<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>#SoySolo &#187; chicas</title>
	<atom:link href="http://blogs.infobae.com/soy-solo/tag/chicas/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://blogs.infobae.com/soy-solo</link>
	<description>Martín París comparte anécdotas de un hombre que busca la mujer ideal. El humor y el sarcasmo son actores principales de cada historia</description>
	<lastBuildDate>Tue, 22 Oct 2013 12:27:57 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Love job</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/soy-solo/2013/03/26/love-job/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/soy-solo/2013/03/26/love-job/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 26 Mar 2013 10:54:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Martín París</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[amigos]]></category>
		<category><![CDATA[amor]]></category>
		<category><![CDATA[boliche]]></category>
		<category><![CDATA[chicas]]></category>
		<category><![CDATA[mujer]]></category>
		<category><![CDATA[playa]]></category>
		<category><![CDATA[promotoras]]></category>
		<category><![CDATA[tarjetera]]></category>
		<category><![CDATA[trabajo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/soy-solo/?p=176</guid>
		<description><![CDATA[Soy un pésimo chamuyador. Si, ya sé, esto suena a chamuyo. Pero posta. No sé cómo iniciar una charla con una chica desconocida. A ver, quiero ser claro. Puedo decirle una frase inicial, pero si la mina no me tira un mínimo centro hago agua al instante. Tengo amigos que no, todo lo contrario. Siempre... <a href="http://blogs.infobae.com/soy-solo/2013/03/26/love-job/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Soy un pésimo chamuyador. Si, ya sé, esto suena a chamuyo. Pero posta. No sé cómo iniciar una charla con una chica desconocida. A ver, quiero ser claro. Puedo decirle una frase inicial, pero si la mina no me tira un mínimo centro hago agua al instante. Tengo amigos que no, todo lo contrario. Siempre tienen temas de conversación con mujeres que no conocen y se la pasan hablando durante horas. ¿Cómo lo hacen? No lo sé. Pero además voy a confesar que tengo un problema peor: tengo tendencia a enamorarme de las chicas que son contratadas para agradarle a los hombres. O sea que me imagino formando una familia feliz con toda moza, empleada de negocio de ropa y promotora que me cruce en la vida. Es que mi viejo tiene razón: <em>“No hay nada más lindo que una mujer linda”</em>.</p>
<p><span id="more-176"></span></p>
<p>Lo que pasa es que yo creo que verdaderamente a mí me miran de manera especial. En serio. Ustedes pensarán que soy muy inocente (o algo mucho peor), pero para mí que les gusto posta (aunque cobren un sueldo mensual o propinas por eso). Una vez, me acuerdo que estábamos en la playa con los pibes y pasaron unas tarjeteras de boliche que estaban terribles. Pero a mí, hubo una que me partió la cabeza. Encima la veía todos los días en malla, paseando por ahí, entregando consumiciones, con una sonrisa hermosa y una piel dorada que la hacía parecer tallada en oro. La chica se acercó a nosotros seis que estábamos todos juntos apretujados debajo de una sola sombrilla, retándonos a feroces duelos de tejo por la única reposera que teníamos, y me preguntó a mí cuántas entradas queríamos. Yo le dije que éramos cinco (tengo un amigo medio agreta que sufre envejecimiento buenaondístico prematuro) y ella me entregó una tarjeta firmada con su nombre y corazoncitos. Dos corazoncitos.</p>
<p>Morí de amor. Soñé con ella (producto de mi enamoramiento y de una insolación con quemaduras de tercer grado) y le pedí a mis amigos que, previa pasada de cremita por la espalda en carne viva, por favor esa noche fuésemos a bailar al boliche de la tarjetera a la que hubiera sido capaz de regalarle un dos por uno para entrar en mi corazón. La cosa es que los convencí a todos y esa noche fuimos para allá (salvo el pendeviejo de mi amigo que se quedó en reposo luego de haber sido noqueado mano a mano por una aguaviva). Yo me empilché bien veraniego para mostrar mi tostado (estaba rojo como un tomate perita) y encaramos para la peatonal a romper la noche. Vimos tres imitadores de Sandro, nos lastramos media docena de alfajores cada uno y, después de tirarnos dolorosas pelotas de arena mojada a orillas del mar, llegamos a nuestro destino. Cuando nos pusimos a hacer la cola para entrar la vi: estaba peinada, maquillada, brillante como una perla. Y fue entonces que, sin perder más tiempo, la encaré.</p>
<p>Tenía todo un plan de seducción armado. Le entregué la tarjeta que me había dado en la playa esa tarde y la chica me miró sin entender. Yo empecé a venderle todas las cosas que ofrecía el boliche, su boliche. Le invertí los roles, me hice el tarjetero tratando de imitar su trabajo a la vista de todos los otros flacos (algunos excelentemente bronceados) que esperaban en la puerta ansiosos por entrar antes de las dos y media para no perderse el último happy hour de fernet. Ella sonrió y yo le sonreí y, luego de asegurarme que viera que en la tarjeta estaban escritos todos mis datos (número de celular, dirección de e-mail, usuario de redes sociales, el nombre de mi vieja), me entregué a una noche de locura y desenfreno (hasta que levanté temperatura y me tuvieron que llevar a cococha al monoambiente que con mis seis amigos habíamos alquilado para amortizar los gastos).</p>
<p>Cuando volví a mi casa después de las vacaciones, lo primero que hice fue abrir el Face y descubrí que su solicitud de amistad me estaba esperando. Lloré de emoción, obviamente la acepté y aguardé a verla online. Ella se conectó, esperé unos cinco minutos eternos rogando que no se vaya para hablarle sin parecer desesperado y le dije: <em>“¡Hola! ¿Cómo andás?”</em>. Ella escribió, escribió, escribió, escribió, escribió y, finalmente, me contestó: <em>“Todo bien. Viendo una peli con mi novio”</em>.</p>
<p>¿Y yo qué sabía? Al menos lo intenté. Sí, es cierto que mis amigos se rieron a carcajadas cuando les conté que me había enamorado de la tarjetera de un boliche. Es que para mí no existen mujeres imposibles. Yo voy de frente con cualquiera, ninguna me intimida. Cada uno tiene sus armas, así que mejor tirar una oferta antes de quedarse con la duda (uno nunca sabe cuál es el precio que se va a terminar pagando en un remate de amor). Porque por más que ellas se muestren intocables, que te miren por encima del hombro, que te giren la cabeza cuando les querés hablar, hay algo que nos iguala: todos, absolutamente todos…</p>
<p>…lloramos por amor alguna vez en nuestras vidas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/soy-solo/2013/03/26/love-job/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Mentime que me gusta</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/soy-solo/2012/12/18/mentime-que-me-gusta/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/soy-solo/2012/12/18/mentime-que-me-gusta/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 18 Dec 2012 11:02:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Martín París</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[amigo]]></category>
		<category><![CDATA[amor]]></category>
		<category><![CDATA[chicas]]></category>
		<category><![CDATA[hombres]]></category>
		<category><![CDATA[inglés]]></category>
		<category><![CDATA[mentira]]></category>
		<category><![CDATA[mujeres]]></category>
		<category><![CDATA[novia]]></category>
		<category><![CDATA[vacaciones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/soy-solo/?p=75</guid>
		<description><![CDATA[Yo no sé por qué, pero cuando uno se va de vacaciones, lejos de casa, siente cierta impunidad turística. Quizás sea porque tenés a tus viejos lejos y, de algún modo, te sentís más liberado o porque no conocés a nadie del lugar, pero uno termina animándose a hacer cosas que comúnmente no haría en... <a href="http://blogs.infobae.com/soy-solo/2012/12/18/mentime-que-me-gusta/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Yo no sé por qué, pero cuando uno se va de vacaciones, lejos de casa, siente cierta impunidad turística. Quizás sea porque tenés a tus viejos lejos y, de algún modo, te sentís más liberado o porque no conocés a nadie del lugar, pero uno termina animándose a hacer cosas que comúnmente no haría en su barrio. La cosa es que una noche estaba en un boliche y, junto a un amigo, decidimos hacernos los extranjeros, decidimos simular ser quienes no éramos, en fin, decidimos mentir para levantarnos chicas.</p>
<p><span id="more-75"></span></p>
<p>Encaramos a una rubia y a una morocha que estaban acompañadas por un flaco <em>friendzonizado</em> que había ido a bailar en malla, musculosa y ojotas (por eso lo de la impunidad turística). Con mi amigo nos sentamos cerca y empezamos a hablar en inglés (básicamente repetíamos frases de películas conocidas). Las minas, al toque, se interesaron en nuestro curioso modo de relacionarnos (mi amigo no se cansaba de repetir <em>“Are you talking to me?”</em>) y se acercaron a preguntarnos quiénes éramos, de dónde veníamos y que hacíamos. Nosotros improvisamos lo primero que se nos vino a la mente y terminamos diciéndoles que éramos dos jóvenes promesas actorales de Hollywood que habían caído en este remoto país del sur para desconectarse, un poco, de sus crecientes famas y fortunas. La verdad que mi amigo y yo estábamos disfrutando de la situación, moviéndonos con soltura, como <em>fish</em> en el <em>water</em>. Pero con el paso de los minutos, todo se empezó a complicar.</p>
<p>Ya de por sí, mi amigo no tiene un muy buen inglés que digamos, y sumado eso a las copas que veníamos ingiriendo desde temprano, su verba anglosajona paso a ser casi guaraní. Yo, como ya no entendía lo que salía de su boca (salvo la baba), les dije a las chicas que era oriundo de otro estado y que por eso tenía esa tonada tan sofisticada, como la de un santiagueño de Massachusetts. Las minas estaban re copadas igual, pero el flaco que las acompañaba me golpeaba con la rodilla por lo bajo y me decía: <em>“Dale, chabón. Terminala con este chamuyo, dejate de joder”</em>. Y ahí me di cuenta que la situación se había puesto realmente heavy, porque si dejaba de hacerme el yanqui mi vida correría serio peligro.</p>
<p>Nos quedamos unos minutos más hablando y salimos rajando (al final de la noche mi coequiper se había vuelto irreversiblemente ininteligible para la rubia), pero lo bueno es que cuando volví de las vacaciones salí a tomar algo con la morocha. La verdad es que ya no podía sostener mucho más la situación (ya estaba apelando a frases de películas depres de domingo a las siete de la tarde), así que apenas nos vimos le conté toda la verdad. Pero cuando terminé de confesarle que no era ninguna estrella de Hollywood, sino un simulador nocturno de poca monta, la morocha se levantó de la mesa y me gritó: <em>“Mi hermana tenía razón… ¡Sos un mentiroso!”</em>, y se fue ofendida hasta la barra donde la esperaba otra morena idéntica a ella y el tipo que me tiraba pataditas por debajo de la mesa. Las mellis y el flaco se fueron del bar y esa noche, en vez de una estrella, me sentí un estrellado al que le habían mentido como a un niño con los reyes magos (sobre Papá Noel todavía tengo mis dudas).</p>
<p>Lo que pasa es que cuando uno comienza a mentir, la mentira empieza a crecer. Y para que esa mentira adolescente se vuelva adulta, uno debe mentir más. Así la mentira se va haciendo cada vez más y más grande, hasta que se transforma en esa bola gigante que persigue a Indiana Jones y que te puede aplastar con todo su peso si no la detenés o la esquivas a tiempo. Cuando le terminé de contar todo esto a la rubia y a mi amigo, ella me dijo que había hecho lo correcto, que lo principal era ser cien por ciento sincero con la persona que tenés a tu lado, que era una lástima que ni su amiga morocha ni su hermana melliza hubieran querido nada conmigo, pero que no me deprimiera porque estaba segura que la chica de mis sueños pronto iba a llegar. Los dos se levantaron de la mesa del café y salieron pero, después de pedirle <em>“one minute, honey”</em> a su nueva novia, el sinvergüenza de mi amigo volvió hacia mí, me miró a punto de estallar de risa y me dijo…</p>
<p>…<em>“Hasta la vista, baby”</em>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/soy-solo/2012/12/18/mentime-que-me-gusta/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Levante 2.0</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/soy-solo/2012/11/27/levante-2-0/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/soy-solo/2012/11/27/levante-2-0/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 27 Nov 2012 12:04:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Martín París</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[amor]]></category>
		<category><![CDATA[chicas]]></category>
		<category><![CDATA[chicos]]></category>
		<category><![CDATA[fotos]]></category>
		<category><![CDATA[hombres]]></category>
		<category><![CDATA[internet]]></category>
		<category><![CDATA[levante]]></category>
		<category><![CDATA[mujeres]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/soy-solo/?p=53</guid>
		<description><![CDATA[Un día me llega a mi casilla de mail una solicitud de esas redes sociales que sirven para generar contactos profesionales. La cosa es que me meto en el perfil del interesado y descubro con agrado que se trataba de una chica muy bonita. ¡No sabés el pedazo de currículum que tenía! ¡Y además se... <a href="http://blogs.infobae.com/soy-solo/2012/11/27/levante-2-0/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Un día me llega a mi casilla de mail una solicitud de esas redes sociales que sirven para generar contactos profesionales. La cosa es que me meto en el perfil del interesado y descubro con agrado que se trataba de una chica muy bonita. ¡No sabés el pedazo de currículum que tenía! ¡Y además se le asomaban un par de licenciaturas que parecían dos cabezas de universitario completo! Decidí buscarla en todas las redes sociales habidas y por haber. Quería saber más sobre ella, quería averiguar qué le gustaba, quería conocer sus inquietudes, sus sueños y añoranzas, y sobre todo, quería ver si estaba tan buena como su foto de perfil prometía. Fue ahí cuando me di cuenta que soy un stalker de profesión, que necesitaba ayuda psicológica urgente, pero, sobre todo, cuando comprendí que estaba a punto de meterme en una modalidad de seducción que nunca antes había experimentado: el levante 2.0.</p>
<p><span id="more-53"></span></p>
<p>La busqué en Facebook y al constatar que su foto de perfil la mostraba tan linda como la de su currículum, decidí mandarle una solicitud de amistad. Al poco tiempo me aceptó y me dije <em>“¡Epa!”</em>, con esa confusa sensación actual que te genera creer que apretar un simple botón significa un gesto de cariño. Al toque, agarré una cartulina, la pegué arriba del monitor de la compu y comencé a tomar nota de sus gustos: <em>“Le gustan los gatitos”</em>, <em>“Le gustan los perritos”</em>, <em>“Le gustan todos los jueguitos que te llenan el muro de porquerías”</em>, <em>“Le gustan las frases para mejorar tu vida que escribe gente divorciada y en pleno procesamiento judicial”</em>, <em>“Le gustan mucho los gatitos”</em>, <em>“Le gustan mucho los perritos. Mientras más enfermos y liquidados, más le gustan”</em> y cosas así.</p>
<p>Al toque nos pusimos a hablar y después de un par de emoticones bien puestos la invité a salir. Ella accedió y yo me puse re <img src='http://blogs.infobae.com/soy-solo/wp-includes/images/smilies/icon_smile.gif' alt=':)' class='wp-smiley' /> . Así que arreglamos un punto de encuentro y pautamos la cita. Yo no pude evitar quedarme pensando en ese momento cómo cambiaron las cosas a la hora de levantar minas en esta nueva era digital. Pensar que antes tenías que hablarle horas y horas para que la mina te pase su teléfono. ¡Ahora sólo basta con preguntarle el nombre y listo! ¿Y quién te va negar su nombre? Una indocumentada o una prófuga de la justicia, numá. Pero la verdad que ahora es ultra fácil, aunque también menos comprometido, es cierto. ¿Viste cuando agregás una chica que te gusta y ves que tiene 5.000 contactos? ¿No te sentís parte de una jauría de hienas hambrientas? ¡Yo siento agorafobia digital!</p>
<p>Lo primero que es realmente impactante a la hora de salir con una chica que te levantaste por Internet, es comprender que sabés todo pero, a la vez, no sabés nada sobre ella. Cuando la ves en carne y hueso la cosa cambia, porque todos somos hermosos en nuestras fotos de perfil, pero frente a frente la historieta es… complicada. Nunca tiene la altura que parece en las fotos, entendés por qué utiliza siempre planos cortos que no muestras su silueta no de pera, sino de toronja, y comprendés al instante el sentido por el cual se saca las fotos desde arriba (nadie está orgulloso de su papada). De todos modos, se le daba, así que puse mi mejor sonrisa (una que me sale tan bien como mi cara de pato mostrando mis labios carnosos) y fuimos a cenar.</p>
<p>Durante nuestra charla saqué todo el arsenal que me había preparado, le hablé de lo mucho que amaba a todos los gatitos y perritos de este planeta, de cómo aplicaba en mi vida las frases que Bob Marley y Einstein nunca habían dicho y le prometí que si aceptaba ir a tomar algo a un bar después de comer, le iba a enviar un montón de zanahorias para su granja pixelada. Ella dijo que sí y se levantó de la mesa para ir al baño. Como tardaba tanto yo agarré mi celular y aproveché para investigar un poco más acerca de sus intereses, y fue ahí cuando me di cuenta que me había eliminado de sus contactos, que había sido desadmitido para siempre de su existencia, que nunca más iba a volver a verla. Entonces, me quedé pensando que, quizás, a veces cometemos el error de creer que nuestra vida digital es mucho más interesante que nuestra vida real.</p>
<p>Es que el contacto con humanos está tan raro últimamente…</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/soy-solo/2012/11/27/levante-2-0/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Justicia divina</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/soy-solo/2012/10/29/justicia-divina/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/soy-solo/2012/10/29/justicia-divina/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 29 Oct 2012 13:34:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Martín París</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[amor]]></category>
		<category><![CDATA[chicas]]></category>
		<category><![CDATA[Dios]]></category>
		<category><![CDATA[divina]]></category>
		<category><![CDATA[hombres]]></category>
		<category><![CDATA[justicia]]></category>
		<category><![CDATA[mujeres]]></category>
		<category><![CDATA[sexo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/soy-solo/?p=11</guid>
		<description><![CDATA[Cuando junto a mis amigos nos ponemos a tratar de entender por qué razón estamos solos en este mundo, muchos caen en una especie de delirio místico con el cual logran calmar su ansiedad existencial. Yo lo llamo la “justicia divina”. Es algo así como que cuando se dan por vencidos de encontrarle una explicación... <a href="http://blogs.infobae.com/soy-solo/2012/10/29/justicia-divina/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando junto a mis amigos nos ponemos a tratar de entender por qué razón estamos solos en este mundo, muchos caen en una especie de delirio místico con el cual logran calmar su ansiedad existencial. Yo lo llamo la <em>“justicia divina”</em>. Es algo así como que cuando se dan por vencidos de encontrarle una explicación racional a algo que no tiene explicaciones racionales como es que una mina se enganche o no con uno, dicen frases como <em>“Yo sé que la mujer de mi vida ya nació, sólo tengo que esperar que aparezca”</em>. Y yo, al instante pienso: <em>“¿Qué? ¿De dónde sacaste esa mentira?”</em>.</p>
<p><span id="more-11"></span></p>
<p>Ok, admito que yo no soy un determinista. A mí me va más el libre albedrío. Yo soy de los que creen que uno es consecuencia de todas las decisiones que va tomando a lo largo del día. ¿Le &#8220;megusteo&#8221; una foto de perfil a esa mina? ¿Sigo estudiando ingeniería industrial? ¿Me cómo uno de esos choris grasientos y exquisitos que venden en la puerta de la cancha? Si o no. Esas son las elecciones en las que creo. Pero eso de creer que ya existe un destino escrito de antemano conmigo no va. Me parece medio de vago.</p>
<p>Además, pienso que si fuera cierto que esa mujer <em>“ya nació”</em> para amarte quizás… ¡nació en Camboya! Porque si uno se pone a pensar seriamente en esa opción, ¿qué probabilidades existirían de que la mina con la sonrisa que te gusta, los ojos que te gustan, los pechos que te gustan, la cola que te gusta, el pelo que te gusta y el humor que te gusta viva cerca tuyo? Escasas, nulas. ¿Viste lo que es este mundo? ¡Es re grande! ¡Tiene bocha de metros! Pero como el hombre es un animal que se adapta a su entorno, por eso, por el instinto de supervivencia que tenemos metidos en nuestros genes, siempre estaremos en condiciones de enamorarnos de una amiga, una compañera de trabajo, una profe de facultad, una vecina o alguna otra mujer de aquellas que tenemos realmente a nuestro alcance.</p>
<p>Lo que yo creo es que es necesario aceptar que la soledad es una opción. Sí, macho, bancatelá. Podrías morirte solo, sin que nadie vaya a tu entierro. Es más, quizás hasta tu cadáver termine siendo manoseado por un par de adolescentes con granitos que se anotaron en la facultad de medicina por ser fanáticos de la serie CSI. Basta de creer que existe un Dios que creó una mujer para cada uno de nosotros… ¡Si hasta a él casi que ni se le conocen minas! Por eso creo fervientemente que es momento de bajar la exigencia. Además, como decía un amigo mío al escuchar a otro hombre criticando las cualidades de una mujer que pasaba por ahí,<em> “nosotros tampoco estamos tan buenos”</em>.</p>
<p>Pero lo que me sorprende es esta capacidad que tienen ciertos hombres aborrecibles de tener una mujer a su lado. Ojo, no hablo de cualquier mujer, hablo de minas que se entregan enteras a los deseos viles de estos pobres diablos. Que se desviven por bancarles sus miserias por poco o nada de felicidad. Vi mujeres inteligentes llorar por tipos que no sabían la tabla del nueve… ¡Y eso que, si le encontrás el jueguito, la tabla del nueve es ultra fácil! Conocí hombres poco dotados de belleza acompañados por chicas hermosas que podrían aspirar a mucho más pero que prefirieron bajar sus expectativas antes de tiempo. ¡No, por favor! ¡No lo hagan! ¡Todavía hay señores que podrían darles bebes con todos sus dientecitos en su lugar! Me crucé con chicas re dulces que andan con tipos violentos que quieren matarte a trompadas si les hacés un chiste que no logran entender (no intenten utilizar el sarcasmo con flacos que hablan de ellos mismos en tercera persona, no lo agarran nunca).</p>
<p>En fin, lo cierto es que ahora me quedo pensando si en realidad no son las minas las que se acercan a estos especímenes porque tienen una especie de necesidad altruista que cubrir que se debe relacionar con su instinto maternal. Sí, quizás sea eso. O quizás sea que estos tipos tienen suerte. Bah, no sé. Eso me suena muy determinista.</p>
<p>Ma&#8217; sí, yo me voy a Camboya y que sea lo que Dios quiera…</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/soy-solo/2012/10/29/justicia-divina/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 0.461 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-30 02:45:23 -->
