<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>#SoySolo &#187; yo</title>
	<atom:link href="http://blogs.infobae.com/soy-solo/tag/yo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://blogs.infobae.com/soy-solo</link>
	<description>Martín París comparte anécdotas de un hombre que busca la mujer ideal. El humor y el sarcasmo son actores principales de cada historia</description>
	<lastBuildDate>Tue, 22 Oct 2013 12:27:57 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>¡Bingo!</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/soy-solo/2013/07/02/bingo/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/soy-solo/2013/07/02/bingo/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 02 Jul 2013 13:51:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Martín París</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[amor]]></category>
		<category><![CDATA[bingo]]></category>
		<category><![CDATA[ella]]></category>
		<category><![CDATA[igualdad]]></category>
		<category><![CDATA[novia]]></category>
		<category><![CDATA[novio]]></category>
		<category><![CDATA[yo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/soy-solo/?p=262</guid>
		<description><![CDATA[Realmente no entiendo a esos tipos que dicen tener suerte con las mujeres cuando salen con un montón de minas. Para mí, tener suerte con las mujeres es tener suerte con una, con la definitiva, con la cual uno se da cuenta que no necesita seguir buscando más. Por eso, alguna vez pensé que lo... <a href="http://blogs.infobae.com/soy-solo/2013/07/02/bingo/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Realmente no entiendo a esos tipos que dicen tener suerte con las mujeres cuando salen con un montón de minas. Para mí, tener suerte con las mujeres es tener suerte con una, con la definitiva, con la cual uno se da cuenta que no necesita seguir buscando más. Por eso, alguna vez pensé que lo mejor sería encontrar a una chica igual a mí. O sea que tuviera mis mismos gustos, que pensase parecido, que escuchase la misma música, que leyera los mismos libros, que viese las mismas películas, en fin, una chica a quien, con una simple mirada, pudiese entender de pies a cabeza sin tener que preocuparme porque dijese o hiciera algo fuera de mis expectativas. Porque recuerdo que pensé&#8230; ¿qué mejor que estar con uno mismo pero con otra persona?</p>
<p><span id="more-262"></span></p>
<p>Así fue que un día concurrí a uno de esos lugares que tanto me gustan y la vi a ella. Ella también me vio. O sea que nos vimos. Y todo fue muy natural. Y empezamos a salir. Y ella hizo lo que quise y yo hice lo que ella quería. Y así, fuimos dos, fuimos uno, fuimos lo mismo, bah. De alguna manera, buscar coincidencias en la otra persona nos tranquiliza. Es que yo creo que a uno le cuesta tanto encontrar una versión que más o menos lo reconforte de sí mismo que la verdad nos da un poco de miedo enfrentarnos a otro que pueda hacer tambalear las estructuras estructurantes que estructuran nuestras estructuras (hoy me levanté muy Saussure). Es como una especie de autoprotección que uno ejerce casi inconscientemente ante una persona que apenas conoce. Por eso creo que, a veces, tratamos de buscar coincidencia en el otro porque pensamos que la igualdad es garantía de algo.</p>
<p>Una vez, con esta chica que era todo lo que yo quería que ella fuese, fuimos a un bingo a perder algo de dinero. Nos sentamos a una mesa y empezamos a jugar de a un cartón por vez, hasta que, ya un poco cebados, nos pedimos tiras enteras para marcar en todas las bolas. La cosa es que, después de varios intentos, no habíamos pegado nada. Entonces, buscamos las últimas monedas que quedaban en nuestros bolsillos y nos compramos un último cartón de esos que son especiales, que valen un poco más pero que te dan la chance de ganarte un premio mayor. Le pusimos todas nuestras expectativas y desde la primera bola empezamos a marcar. De pronto, a nuestro cartón le quedó un solo hueco libre y, temiendo que algún otro jugador se quedase con nuestro premio, miramos directamente la pantalla para adelantarnos a los demás, y ahí fue cuando apareció el número que faltaba nos y los dos gritamos al unísono: <em>“¡Bingo!”</em>.</p>
<p>La gente de nuestra mesa nos felicitó un poco con envidia y tratando de tocarnos para que le pasásemos nuestra buena suerte. Nos trajeron un cetro y uno de los pibes que vendían cartones nos entregó nuestro dinero. Mi chica agarró los billetes y las monedas y comenzó a contarlas para darme la exacta mitad de lo que habíamos ganado, y fue entonces cuando me di cuenta que compartir todo te hace caer en una especie de letanía, de conformidad paralizante. Yo quiero ser mejor persona, corregir mis defectos y trabajar mis virtudes, pero se hace difícil si uno nunca es puesto a prueba, si se cae en la comodidad de no verse exigido a cambiar por ninguna circunstancia. Porque cambiar es crecer, es pulirse a uno mismo para sacarse un poco de brillo entre tanta alma opaca.</p>
<p>Es que enfrentarse con un otro diferente te obliga a adaptarte, a tolerar al distinto, a encontrar tus debilidades y miserias y sentir la necesidad de modificarlas. Ojo, no siempre uno debe mutar por obligación, pero me parecería sospechoso no tener que corregirme algo de vez en cuando. El mundo gira, todo cambia y la supervivencia personal tiene que ver con eso, con reconocerse imperfecto, y tratar de encontrar nuestra mejor versión cada día. Por eso, porque no quería seguir siendo eternamente el mismo, porque sentí que necesitaba evolucionar, reinventarme una vez más, le dije:<em> “Perdón, pero yo prefiero seguir esperando a cantar bingo antes de la bola 39”</em>, y me fui de la sala cruzando los dedos para ganarme el pozo acumulado alguna vez.</p>
<p>Continuamos a bingo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/soy-solo/2013/07/02/bingo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Un día</title>
		<link>http://blogs.infobae.com/soy-solo/2013/04/03/un-dia/</link>
		<comments>http://blogs.infobae.com/soy-solo/2013/04/03/un-dia/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 03 Apr 2013 12:51:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Martín París</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[amor]]></category>
		<category><![CDATA[día]]></category>
		<category><![CDATA[él]]></category>
		<category><![CDATA[ella]]></category>
		<category><![CDATA[encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[noche]]></category>
		<category><![CDATA[novia]]></category>
		<category><![CDATA[novio]]></category>
		<category><![CDATA[vos]]></category>
		<category><![CDATA[yo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.infobae.com/soy-solo/?p=182</guid>
		<description><![CDATA[Un día vamos a abrir los ojos y la almohada nos va a seguir atrayendo como un imán capaz de generar el campo magnético más potente del universo. Yo voy a pisar el suelo frío de mi habitación porque nunca sé dónde dejo las ojotas cuando me levanto a hacer pis en la madrugada. Vos... <a href="http://blogs.infobae.com/soy-solo/2013/04/03/un-dia/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Un día vamos a abrir los ojos y la almohada nos va a seguir atrayendo como un imán capaz de generar el campo magnético más potente del universo. Yo voy a pisar el suelo frío de mi habitación porque nunca sé dónde dejo las ojotas cuando me levanto a hacer pis en la madrugada. Vos vas a mirarte en el espejo preocupada por ese granito que te salió al lado de la boca. No, no das Marilyn ni a gancho con ese volcán de pus. Yo voy a enjuagarme la cara con agua caliente para ablandar la barba, maldiciendo la vez que envidié a mi viejo tener que afeitarse todos los días. Vos vas a cepillarte esa sonrisa de publicidad, escupiendo la espuma con bronca al recordar que todavía no desayunaste. Ni vos ni yo lo sabemos todavía, pero un día, un día todo va a cambiar.</p>
<p><span id="more-182"></span></p>
<p>Yo voy a calentar la leche chocolatada en el microondas con el orgullo de mantener uno de los tantos rasgos de inmadurez que conservo desde mi niñez. Vos vas a darle un cachetazo a la cafetera que tarda media hora en llenarte un pocillo con un jugo horrible de petróleo. Yo voy a encender la compu siempre con el mismo terror mañanero a que el disco duro no arranque nunca más y pierda todos mis archivos, jurándome que ese día será el último en el que no backupeo toda mi vida digital. Vos vas a saludar a la vecina del piso de al lado que te entrega la factura de tu celular con cara de lástima, porque no puede entender como podés sobrevivir sin un marido que te pida todos los días que le prepares la ropa para ir al trabajo. Yo voy a chequear los mails esperando que me lleguen las líneas del nuevo capítulo, deseando secretamente escribir finales infelices y personajes contradictorios como la realidad, mientras me entran por la ventana las voces de conductores malhablados de radios pedorras que te leen las noticias del diario como si fueran avisos fúnebres.</p>
<p>Vos te vas a apretar entre la gente que viaja en el subte, sintiendo alientos espesos de tipos que parecen haber dormido en jaulas de leones, que tienen el coraje de tocarte el culo pero no de mirarte a los ojos arrancándolos de las pantallas de sus celulares. A mí me va a sonar el teléfono en medio de una escena que podría ser el comienzo de <em>“El Padrino”</em>, para que un androide mutante me pregunte qué joraca estoy mirando por TV, haciéndome olvidar por completo el principio, el nudo y el desenlace de lo que estaba escribiendo. A vos, un cliente te va a abrir la puerta de la oficina para que pases antes que él, pero bien sabés que detrás de ese gesto de lord inglés no hay otra cosa que dos ojos traidores que te imaginan sin ropa interior, tratando de adivinar cómo se vería ese cuerpo desnudo bailando sobre el escritorio del jefe.</p>
<p>Yo voy a terminar mi jornada laboral para seguir laburando en todas las otras historias que amenazan con seguir usurpándome la imaginación hasta que las baje a papel. Yendo luego al gimnasio más por la obligación de hacer algo que contrarreste mi trabajo sedentario de escritor que por el placer que me puede redituar bajar la panza de niño que heredé junto al apellido. Vos vas a dudar si comprar el queso diet o ese otro tan rico lleno de grasa que te deja esos gramitos de más imperceptibles para la jauría de tipos que te devorarían de un bocado cuando te ven en la caja del super chino contando las monedas para que no te las choreen. Yo voy a chequear por Internet la cuenta del banco, asegurándome que mis ahorros siguen haciéndose cada vez más escasos, haciendo malabares a fin de mes con ese resto que reservo para gastarlo en algo que yo ya sé de antemano que no me va a redituar ni un mísero instante de placer.</p>
<p>Vos vas a abrazar a tu amiga, que te va a contar la cantidad de pañuelos que lleva empapando con lágrimas mientras espera y le pide a todos los santos que el calendario y sus ovarios vuelvan a entrar en sincronía otra vez. Yo voy a leer los mensajes kamasutra que le mandan al gordo sus admiradoras secretas, mientras lo disecciono como un sapo para tratar de entender cómo hace para fanatizar a tantas minas juntas a la vez. La puerta de tu casa la vas a cerrar con doble cerrojo, porque, aunque no quieras confesárselo a nadie, desde que decidiste irte a vivir sola, muchas noches deseás volver a dormir en medio de tu papá y tu mamá, y te abrazás a ese osito ya medio aniquilado por los años y los juegos bruscos de tu sobri, porque sabés que no hay tesoro más precioso que la inocencia perdida.</p>
<p>Mientras, yo miro el mundo dormir por la ventana, dejando que la luna entre a bañarme con su reflejo plateado, buscando inspiración en canciones cursis de tipos que se la pasan cantándole a un amor no correspondido que les llegó al toque cuando firmaron su primer contrato discográfico. Vos vas a escuchar las primeras gotas de lluvia golpeando el techo y vas a decidir que ni loca agarrás el paraguas para salir. Yo voy a bajar a la esquina y, antes de que empiece a estornudar y crea que voy a quedar a pasitos de la catedral, me voy a tomar el primer bondi que aparezca, a ver si encuentro el sueño perdido de esa noche (otra noche) de insomnio por no poder encontrarte. Y cuando el chofer te deje subir al bondi sin pagar, porque tu amiga te llamó llorando diciéndote que le dio positivo el test, te vas a sentar a mi lado sintiendo que a vos también te falta algo. Y entonces ahí, en ese preciso momento, en aquel mismo lugar…</p>
<p>…vos y yo nos vamos a conocer.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.infobae.com/soy-solo/2013/04/03/un-dia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 0.510 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-30 01:16:30 -->
