cosas carentes de sentido.</p>
<p>_ No sientas vergüenza. Es parte de nuestra historia. No olvides que estaban intoxicados por la alimentación. Gracias al <strong><em>Agua Humana</em></strong>&#8230;</p>
<p>_ Sí, es suficiente. Muchas gracias por su tiempo, señor. ¿Usted llegó a tener padres con coincidencia biológica?</p>
<p>_ No, soy muy joven. Ni siquiera mis bisabuelos hubieran vivido esa época. ¿Querés que te hable de la <strong><em>Revolución Igualitaria</em></strong>?</p>
<p>_ No hace falta, muchas gracias. Fue cuando se decidió que tener hijos biológicos restaba igualdad de oportunidades a la Humanidad y los niños se volvieron comunitarios. Luego quedamos solos.</p>
<p>_ Exactamente. La Historia de la Humanidad fue siempre un baño de sangre, pero somos afortunados ahora. Que tengas un buen día, niño.</p>
<p>El niño cerró los ojos y la información desapareció. Se borraron las ciudades, las personas que caminaban apresuradas, los carteles de neón. En el siglo del niño, la gente no necesitaba nada. Mientras contemplaba nuevamente la serenidad diáfana del cielo, se preguntó si el señor que le había hablado amablemente sobre el <strong><em>Agua Humana</em></strong> pertenecía a la realidad o a los materiales históricos que se le había ocurrido curiosear. No supo qué pensar. Se le ocurrió que quizás hubiera soñado todo, que existía la posibilidad de que en ese exacto momento estuviera planteándose acertijos dentro de un sueño. Se le ocurrió que el soñador podía ser el señor, y él mismo, tal vez, fuese el producto de un sueño ajeno, en la soledad de unas ruinas con forma de círculo. Tampoco supo explicar el porqué del sentimiento de nostalgia que lo invadió al pensar todo eso.</p>
<p>Movió sus manos y desplegó el <strong><em>Agua Humana</em></strong>. Se sintió reconfortado. Había olvidado el episodio y los laberintos oníricos cuando comenzó a beber.</p>
<p style="text-align: center"> <span style="color: #3366ff"><i>Indicá “me gusta” en PROYECTO PIBE LECTOR<a href="https://www.facebook.com/ProyectoPIBELector?ref_type=bookmark"><span style="color: #3366ff"> haciendo click aquí </span></a>y recibí información y actualizaciones en forma personalizada</i></span></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/14/la-revolucion-del-agua-humana/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Estafa educativa</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/07/estafa-educativa/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/07/estafa-educativa/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 07 Nov 2014 21:11:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Adriana Lara</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[abandono]]></category>
		<category><![CDATA[adicción al celular]]></category>
		<category><![CDATA[adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[alumnos]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[docentes]]></category>
		<category><![CDATA[escuela secundaria]]></category>
		<category><![CDATA[escuelas]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[fantasía en un acto]]></category>
		<category><![CDATA[la Isla del Alumno Autodidacta]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[literatura juvenil]]></category>
		<category><![CDATA[maltrato infantil]]></category>
		<category><![CDATA[niñez]]></category>
		<category><![CDATA[padres]]></category>
		<category><![CDATA[relatos]]></category>
		<category><![CDATA[soledad]]></category>
		<category><![CDATA[teorías]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/?p=415</guid>
		<description><![CDATA[PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. 31. Estafa educativa Fantasía en un acto En escena, una enorme entrada de edificio. Puertas cerradas, una puerta de ascensor. Un sillón. Una planta ornamental, de plástico.  Un hombre se acerca a la puerta con timidez. Su preocupación es grande... <a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/07/estafa-educativa/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><strong><em>PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.</em></strong></p>
<h2 style="text-align: center">31. Estafa educativa</h2>
<p style="text-align: center"><em>Fantasía en un acto</em></p>
<p><i>En escena, una enorme entrada de edificio. Puertas cerradas, una puerta de ascensor. Un sillón. Una planta ornamental, de plástico. </i></p>
<p>Un hombre se acerca a la puerta con timidez. Su preocupación es grande y se le va hacia las piernas, hacia los brazos. Una vez dentro del edificio no sabe qué hacer. No hay nadie; ningún cartel. Al rato baja de un ascensor un señor de lentes descomunales, que se queda mirándolo unos minutos. Se acerca al desconocido, que experimenta un alivio tal que parece a punto de llorar.</p>
<p>_ ¿Usted es&#8230;?</p>
<p>_ Soy el padre de Juan Pérez. El director me espera.</p>
<p>El señor de lentes parece sorprendido. Hace un gesto al padre de Pérez para que tome asiento en el sillón y se sienta a su lado.</p>
<div id="attachment_188" class="wp-caption alignnone" style="width: 970px"><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/06/mapa.jpg"><img class="size-full wp-image-188" alt="Estafa educativa" src="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/06/mapa.jpg" width="960" height="760" /></a><p class="wp-caption-text">Estafa educativa</p></div>
<p>_ Así que el padre de Pérez&#8230;</p>
<p>_ Sí.</p>
<p>_ Egresó hace ya cuatro meses, Juan Pérez. Acá no está.</p>
<p>_ Ya sé. Está en el continente, en mi casa. Viajé personalmente porque quiero entender qué pasó con mi hijo antes de presentar mi denuncia formal.</p>
<p>El de lentes permanece imperturbable. El padre de Juan Pérez, algo desconcertado ante la falta de reacción ante sus palabras, prosigue:</p>
<p>_ Juancito llegó y no supimos qué hacer. Mi señora y yo estamos desesperados. No sabemos quién es ese jovencito, realmente. Imagínese que hasta le hicimos un ADN para ver si era nuestro hijo, de lo cambiado que nos lo devolvieron. Esta institución&#8230;</p>
<p>_<a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/06/27/la-isla-del-alumno-autodidacta-parte-1/"> La Isla del Alumno Autodidacta</a>.</p>
<p>_ Sí, ya sé, la Isla. Bueno, se suponía que el chico iba a poder ingresar a la universidad, que iba a tener intereses definidos, que iba a poder conseguir un trabajo estable y decente&#8230; El nene se niega a ponerse un traje para trabajar en mi empresa, se niega a salir de la casa, no quiere hacer nada que no sea estar en su habitación encerrado con su computadora y ni siquiera me mira a los ojos cuando le hablo&#8230;</p>
<p>_ Dijo que tiene una empresa&#8230;</p>
<p>_ Sí, soy empresario gastronómico.</p>
<p>_ ¿Y por qué mandó al chico a educarse a la Isla, entonces?</p>
<p>El padre de Juan Pérez parece desconcertado. El de lentes aprovecha su silencio y continúa:</p>
<p>_ Usted firmó un contrato con la Isla del Alumno Autodidacta para que se hiciera cargo de su hijo, ¿no es verdad? Bueno, aquí estuvo Juan Pérez viviendo durante los 16 años que duró su autoeducación formal, y jamás tuvimos ningún problema con él. Los problemas que usted enumera tienen que ver con la letra chica del contrato, que evidentemente no leyó.</p>
<p>_ ¿Letra chica? ¿Usted dice que el chico pasó acá 16 años y no sabe buscar trabajo en los clasificados del diario, las tablas de multiplicar, quién descubrió América y es MI CULPA por no leer una letrita en un contrato? ¿Ahora resulta que soy yo el estafador y no ustedes con su bendita Isla?</p>
<p>_ Exactamente. La Isla del Alumno Autodidacta se ocupa de la educación formal. Usted se comprometió a mantener un contacto virtual de &#8230; por lo menos tres veces semanales con su hijo para conversar con él sobre sus intereses, transmitirle valores, mostrarle afecto, interés y cariño. Si el chico resultó un huraño inseguro de sí mismo e inadaptado social es exclusivamente su culpa. Imagínese enseñarle el teorema de Tales a una persona así&#8230; imposible.</p>
<p>_ ¿Pero qué está diciendo?</p>
<p>_ Y lo que es peor: usted es un pésimo padre. Está descalificando a su hijo, hablando mal de él. Que no sepa las tablas de multiplicar no significa nada: él es un nativo digital y puede buscarlas en su celular en dos segundos si las necesita. Existen las calculadoras, ¿sabe? Cada jovencito tiene sus tiempos y aquí en la Isla la heterogeneidad de nuestros alumnos, sus intereses y particularidades, son lo más importante&#8230; Lo que pasa con el chico es SU CULPA. Nosotros no hacemos magia, sólo guiamos en la autoeducación&#8230;</p>
<p>_ Pero el chico no sabe ni hacer un huevo frito, y si le quiero enseñar me contesta cosas irreproducibles y se va a seguir durmiendo, que es lo único que parece gustarle hacer&#8230;</p>
<p>_ ¿Ve? Ya me voy acordando de Juancito&#8230; Usted va descubriendo lo que le gusta hacer. No se apresure, señor, ya van a ir conociéndose. ¿Hay necesidad de que el chico trabaje? Si a usted le va bien, se le ve en la ropa que lleva&#8230; ¿Demandar a la Isla? Pero hombre, relájese. No tiene por qué sentirse culpable, nadie nace sabiendo ser padre. La próxima vez que firme un contrato, lea la letra chica. La Isla podría demandarlo a usted si esto sale a la luz: nos dejó un chico durante 16 años, aquí, abandonado. ¿Qué es lo que ha hecho? ¿Ser un padre horrible es peor que no saber quién fue Colón? Hombre, pare un poquito con esta situación, reflexione, vaya a su casa&#8230; Hágase cargo: sea padre. Y si tiene otro hijo: no lo abandone en una Isla, edúquelo mejor. Podríamos demandarlo <i>nosotros</i>&#8230; por estafa educativa.</p>
<p>Confundido, el señor Pérez se pone de pie. Le da la mano al hombre  y se marcha apresuradamente. El de lentes se dirige hacia un cuartito que se ve al fondo y sale vestido con un mameluco, empuñando un escobillón enorme. Se pone a barrer. Se abre una puerta y aparece un hombre enorme, imponente, muy bien vestido.</p>
<p>_ ¿Con quién hablaba, Efraín?</p>
<p>_ Con un pobre hombre que andaba perdido, señor director&#8230; se fue rápido para no perder el avión de las seis.</p>
<p>_ Ah. Estaba esperando a un padre, pero ya no creo que venga. Una vez que iba a venir uno&#8230;</p>
<p>_Iba a ser un momento histórico, señor.</p>
<p>_ No sea impertinente, Efraín. Deje esto impecable, por favor. Hasta mañana.</p>
<p style="text-align: center"> Fin</p>
<p style="text-align: center"><span style="color: #888888"><i>Indicá “me gusta” en PROYECTO PIBE LECTOR<a href="https://www.facebook.com/ProyectoPIBELector?ref_type=bookmark"><span style="color: #888888"> haciendo click aquí </span></a>y recibí información y actualizaciones en forma personalizada</i></span></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/11/07/estafa-educativa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Mentiras piadosas</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/10/31/mentiras-piadosas/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/10/31/mentiras-piadosas/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 31 Oct 2014 18:23:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Adriana Lara</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[abandono]]></category>
		<category><![CDATA[acoso escolar]]></category>
		<category><![CDATA[adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[alumnos]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[docentes]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[escuelas]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[identidad]]></category>
		<category><![CDATA[incomprensión]]></category>
		<category><![CDATA[literatura juvenil]]></category>
		<category><![CDATA[mentira]]></category>
		<category><![CDATA[niñez]]></category>
		<category><![CDATA[padres]]></category>
		<category><![CDATA[relatos]]></category>
		<category><![CDATA[soledad]]></category>
		<category><![CDATA[sufrimiento]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/?p=409</guid>
		<description><![CDATA[PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. 30. Mentiras piadosas Cuando nació Catita, su familia no supo qué pensar. Decidieron esperar un tiempo, para asegurarse de que la criatura era realmente así&#8230; darle un changüí. Pero no pasó nada, la chica fue creciendo y cada vez... <a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/10/31/mentiras-piadosas/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><span style="color: #888888"><strong><em>PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.</em></strong></span></p>
<h2 style="text-align: center">30. Mentiras piadosas</h2>
<p>Cuando nació Catita, su familia no supo qué pensar. Decidieron esperar un tiempo, para asegurarse de que la criatura era realmente así&#8230; darle un changüí. Pero no pasó nada, la chica fue creciendo y cada vez fue más evidente que no se parecía en nada a sus parientes.</p>
<p>_ Los niños son crueles- dijo el abuelo.</p>
<p>_ Debemos protegerla- dijo la mamá.</p>
<p>Decidieron esconder a Catita de la sociedad, para evitar daños. Elaboraron un catálogo entero de mentiras piadosas. En la casa no había espejos ni superficies que reflejaran.</p>
<div id="attachment_410" class="wp-caption alignnone" style="width: 377px"><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/10/Mentiras-piadosas.jpg"><img class="size-full wp-image-410" alt="Albert Anker &quot;Louise y su muñeca&quot;" src="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/10/Mentiras-piadosas.jpg" width="367" height="500" /></a><p class="wp-caption-text">Albert Anker &#8220;Louise y su muñeca&#8221;</p></div>
<p><span id="more-409"></span></p>
<p>&#8220;La gente que no tiene nariz, Catita, es hermosa&#8221;, le decían a diario. &#8220;Catita: las manos bellas no tienen cinco dedos necesariamente&#8221;, &#8220;La gente es linda cuando sus piernitas no son del mismo largo&#8221;&#8230; &#8220;Es agradable no tener ni un pelito en la cabeza&#8221;, &#8220;Nada como las sonrisas sin labios para ser bello&#8221;, &#8220;Ese hundimiento del pecho es una cosa digna de admirar&#8221;.</p>
<p>_ Ojo. Que nadie la vea y que no vea a nadie. Se va a dar cuenta al instante y ahí nos quiero ver. Ni pensar si se junta con otros chicos, hay que alejarla de las escuelas. Los niños son crueles.- repetía el abuelo en secreto.</p>
<p>_ Nosotros la amamos y ella nos ama.</p>
<p>_ Es cierto que le mentimos, pero es por su bien.</p>
<p>La farsa se terminó el día que la abuela se cayó por las escaleras y se rompió la prótesis de la cadera. Hubo que abrir el portón  para que la ambulancia ingresara, y con ella, la vida real. No hubo caso: no sólo los chicos eran crueles. Ante el llamado (y los movimientos inusuales), ante la apertura de la puerta siempre cerrada, la gente del barrio se acercó a espiar.</p>
<p>_ ¡Hay una nena encerrada en esa casa!- aseguró una vecina a quien quiso escucharla.</p>
<p>Diez días después del accidente, la asistente social tocó el timbre y comenzó el caminito que llevó a Catita hasta 4to grado de la primaria del barrio, a su primer guardapolvo y a ser incomprendida por el resto de su vida.</p>
<p>_ Acordate de que la verdadera belleza, es la interior_ le había dicho su mamá, abrazándola fuertemente a pesar de su falta de brazos.</p>
<p>La nena salió, conoció a su maestra, a sus compañeros, se miró en las vidrieras del camino, en el espejo del baño de la escuela, en las cucharas del comedor, en el papel del alfajor que le regaló su nueva compañera de banco y descubrió la verdad. Antes de que terminara la jornada, según su maestra, dijo que no quería regresar a la casa. Muchos años después, la mujer confesó que había mentido al asegurar que la chica había pedido eso. &#8220;Hablaba de una forma muy particular, como si recitara poesías. Usaba las palabras cargándolas con significados novedosos, hecho que producía en el oyente un extrañamiento.&#8221; La niña había usado el término &#8220;Monstruos&#8221;, con todas las letras, el día de su salida, de eso estaba segura.&#8221;Por piedad&#8221;, había iniciado el trámite en el juzgado inmediatamente, y se había llevado a Catita a vivir con ella. &#8220;Ustedes hubieran hecho lo mismo que yo&#8221;, confesaba públicamente. &#8220;Sé que mentí, pero fue una mentira piadosa: no podía ni pensar que una nena tan bonita viviera entre gente así&#8221;.</p>
<p>La maestra y el abuelo confirmaron con la presunta actitud de la niña que los chicos son crueles por naturaleza, tal como lo sospechaban acientíficamente. Se puso en marcha un mecanismo que no contempla la existencia de la piedad relacionada con la mentira. Lo cierto fue que a Catita, al principio, lo monstruoso le pareció la tergiversación del término <em>belleza</em>. A continuación, lo monstruoso fue, para ella, la incomunicación. Era como si fuese de otro planeta, pero no del todo. Para ella, &#8220;monstruos&#8221; significaba &#8220;mentirosos&#8221;. &#8220;Lindo&#8221;, significaba &#8220;asimétrico&#8221;. &#8220;Belleza&#8221;, significaba &#8220;deformidad&#8221;. Gracias a las &#8220;mentiras piadosas&#8221; de su familia, para ella las palabras significaban cosas diferentes, y eso le dificultó para siempre la comunicación con el resto de la humanidad. Gracias a la &#8220;mentira piadosa&#8221; de su maestra, la niña fue a vivir con una familia sustituta y su familia verdadera quedó desolada. No hubo manera de subsanar los errores de Catita en cuanto al significado de las palabras; la nena, desanimada, terminaba señalando con el dedo lo que necesitaba, o haciendo dibujos. Se cansó de pedir que la llevaran a su casa: le decían que sí, que pronto llovería, o cualquier cosa sin sentido porque no la entendían.</p>
<p>Con los años, Catita dejó de parecerle a la gente tan bonita. El mundo se desinteresó de esa chica extraña que hablaba en acertijos y garabatos y se quedó absolutamente sola. De vez en cuando, por piedad, alguien fingía interesarse en ella y le decía alguna mentira. Ella huía, y la gente interpretaba que lo hacía porque era cruel.</p>
<p>No tuvo hijos. &#8220;Por las dudas&#8221;, aclaraba. Los que conocían su historia pensaban que tenía miedo de que el niño heredara las malformaciones familiares y fuese un monstruo. Sólo ella, bien en el fondo, sabía la verdad. Nunca pudo expresarla con palabras.</p>
<p style="text-align: center"><span style="color: #888888"><i>Indicá “me gusta” en PROYECTO PIBE LECTOR<a href="https://www.facebook.com/ProyectoPIBELector?ref_type=bookmark"><span style="color: #888888"> haciendo click aquí </span></a>y recibí información y actualizaciones en forma personalizada</i></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/10/31/mentiras-piadosas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Wasapeame la papariola</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/10/03/wasapeame-la-papariola/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/10/03/wasapeame-la-papariola/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 03 Oct 2014 11:32:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Adriana Lara</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[adicción al celular]]></category>
		<category><![CDATA[adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[alumnos]]></category>
		<category><![CDATA[armas]]></category>
		<category><![CDATA[asalto]]></category>
		<category><![CDATA[celular]]></category>
		<category><![CDATA[cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[delincuencia]]></category>
		<category><![CDATA[delincuencia juvenil]]></category>
		<category><![CDATA[docentes]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[escuela secundaria]]></category>
		<category><![CDATA[escuelas]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[literatura juvenil]]></category>
		<category><![CDATA[padres]]></category>
		<category><![CDATA[relatos]]></category>
		<category><![CDATA[robo]]></category>
		<category><![CDATA[tecnología]]></category>
		<category><![CDATA[uso del celular]]></category>
		<category><![CDATA[violencia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/?p=375</guid>
		<description><![CDATA[PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. 26. Wasapeame la papariola El siguiente texto es una adaptación de una conversación por chat. Se han reemplazado palabras y símbolos con el fin de volverla inteligible. Los nombres de sus protagonistas se mantendrán en reserva, porque son menores... <a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/10/03/wasapeame-la-papariola/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><span style="color: #339966"><strong><em>PROYECTO PIBE LECTOR es un blog de FICCIÓN. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.</em></strong></span></p>
<h2 style="text-align: center">26. Wasapeame la papariola</h2>
<p><em>El siguiente texto es una adaptación de una conversación por chat. Se han reemplazado palabras y símbolos con el fin de volverla inteligible. Los nombres de sus protagonistas se mantendrán en reserva, porque son menores de edad. </em></p>
<p>_ Hola</p>
<p><em><strong>_¿Quién sos?</strong></em></p>
<p>_ ¿Vos, quién sos?</p>
<p><em><strong> _ Ése es mi número de teléfono, tenés mi celular, ¿quién sos? </strong></em></p>
<p>_ Y quién voy a ser, gatoooo.</p>
<p><em><strong>_ ¿Cómo supiste este número? ¿Cómo que &#8220;quién voy a ser&#8221;? Gato tu vieja, loco, ¿quién sos?</strong></em></p>
<p>_ Eeeeh, no agredas, gato. Quién voy a ser, pibe, soy el de la semana pasada, el que te sacó el celular. Tengo algunas preguntas.</p>
<div id="attachment_376" class="wp-caption alignnone" style="width: 234px"><a href="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/10/WhatsApp.jpg"><img class="size-full wp-image-376" alt="WhatsApp. Imagen tomada de internet" src="http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/files/2014/10/WhatsApp.jpg" width="224" height="225" /></a><p class="wp-caption-text">WhatsApp. Imagen tomada de internet</p></div>
<p><span id="more-375"></span></p>
<p><strong><em>_ ¡No me jodas! ¿Quién sos? Yo necesito ese celular de nuevo, mis viejos pasaron como un año ahorrando para comprármelo y todavía no les dije que me lo chorearon&#8230;</em></strong></p>
<p>_ Nene, cómo no le vas a avisar a tus viejos, sos un inconciente. un papariola&#8230; ¿no ves que tengo la agenda completa acá? Para agravar la cosa, pusiste &#8220;Mami&#8221;, &#8220;Papi&#8221;, &#8220;Tía Pochi&#8221; en los números&#8230; si sos un nenito de mamá, gatoooo, estás regaladísimo para el choreo. Tenés que ser más cuidadoso en estos tiempos que corren. Aparte, tenés una cara&#8230;</p>
<p><strong><em>_ ¿Cara de qué, tengo? ¡Encima que me choreás me tengo que comer que me vengas a descansar! Si sos el chorro, ¿para qué me mandás mensajes? No me molestes más.</em></strong></p>
<p>_ Es que tengo unas preguntas, no te calentés, disculpame. Tenés unas minas en unos grupos de wasap que tienen unas fotos que están para partirlas, pero llamo o hablo y no contesta ninguna. Y eso que se la pasan hablando, las cotorras, y dicen cada cosa que ando como loco todo el día y no puedo dormir.</p>
<p><em><strong>_ Ahhh, sí, no te van a dar bola. A mí tampoco, ellas se hacen las caretitas y se la pasan hablando entre ellas. No saben que me llegan las actualizaciones del grupo, yo me puse ahí escondido para&#8230;</strong></em></p>
<p>_ Gatooo, para aprender de minas, obvio. Si son más jodidas que entender el predicativo subjetivo obligatorio.</p>
<p><strong><em>_ Pará de decirme gato, chabón. ¿Y vos qué sabés del predicativo subjetivo obligatorio? ¿Me estás siguiendo?</em></strong></p>
<p>_ Nada que ver, lince, eso es lo que está explicando la mina de Lengua desde hace como un mes, y lo leo en el pizarrón. Pero yo no le doy cabida, ni idea de qué es eso, con qué se come ni para qué sirve, jajaja. ¿Las minas son de tu escuela?</p>
<p>_ Pero si yo estoy con el mismo tema en Lengua&#8230; ¿Estás en la escuela?</p>
<p><em><strong>_ Sí, ¿por?</strong></em></p>
<p>_ No sé, pensé que los chorros no iban a la escuela. ¿Y cómo hacés para usar el celular en clase? ¿Te dejan?</p>
<p><em><strong> _ Sí, no pasa nada. Acá el director dice que somos de la generación digital, o alguna gilada así, y nos deja usar la tecnología cuando se nos canta. Así que es una joda, los profesores están bla bla bla y nosotros en cualquiera, jajaja, así se hace más liviano el año. ¿A qué escuela vas?</strong></em></p>
<p>-¿Vos te pensás que soy tan pantufla para decirte a dónde voy y de dónde son las minas? Si sos un chorro, chabón, ¡das miedo!</p>
<p><strong><em>_ Cara de pantufla papariola, tenés, con perdón&#8230; Si no, no te hubiera arrebatado tan fácil. Venías con los auriculares puestos, reeeeeeeeee colgado en tu mundo&#8230;</em></strong></p>
<p>_ Es que una de las minas de ahí me tiene mal. No puedo parar de pensar en ella y no me da cabida&#8230; ¿Me devolverías mi celular? Me harías un favor grande, porque mis viejos no me pueden comprar otro y estoy usando el de un amigo que me hizo la segunda ahora&#8230;</p>
<p><em><strong>_ Sí, ya sé, el Torreja.</strong></em></p>
<p>_ ¿Y cómo sabés?</p>
<p><em><strong>_ No te digo, gatito, que tenés todo puesto con inocencia en la agenda&#8230;</strong></em></p>
<p>_ Vos la tenés clara, chabón, más que chorro deberías dedicarte a investigar, o cosas así. ¿Te falta mucho para terminar la escuela?</p>
<p><em><strong>_ Naaa, poco. Voy a entrar para Policía, viste, yo creo que tengo condiciones para detective o algo así. Además, podés usar fierro&#8230;</strong></em></p>
<p>_ ¿Y mi celular? ¿Cómo podemos hacer?</p>
<p><em><strong>_ Sos simpático, papariola. Mirá, vos me entregás una de estas minas, o dos, y yo te lo dejo a 500&#8230;</strong></em></p>
<p>_ ¿Vos estás loco?</p>
<p><em><strong> _ Aunque sea decime a qué escuela van, nene, si no les voy a hacer nada&#8230; </strong></em></p>
<p>_ No tengo 500.</p>
<p><em><strong>_ ¿Y tardaste media hora para decirme eso?</strong></em></p>
<p>_ Es que estaba alimentando al Pou del Torreja. A mí no me dejan usar el celular en clase. Si te ven con el coso, te lo sacan y se lo dan al director, y tus viejos tienen que venir a retirarlo. Y el Torreja me asesina si pasa, porque es de él.</p>
<p><strong><em>_ Sí, ya sé, acordate de que yo empecé esta conversación. Bueno, a ver, ¿a 200 alcanzás?</em></strong></p>
<p>_ Sí. En un par de días.</p>
<p>_<em><strong> Bueno. Pasá por el quiosco de la esquina de la General Paz, adonde te arrebaté, y preguntá si Manteca, que es mi nombre de fantasía,  te dejó un sobre. Dale la guita, y te devuelvo el celular adentro del paquete. Cortesía mía, porque me caés bien a pesar de ser medio papariola. </strong></em></p>
<p>_ Papariola, gato, lince, pará chabón, encima vos sos chorro y yo no te digo nada. Bueno, dale, quedamos así. Sonó el timbre así que me voy al recreo y en los pasillos no puedo sacar el celular porque me ven y me lo sacan, ya te dije. La profesora que tenía recién a veces se hace la que no nos ve y no dice nada, es re copada&#8230; odia a la directora o algo así y hace todo al revés de lo que le dicen, no sabés qué bueno que está, no enseña nada. Ella también está buena. Paso pasado mañana, quedamos así, listo.</p>
<p><strong><em> _ ¿Y las minas?</em></strong></p>
<p>_ Metete en facebook y fijate &#8220;La Rubia renegada del  Oeste en éxtasis&#8221;. Con encontrar a ésa, ya tenés la pista de todas. Chau, suerte.</p>
<p><strong><em>_ Acordate de mis consejos, no ando avivando giles por la vida. Así no te vuelven a chorear. </em></strong></p>
<p>_ Sí, dale. Gracias por todo, chabón. Chau.</p>
<p>_ Chau.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center"><span style="color: #339966"><em>Indicá “me gusta” en PROYECTO PIBE LECTOR<a href="https://www.facebook.com/ProyectoPIBELector?ref_type=bookmark"><span style="color: #339966"> haciendo click aquí </span></a>y recibí información y actualizaciones en forma personalizada</em></span></p>
<p style="text-align: center"><span style="color: #339966"> </span></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/proyecto-lector/2014/10/03/wasapeame-la-papariola/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 1.386 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-29 14:39:43 -->
